Música

Que todos los niños estén muy atentos

domingo, abril 26, 2009

Desempolvando los discos de vinilo y los casetes

¡Que dejen toditos el blog abierto!, ha sido la orden que dio el escritor. Que todos los niños estén muy atentos, las canciones de infancia van a desfilar. Primero verás, que pasa Cri-Cri, con su grillito cantando al marchar. Ahí viene Cepillín, trae toda la cara pintada como ves. Aquí está Topo Gigio, le sigue el Tío Memo, uno es ratón y el otro un señor gordo porque ya comió. Y luego hasta atrás, llegó Enrique y Ana, con el amigo Félix que siempre recuerdas tú.







Tomé el llavero para enseñarles mi ropero musical, con cosas maravillosas y tan hermosas que guardo yo. Prometan estarse quietos y escuchar las canciones que ponga aquí.

Aunque las canciones del mexicano Francisco Gabilondo Soler, alias "Cri-Cri", datan de medio siglo antes de que yo naciera, no dejaron de marcar mi infancia con la pureza de sus historias y la melódica voz del grillito, que las hace parecer más un cuento narrado por un abuelito.

Cri-Cri tenía un programa de radio para niños en México, allá por la década de los '30, donde además de las canciones, contaba historias de animales y otros personajes, como el Conejo Blas, la patita, los cochinitos o la muñeca fea.

Creo que no existen personas de mi edad que no guarden el recuerdo de haber bailado una canción de Cri-Cri para algún acto del colegio, o de haber sido las primeras canciones que se aprendieron en la clase de música o porque se las cantaba su mamá.

Un clásico escolar tiene que ser 'Caminito de la escuela': "... apurándose a llegar, con sus libros bajo el brazo va todo el reino animal".
Hasta esta tarde nunca había visto un video de Cri-Cri, o inspirado en una canción de él. Las imágenes mentales que tenía de las historias eran de mi propia fabricación, cuando allá por finales de los '80 escuchaba el disco de vinilo (¿se acuerdan de esos?) y me ponía a bailar en la casa de mis vecinos. Espero que algún día mis hijos y nietos hagan lo mismo, aunque vivan un siglo después que el grillito cantor.

Mi favorita era la del "rey de chocolate, con nariz de cacahuate, que a pesar de ser tan dulce tenía amargo el corazón", aunque no entendía muchas de las palabras de la canción. Siempre me imaginaba a la princesa caramelo y el castillo de dulces. Por años creí que la canción se llamaba 'El rey de chocolate", cuando se llama "Bombón".

Otra de mis favoritas era 'La merienda', porque mi mamá la cantaba de una forma muy graciosa. Es la del niño que no se quiere tomar la leche porque está muy caliente y luego porque María se la lleva muy fría o porque tiene nata y quiera que se la vuelva a colar.

Las clásicas: la del chorrito, la negrita Cucurumbé, la del ropero, el ratón vaquero, la marcha de las letras, la de los zapatos y más. Si quieren dar un viajecito down memory lane, visiten esta sección del sitio No Oficial de Cri-Cri (contiene todas las canciones en mp3 y las letras).

Todo el mundo en este blog se tiene que divertir, lo que vayan leyendo lo tienen que repetir: a cantar, a cantar, todo el mundo a cantar. La-ra-la-la, la-ra-la-ra-la-lá!

Ya voy entrando a los 23 años, pero si me encontrara a Cepillín por la calle un día de estos les juro que grito del pánico. Me parece irónico que Ricardo González, alias Cepillín, fuera un dentista que para "no darle miedo" a los niños mientras les arreglaba los dientes, empezó a pintarse la cara.

Gracias a Dios cuando era chiquitita pensaba que en los casetes vivían personas pequeñitas que cantaban para que saliera la música -además no existían los videos, o no los recuerdo-, porque si veía a Cepillín, no volvía a escucharlo.

Cepillín me recuerda a las piñatas, porque las canciones de 'La fiesta' y 'La feria de Cepillín' se prestaban para todos los juegos que hacían los payasos o los papás. Si escuchan con atención, caerán en la cuenta de que ambas canciones son muy parecidas. También parecen ejercicio de memoria. Hagamos la prueba:

¿Cuáles eran los instrumentos? Ton ton el acordeón, tara tara la guitarra, tu tu la trompeta, tara tara la batería (¿cómo hace el mismo sonido que la guitarra?), plin plin el lindo piano.

También son de piñata por su versión de las mañanitas: "es que hoy cumples años. ¿cuántos? 1 ó 2, a lo mejor son 3 ó 4, a lo mejor son 5, 6 ó 7 machete, 8 pinocho, 9, 10, 20, 30, 40, 50, 60, 70, 80, 90 ó 100... no importan los años que cumplas, felicidades".



Ahí viene el tren de las canciones, cargado con recuerdos de la infancia. Ahí viene el tren de las canciones, los puede hacer sentirse un poco abuelos. Choco choco choco choco hace el tren... choco choco choco choco yo también.
Amo a Topo Gigio. Cuando lo veo me dan ganas de agarrarle los cachetes porque es tan lindo, con los ojitos azules, las orejas grandes, los bigotes y su acento italiano un poco gangoso. Usa ropa chiquitita, tiene muebles chiquititos, le gusta el quesito y era amiguito de Raulito (QEPD).

Me gustaba ver el programa, más que por las canciones, por las aventuras de Gigio. Recuerdo que lo pasaban en canal 12 y sueño con que algún día lo vuelvan a dar en la tele para verlo pedir el besito de las buenas noches...


Las infaltables de Topo Gigio son 'El tren de chocolate', 'El bosque de la china', 'El es mi amigo', 'El rock del quesito', 'Es mi mamá' y 'Como mi papá'.

Lo que no entiendo es qué hacía un ratoncito italiano en México, y por qué si Gigio era un niñito, vivía en la casa de Raulito. Obviamente tenía mamá y papá -porque les cantaba-, pero ¿adónde estaban? ¿en Italia? ¿por qué dejaron que se fuera al otro lado del mundo?

¡Hola don lector! ¡Hola don blogger!. ¿Pasó usted por mi blog? Por su blog yo pasé. ¿Leyó usted esta entrada? Su entrada ya leí. Adiós don lector. Adiós don blogger.
Cuando tenía 3 años deliraba con el Tío Memo. Era lo mejor del mundo, con las canciones de la chanchita y la Tía Pucherito (aunque aquí salía con la Tía Bubu por razones que ella explica en esta entrevista con El Faro).

La realidad es que el Tío Memo, quien no se llamaba Guillermo sino Domingo Sandoval, fue un éxito en Chile con su programa 'Los Bochincheros', y vino a parar a El Salvador en el ocaso de su carrera (ya ven, los Axé Bahía no fueron los primeros en terminar aquí).



Para serles honesta, no me acuerdo del programa del Tío Memo con la Tía Bubu. Lo que sí conservo es el viejo casete con canciones como 'La colita es mía', 'El auto de papá', 'Hola don Pepito', 'Manolito zapatero', 'El eco', 'El ombliguito', entre otras que eran mis favoritas en aquella época.




También me gustaba la de '"la chanchita fue, la chanchita fue, la chanchita se cruzó", aunque en Chile llaman 'chanchita' a una niña de 5 años (es decir, una niña fue atropellada en la canción, lo que la hace un poco cruel). Pero acá salía un muñeco de chanchita, parecida a la Miss Piggy de 'Los Muppets' -de eso sí me acuerdo porque tuve una piñata de chanchita-.

Creo que en el fondo me gustaba el Tío Memo porque era del país donde vivía mi mamá, quien en algún momento de mi infancia me dijo que lo había conocido y le había hablado de su hija Raquel y que el Tío Memo le había dicho que iba a poner mi nombre en una canción.

Llegué a mi adolescencia secretamente creyendo que yo era la niña de "en la bicicleta de Miguel, andan Patricia y Raquel...", hasta que un día caí en la cuenta de que eso era imposible y me vi en la necesidad de preguntarle a mi mamá por qué me había mentido. Es un trauma que todavía no supero. Como decía Aniceto: "uno de cipote es tonto".

Vengan chicos, vengan chicas a bailar. (Todo mundo lee ahora sin pensar). Esto es muy fácil lo que hacemos aquí, esta es la yenka que se baila así. Izquierda, izquierda. Derecha, derecha. Adelante y atrás. Un, dos, tres.

Enrique y Ana no eran de mi tiempo, pero como muchas otras cosas, heredé esta música como un hand-me-down de mis primos. Considero que la favorita de todos tiene que ser 'Amigo Félix', aunque muy poca gente conoce la historia detrás de la canción.

Es un homenaje a Félix Rodríguez de la Fuente, un ambientalista español que murió en un accidente aéreo en Alaska mientras filmaba un documental. La verdad a mi me parece una canción demasiado triste para ser infantil, pero innegablemente es bonita. También '¿Dónde estás E.T.?' es triste (¿o pensaré así por la película?).

Otras de Enrique y Ana, quienes fueron tan famosos que hasta vinieron a dar un concierto a El Salvador, son 'El disco chino', 'Baila con el hula hoop' y 'Haz ruido'. Todas son muy de piñata, compañeras de Cepillín -al menos en mis recuerdos-. Ah, también la de "izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante y atrás, 1, 2, 3", que hoy descubrí se llama 'La yenka'.

Allá por 1990, canal 6 empezó a transmitir el brasileño 'El show de Xuxa', del que probablemente todos recuerden el Ilari-lari-é oh oh oh (aparte de esto, no recuerdo nada):
Después, en el '94 el canal 4 pasó el peruano 'Nubeluz', el de '"sube a mi nube, Nubeluz, su su su sube...". Lo vi muy pocas veces porque ya iba a clases de inglés los sábados en la mañana, pero, como muchos niños, siempre me causó inquietud que les regalaban en esos conos. El 6 pasaba el venezolano 'Club de los tigritos', donde siempre habían grandes actos con coreografías y canciones. Tampoco lo veía regularmente.

Hoy no sé qué ven los niños, entre tantas opciones que hay con tanto canal infantil por cable (pues, sé lo que ve mi sobrino de 8 años, pero no me atrevería a generalizar). Ni qué música -propia para niños- cantarán o si todavía alguien escucha la radio UPA.

Un día en pleno zapping me quedé viendo una cosa que se llama 'Hi5' en el Discovery Kids y no me gustó -quizá ya estoy muy vieja para eso-. Es un grupo que canta y baila, y los niños brincan de la alegría con ellos.

El peor es uno de Playhouse Disney, 'Doodlebops', con las caras pintadas de morado y azul (creepy!). Preferiría que mis hijos cantaran con Charlie Waffles jajaja (¿han visto ese episodio de 'Two and a half men'?).

Ojalá algún día regresemos a los tiempos inocentes de Cri-Cri, Cepillín, Topo Gigio, el Tío Memo y Enrique y Ana, o a tan siquiera a pitufear con Los Pitufos o a aprendernos las tablas con Las Ardillitas (las de Pánfilo, no las de Alvin).

O cuando menos, ojalá mis hijos aprecien la música de mi infancia.

Solo en El Salvador

El ABC de los hablantes salvadoreños

viernes, abril 24, 2009

100+ salvadoreñismos sacados del diccionario de Matías Romero
Hasta hace unos años se transmitía la 'Revista Cultural' justo antes de la 1 p.m. Tenían una sección llamada 'Los hablantes salvadoreños', conducida por Francisco Figueroa y María Teresa Fajardo. Esas voces -junto con el anuncio de la fuente, el jacuzzi y el jardín de la fachada "pero que sean de La Floresta, porque son exclusivos"-, son de las cosas que más recuerdo de la antigua cadena de ASDER.

Calculo que escuché los diálogos sostenidos entre los hablantes salvadoreños unos 5,400 minutos en un promedio de 1,800 días durante los 9 años que coincidimos a la salida del colegio.

Pensando en cómo hablamos, ayer desempolvé el 'Diccionario de salvadoreñismos' de Matías Romero que me obligaron a comprar el primer ciclo de la U y alcancé a hojear bien las primeras letras (son 300 y pico de páginas, así que tuve que aceptar que no lo lograría).

Este es mi homenaje a las voces de ASDER y a la labor investigativa de Romero: mi versión cantinfleada de cómo hablamos los jalvadoreños -porque a veces se nos sale la jota, ¿va que sí?-.

Una buena ahuevada te deja bien achicado, por eso no hay que ser atarantado ni dejar que alguien más buxo te pegue una gran bandeada. Eso sí, es mejor no llevárselas de chivatada no vaya a ser que un hijuelhacha alagartado te quiera hacer una pandeada, aloyes?. Lo que sí hay que ser es arrecho en todo, no sea que te lleve candanga por querer hacer los bolados a la brava.

En estos tiempos jodidos todos estamos alebrestados porque de tan acabados que andamos, anantes nos alcanza el pisto para maiciarnos. Si todavía no andan arrancados y pueden atipujarse, aprovechen para darse una buena fajada. Para ir a dar un vueltín, hagan la cabuda y cabaleen, tal vez les alcanza para ir ahí nomasito. Y para ahorrar, ya no gasten en ponerse la gran sirindanga, no sea que en la gran bolencia algún tacuache les termine bombeando las bolas que les quedaban para la semana.

El buen trabajador siempre hace la cacha. Clarea y llega temprano, aunque vuele pata y dé una gran camellada al bajarse del chuzón. No se anda con cuentos, pajareando ni abriendo la cajuela para hablar carburo, o como que es ángel del farolito por toda la oficina. No se la pica de alucín y nunca es arrastrado con el jefe ni anda "boquita, ¿qué querés?" con él.

Si una caballona los tiene mal queridos o les ha dado agua de calzón, paren las antenas, no sean dundos y aviven antes de que les dé baje con algún zángano. Mejor busquen quien los cundundee, que nunca falta a quien apergollarse y siempre hay un conqué (o un pior es nada) para arrejuntarse.

Las agüelas piensan que no está demás decir que tengan cuidado con quién se arriman, no sea que un vivián les de vueltegato o virote y les pegue un bicho. Ajajay, de la zocazón se van a poner cheles, cherches, payulas y pushpas. Así que aguas, que pueden terminar chineando a un chichí que juega con su chinchín o llevándolo a cucucho. Guarden dieta y deténganse al primer cipote, no sea que terminen con la marimbita.

El doctor recomienda para una gran dolama sobarse con alcohol. Si tienen la timba con soplazón o tienen empacho, necesitan una purga. Si les da corre-que-te-alcanzo o mal de mayo, tómense algo para las culiches. Y para el ijío de ese tufo que le despiden las patas, tal vez les furula una buena perjumada. Si les duele el chacalele, tómensela al suave ave porque pueden caer de un solo sopangazo y adiós mis flores!.

Les ha pasado que cuando ya andan charraludos, van a volarse el pelo y se van en la chicagüita porque se los dejan todo chempepeado y chachajeado. Dan ganas de moronguear al jayán que los dejó así.

Dendioy estaba pensando que tengo añales de no ver bichos jugando arrancacebolla (arráncala bien) ni chanchavalancha. Ya la cantean por estar solo viendo tele, no salen a ispiar a la cherada del pasaje para jugar.

Me pasé de las 100 palabras de esta bayuncada. El cuenterete del caliche quedó dos que tres cagaduerisa. École que tenemos léxico los jalvadoreños, que ni se atrevan a decirnos grenchos, ni jinchos ni güiyos. Para hablar no somos cincueyuca, sino bien cachimbones o -como dice alguien que conozco-, la mera mata donde se rasca el tigre.

Y como dice otro personaje de la radio: "Ahi los vemos primos, oy!"

Así soy yo

Solo sos mañas

jueves, abril 23, 2009

Todos llevamos un pequeño obsesivo-compulsivo dentro.

Hay gente que se viste de un solo color, es su marca. Todos los días de negro, verde o rosado, dependiendo de su personalidad. Otros sienten la necesidad de combinarse todo del mismo tono, de la cabeza a los pies. Hay gente que no puede dejar de hablar por teléfono. No han terminado de colgar con alguien cuando ya se les ocurrió llamarle a otro, o no dejan pasar ni 15 minutos para preguntar "¿por dónde venís?" o "¿adónde estás?".

Todos tenemos mañas, quirks que nos hacen peculiares y tal vez hasta especiales. Algunas son graciosas, otras un poco enfermizas y unas definitivamente dañinas. No nos las podemos quitar porque generalmente lo hacemos subconscientemente. Lo único que nos queda es reírnos de ellas, antes de que alguien más se ría a expensas de nosotros.

Algunas de mis mañas que estoy a punto de compartir con ustedes son tal cual las leen, otras son exageradas o sacadas de proporción con fines literarios. Aquí les van mis 10 mañas:

UNO: Me declaro adicta a Google. Es algo que se me ha dado en los últimos dos años y no lo puedo evitar. Mi hermana me dice "Freak, no podés vivir un minuto en la ignorancia" y quizá sea cierto por un rasgo de personalidad. Solo me remito a decir que soy acuciosa.

Si dudo acerca de una palabra la busco en el diccionario, o si no la puedo conjugar -más en español-, o si no sé qué es algo lo googleo y me pierdo leyendo acerca de eso. I double-check a lot, lo que hacía que me tardara un poco con los trabajos de la U. Si uso una cita, dicho o refrán trato de verificar que lo escriba bien, que no le dé vueltas o me coma palabras o ponga mal el nombre del autor.

Es más, tengo en la barrita de Google el diccionario de la RAE y el Merriam Webster.

Google es la solución a todos mis problemas. ¿Alguna vez les ha pasado que andan cantando una canción que se pueden a medias y no saben o no se acuerdan de cómo se llama? Yo la googleo. Si veo una película donde sale un actor que no me acuerdo cómo se llama, yo la googleo en IMBD (si no, pasaría todo el día tratando de acordarme adónde diablos lo había visto antes).

¡Todo lo googleo! Si empecé a ver tarde la película, googleo la programación para ver cuándo la puedo volver a ver o cómo se llamaba. Si estoy tratando de recordar una escena de una película o programa, lo googleo en YouTube. Así hallé el gol de Beckham frente al Depor en el 2002.

He ubicado a gente que tenía años de no ver solo con googlearlas. Si nunca han googleado a alguien, empiecen por poner su nombre en el buscador. Es creepy cuánta gente tiene exactamente tu mismo nombre. Dan ganas de agregarlas al Facebook, escribirles y preguntarles por su vida, tal vez están en un universo paralelo.

Tengo serios problemas de googlitis. Empiezo a leer una cosa, veo un link y termino leyendo otra... y otra... y otra. Es un mar de información allá afuera y tengo mis episodios en que quiero saberlo todo o saber de todo.

DOS: Confieso alfabetizar las cosas. ABCDEFG, es más fácil hallarlas así. No lo hago con todo, solo con lo mío para no molestar a nadie. Me sirve para saber cuándo se ha perdido algo.

Mis libros están organizados en orden alfabético; solo los que leo, los que estudio están en otra parte. Tengo complejo de bibliotecaria y una vez traté de cambiar mi sistema por uno más sofisticado, pero what the heck, if it ain't broken, don't fix it. El primero en la lista es: 'A puerta cerrada' de Jean Paul Sartre, y el último, 'Yerma' de Federico García Lorca.

Tengo la lista apuntada en algún lugar y cada vez que San Juan baja el dedo, los saco de su lugar, los desempolvo, veo si hay uno nuevo u otro perdido. Piénsenlo, si cada libro cuesta un promedio de $3-$5 dólares y la colección ya raya la centena, ustedes también los cuidarían.

Yo lo miro como una inversión al futuro lector de mis hijos -además mi hermana es un poco desordenada, todo lo presta y pierde, así que termino haciéndolo con fines de contraloría-.

TRES: Clasifico la música ridículamente, porque es más fácil de hallar y así no hay 5 archivos de la misma canción.

Antes teníamos bienes separados con mi hermana. Su música no tocaba la mía, ni la mía la suya, y terminábamos con las mismas canciones. Así que decidimos meter todo en un solo huacal y en el mismo disco. Lo que más teníamos en común es que teníamos demasiada música que no oíamos, solo quitaba espacio. ¿Eran necesarias las veintitantas canciones de la Christina Aguilera? No, por eso depuramos y le dimos en la nuca.

Pero, para poner nuestras diferencias aparte creamos macrocategorías en las que metemos a los que algo tienen que tener en común. ¿Adónde van los hombres con voz de niña? En 'Acoustic'. La salsa en 'Salsa', el country en 'Country' y el reguetón en 'Reguetón'. Desde afuera se ha de ver como una persona bipolar o con múltiples personalidades, pero funciona.

CUATRO: Bajo música compulsivamente. Amar es compartir y yo comparto música.

No se apresuren a juzgar. No lo hago todo el tiempo, solo a veces cuando ya los 8GB de música que tengo me aburrieron. Creo que es un efecto colateral de Lastfm, pero a veces algo me gusta y termino bajando todo el CD en Soulseek -no necesariamente para escucharlo-.

Esta semana depuré 2 discos de John Mayer a 11 canciones y todavía hay un par que están en calidad de maybes (I tackled Robin Thicke previo y lo dejé en 64 minutos). Tengo 2,2 horas de Josh Groban que no sé por dónde atacar y otras tantas de Jason Reeves y Jon McLaughlin. Lo que si les puedo recomendar es el álbum 'Songs for you, truth for me' de James Morrison.

Es un vicio que estoy tratando de quitarme, pero cuesta aún más hoy que sale música por todos lados y de todo tipo (uh, ya ven por qué necesito organizar la música).

CINCO: Tomo el carro por bar de karaoke. Ya va siendo hora de polarizarlo.

Cantar es mejor que pitar y enojarse. No tiene mucho de particular, todos lo hacemos. Antes era con mis audífonos en el bus -esos 40 minutos de mi casa a la U eran largos-, y con menos volumen a la hora de cantar por supuesto.

El único problema es que nunca me aprendo bien las letras jajaja, soy mala para eso (creo que es hereditario porque mi papá hace lo mismo). Por más que tenga años de oír las mismas canciones, hay unas que jamás me podré. Así que mi karaoke es bastante gracioso.

SEIS: Veo el Food Network por las competencias.

Escuchar 'allez cuisine!' me emociona. Cuando no tengo nada que hacer veo 'Iron Chef America', me salto la parte de cuando están cocinando (let's face it, no es como que me interese aprender a cocinar sorbete de anguila) y veo cuando los jueces se atreven a intoxicarse probando 10 platos diferentes con el 'secret ingredient'.

No me detengo en el 'kitchen stadium', también miro 'Chopped' -este es de los que más me gustan-, en el que 4 chefs tienen que ir avanzando en cada ronda según lo que preparen con los ingredientes misteriosos que les dan para el appetizer, la entrée y el postre (el día en que les pusieron tocino y chocolate para el postre fue el mejor). Al final el ganador se lleva $10 mil dólares.

Pero mi favorito tiene que ser el 'Food Network Challenge' de pasteles. Increíble cómo se puede hacer arte con un material tan simple como el pastel. Pasan 8 horas haciendo verdaderas esculturas según sea el desafío: son bastante comunes los de Disney o algunos de estrenos de películas, como para la de los Simpsons. Qué le vamos a hacer, es good TV!

SIETE: Como mi abuela, siempre ando una libreta en la cartera.

Una de mis amigas me dijo una vez que parecía viejita porque siempre tenía una libreta a la mano. Solo me acordé de mi abuela cuando lo dijo (y eso no es bueno). Pero es verdad, siempre tengo donde apuntar. A veces es para cosas útiles, otras para puros doodles y elucubraciones.

Lo más seguro es que las use para hacer to-do lists y check lists, porque tengo complejo de Microsoft Project Manager ambulante. Y si no son pasos de procedimientos desglosados, el formato calendario también me sirve.

Yo creo que es un trauma de colegio, porque cada semana tenía que hacer el 'Plan de Trabajo' con objetivos y días programados, para ver cómo demonios iba a terminar la quincena de guías (yup, lo hice desde 2º hasta 8º cuando todos los días tenía 'Trabajo Personal').

Tengo cuarentamil cuadernos empezados (llenos de doodles), nunca lleno las agendas porque agarro la primera libreta que veo o los post-it que encuentro más rápido.

OCHO: Los errores de ortografía me saltan de la página como cucarachas.

Un amigo me dijo en una ocasión que yo veía los errores de ortografía como si fueran cucas, otro siempre decía que mi monitor tenía que estar lleno de liquid paper de cada conversación en el msn que corregía. Pero no es solo la ortografía, sino la gramática: sujeto+verbo+predicado por favor. Ve chis, qué le voy a hacer sino lo puedo evitar. Esta es la única maña que no me da pena.

No me creo la Real Academia de la Lengua Española -ni por cerca, me falta mucho por aprender-, pero me chocan los errores -eso sí, hoy me hago más de la vista gorda que antes-. Pienso que habla muy bien de la persona que tan siquiera le pase el corrector ortográfico a un trabajo de la U (ah, si supieran los crímenes al lenguaje que vi en mis años como instructora).
NUEVE: Soy un bicho raro al que le gustan las encuestas. Es mi dream job.

Me gusta diseñarlas, pasarlas, tabularlas, sacar las gráficas, interpretarlas, analizarlas y el resumen ejecutivo.

Tengo cinco investigaciones por hijos: el primogénito -y el más querido- es Hábitos de Lectura (este año será el cuarto que lo hace la U), el Ranking de Informática (ya hasta el nombre le cambiaron), uno sobre usos y gratificaciones de los adolescentes y la TV, otro sobre el uso que hacían del Facebook los de la red El Salvador y uno para una marca de boquitas.

Todo mundo sabe que me gusta hacerlo, no creo que todos entiendan por qué. Dejémoslo en que ver los resultados me pone una sonrisa en la cara. También me gusta leer sobre los resultados de investigaciones; es conocimiento, ¿cómo no le puede gustar a alguien eso?

DIEZ: Me gustan las listas.

"Pick your five 'People you'd like to punch in the face'". Ah, el Facebook logró cautivarme una vez más con esa aplicación. Probablemente sea porque en los rankings y las listas que se hacen, vas descubriendo resultados.

¿Quién será el número uno de los '101 craziest TV moments'? ¿o quiénes estarán en la lista de Forbes de los raperos más ricos? E! siempre cumple con alguna lista estúpida para perder una hora de mi tiempo.

Las mejores son las listas tipo: 'Los 100 libros que debes leer', 'Las 100 mejores películas de la historia', 'Los 50 mejores guitarristas de todos los tiempos'... La revista Time tiene una sección solo para sus Best&Worst Lists (el especial de las listas del año es una buena manera de recapitularlo).

Ahí lo tienen, la lista de mis 10 mañas. Información que no querían saber de mi, que la verdad no los hace saber nada de mi, pero que por lo menos los hizo reír en algún momento.

Piensen en sus mañas, que de poetas y locos todos tenemos un poco.

Cosas que pasan

Al estilo de Will Salgado

jueves, abril 23, 2009

The best things in life are free

'Carmina Burana': hoy jueves 23 de abril en el Teatro Presidente, 8 p.m.

Anoche me las di al estilo de Will Salgado otra vez. En lo que va del año he tratado de hacer cosas para las que antes no tenía tiempo, porque tenía clases, trabajos, parciales o lo que fuera; aunque a veces me cuesta convencer a alguien para que me acompañe (ir solito es aburrido, no podés comentarlo después).

Llevo la puesta en escena de 'El Mago de Oz' en el Teatro Nacional, que fue toda una muestra del trabajo de la Escuela Nacional de Danza (aunque por éste desembolsé con gusto $3, más el del parqueo). El concierto de la Sinfónica 'Bajo las estrellas' en el MARTE, donde la Asociación de Astronomía hizo gala de sus conocimientos planetarios (éste era gratis, pero como era patrocinado por El Diario de Hoy casi todas las sillas estaban reservadas).

Asistí a 'Tartufo' en el Poma, donde vi con otros ojos a la Tía Bubu, una gran actriz (aquí logré pasar por estudiante con mi carnet vencido, así que me ahorré $2). Y al Concertado de la Sinfónica con la Compañía Nacional de Danza, en el que bailaron 4 piezas y tocaron 3 más, entre ellas una de 'El lago de los cisnes' (ese sí fue de choto). Y si no fuera por el déficit de cash flow, habría ido a ver 'Mural abierto', el fin de semana pasado.

Ayer fue otra de esas noches: se juntaron la Sinfónica, la Compañía de Ballet de El Salvador -de Alcira Alonso-, los dos Coros nacionales y otros particulares, además de 3 cantantes operáticos, para la obra 'Carmina Burana', de Carl Orff.

Impresionante, magnífico, over the top. Todos los artistas los mejores en su área, la coordinación impecable, un espectáculo para todos los sentidos. Los bailarines principales se mandaron, sobre todo la que le hace de mala (ahí si van a disculpar la ignorancia, pero no sé si los personajes tienen nombres).

El inicio con 'O Fortuna' (bájenla, les aseguro que ya la han escuchado) es para dejarte boquiabierto, con todos los elementos -danza, música, voces- al máximo. Quisiera poder hacer una reseña más pro, pero no me siento capacitada. Será mejor que lo vivan en carne propia.

Personalmente creo que no hay que ser un gran erudito para ir a ese tipo de eventos -qué bien por la gente que si lo es-, solo se necesita tener un gran sentido de apreciación por las bellas artes. Así que si pueden, vayan a cultivar su espíritu. Uno siempre sale más feliz que como entró al teatro. Les aseguro que les gustará.

Valga el comentario: sean corteses y muestren su educación. Me levanté por menos de 10 minutos para ir al baño y cuando regresé un viejito me había quitado el puesto, a pesar de que mi mamá, mi hermana y mi amiga le dijeron que los asientos estaban apartados.

Se sentó y le valió, se hizo el loco y después se las dio de gran intelectual explicándole a mi amiga toda la obra. Ah, y al final me gritó que me parara para aplaudir. Mi hermana estaba que no cabía de la cólera e indignación. Pero bueno, cada loco con su tema.

Solo un par de pointers: ya que esta función (la del jueves es la segunda y última) es gratis, traten de llegar a hacer cola tipo 5:30 p.m. porque se llena y no van a encontrar ni puesto ni parqueo si van apareciendo tipo 7 de la noche. Créanme, la espera vale la pena.

Si no lo logran para hoy en la noche, o si fallé en convencerlos, nuestro nuevo amigo 'el hombre de hojalata', un bailarín de la END, nos comentó que el sábado 2 de mayo todas las escuelas y compañías de danza del país tienen una 'Danzatón', donde le permiten al público subir al escenario del Teatro Presidente por una hora para, you guessed it, bailar.

Ah, y por si se están diciendo "qué rata esta bicha que no le gusta pagar por la cultura", no es que sea tan tacaña, pero multipliquen el valor de una entrada por todos los que te acompañan. La cifra podría evitar que asistan con la frecuencia que desean. Cuando se puede, se aprovecha. Además, hay algo en que las cosas sean gratis que las hace aún mejores -quizá cuando no tenés pisto lo sentís así-.

Solo para que vean, el 14 de mayo pagaré los $5 de la entrada para 'Romeo y Julieta', siempre con la Compañía de Ballet de El Salvador. Por si les llama la atención, las funciones son jueves 14 y viernes 15 a las 7 p.m. en el Presidente, y sábado 16 a las 4.

Si prefieren ir al estilo de Will Salgado, me llegó una invitación para hacer un recorrido nocturno en el Cementerio de Los Ilustres. Es el 12 de mayo, de 6 a 9 de la noche. Busquen los detalles en el Facebook (ahí han creado un evento).

Sin pena, vayan al teatro hoy y me cuentan cómo les fue.

Opiniones

Leo, leo. ¿Qué es lo que lees?

martes, abril 21, 2009

En la Semana Nacional de la Lectura 2009

Aprendí a leer en preparatoria, pero empecé a hacerlo en noveno grado

Le preguntan: "¿Te gusta leer?". Responde: "Claro, por supuesto".
Siguiente pregunta: "¿Por qué consideras que es importante?". Respuesta: "Ah, para aprender".
Le preguntan otra vez: "¿Tú lees?". Responde: "Mmm... no mucho".
Vuelven a preguntarle: "¿Por qué no lees?". Contesta: "Es que solo cuando me obligan".

"A los jóvenes les gusta leer, pero no lo hacen", es un resultado muy frecuente en los estudios acerca de hábitos de lectura que se realizan en El Salvador (trust me, I know). En otros países tal vez lean más, en otros aún menos. Pero el factor común es que los jóvenes (¡y adultos!) no leen, que a algunos ni les gusta y que a otros ni les importa.

¿Por qué no lo hacen? Para mi, depende de tres factores:
  • En primer lugar, de la personalidad del individuo, porque no a todos nos va a gustar lo mismo y leer es un gusto adquirido; 
  • Segundo, de que se fomente la lectura en el hogar, porque no en todas las casas hay libros ni todos los papás leen; 
  • Tercero, de quién y cómo te motive en el colegio/universidad, porque son los lugares convenidos socialmente para educar las jóvenes mentes. 
Acerca de que no a todas las personalidades les gusta leer, creo que hay algo de verdadero y otro tanto de falso. Por un lado, es cierto que "para gustos, los colores", porque nos gusta hacer cosas diferentes, nos sentimos atraídos a determinado tipo de actividades y, por lo general, nadie nos va a convencer de lo contrario -aunque nunca esté demás probar cosas nuevas-. Hay gente a la que no le gusta leer y punto (mal por ellos).

Pero, aquí viene la parte falsa del asunto: hay tipos de lecturas para infinidad de gustos diferentes. El problema es que nos han hecho pensar que lo único que se lee es "literatura", cuando hay variedad de formatos aparte de los clásicos libros. Piensen en un amigo aficionado al fútbol al que no le gusta "leer", pero pasa horas LEYENDO las versiones online de periódicos deportivos -As, Marca, Sport-, o en alguien más que lee revistas especializadas como la National Geographic o la Time (love Time Magazine).

Está leyendo, ¿o no?. Lo hace porque le gusta, ¿o no?. Entonces, sí le gusta leer. Como a la señora que compra la revista Vanidades solo por leer las novelas de Corín Tellado; el señor que lee el diario todos los días de principio a fin; las niñas que leen libros tipo 'Gossip Girl' (a mi me gustaban las 'Sweet Valley Twins' y 'The babbysitters club'); o quienes solo leen libros de superación personal o de ciencia ficción (sigo preguntándome qué tal será un libro de 'Star Wars').

Si el objetivo principal es que LEAN y que les guste, no hay por qué menospreciar la calidad del material de lectura en un inicio. Del refinamiento del gusto literario nos ocuparemos después, cuando hayan superado su aborrecimiento por la simple actividad mecánica de leer.

En la adquisición del gusto por la lectura también interviene la estimulación temprana de los papás. Admiro a los papás que desde el vientre pareciera que están entrenando a un campeón olímpico, al futuro Bethoveen, el próximo Gabriel García Márquez... del tipo que lee libros sobre cómo ser papás, los que ven 'La llegada del bebé' y 'Niñera SOS' en el Discovery o que se toman el tiempo de andar con los niños de arriba para abajo, entre clases de pintura, natación e inglés.

Con la lectura es lo mismo. ¿Cuántos les niegan a sus hijos un Happy Meal? Muy pocos, aunque los bolsillos estén medio vacíos. Pero, ¿cuántos le niegan un libro a sus hijos porque es muy caro y "ni lo va a leer"? Pueden ir al cine a sentarse por 2 horas, pero no se pueden tomar 20 minutos para leerles un cuento a sus hijos. Dejan que se peguen frente la televisión toda la tarde, en lugar de tomarse la molestia de preguntarles qué están leyendo en el colegio.

Mi mamá era una excelente cuentacuentos (con estos años fuera de uso, no sé si habrá perdido el toque) y supo irme llenando de libros. Aún conservo las páginas sobrevivientes de una versión ilustrada de "A Margarita Debayle", de Rubén Darío; una copia algo maltrecha de '"Jícaras tristes", de Alfredo Espino; y en algún lado tiene que estar "Cuentos de Cipotes", de Salarrué, que tanto le gustaba a mi hermana.

Mi papá, aunque quizá por las circunstancias no recuerdo que me leyera, casi nunca me negó el pisto para un libro, ni ya estando en la U (por más que hiciera caras a la hora de ver el precio o lo largo de la lista) e intentó a toda costa que leyera 'Padre rico, padre pobre' o algo así se llamaba el libro (nótese que no lo leí).

Yo no tengo hijos (¿y de dónde?), pero he llegado a la conclusión de que no basta con desear lo mejor para los hijos, sino con hacer todo lo que esté a tu alcance por ofrecerles todas las posibilidades y dejar que ellos hallen su talento y decidan qué es lo mejor para ellos. Todos traemos potencial para hacer grandes cosas, solo es cuestión de descubrirlo, creer en uno mismo y explotarlo.

Predicar con el ejemplo también ayuda. Todo padre debería ser un tercero creíble para sus hijos en el tema de los hábitos de lectura. Acuérdense que cuando los adultos van, los niños ya vienen, y cuando menos lo sientan, el día que le estén pidiendo que lea la obra que le dejaron en el colegio, su hijo les puede salir de respondón con algo como "¿Y usted? yo no veo que usted lea". Será un momento Plop! (a lo Condorito).

Uno de estos días, estaba mi hermana peleando contra el sueño mientras leía una obra que le habían asignado en el colegio, de esas crónicas aburridas escritas por los monjes acerca de los años después del descubrimiento y conquista de América -qué bodrio-. Con cara de hastío me volvió a ver y me dijo: "¿Quién se inventa el programa de lenguaje del colegio?". "Algún desfasado del Ministerio de Educación", le dije.

Ah, uno de los grandes misterios de la vida: quién nos dicta qué tenemos que leer. A veces me da la impresión de que nos enseñan a leer en parvularia como una herramienta más para que nos aprendamos el resto de temas de los programas escolares. Pero no nos enseñan a leer solo para leer. Desde esos primeros -y cruciales- años nos van generando una relación pasivo-agresiva con los libros, amor y odio.

Yo, como todos, aprendí a leer a los 5 ó 6 años con un silabario, en el que lo más complejo era la canción del trencito de madera que iba haciendo chucu-chú. De primero a sexto grado el libro ANUAL que me dejaban en el colegio era uno de esos de 'La Torre de Papel' o 'El Barco de Vapor', que por muy buenos que sean, no son suficiente.

En séptimo, medio leí 'Tierra de Infancia' y creo que 'Los viajes de Gulliver'; pero en octavo, Hemingway y Dalton me pelearon con los libros ('Monografía de El Salvador' no deberían de asignarla en Lenguaje, sino en Sociales). El problema fue en noveno, cuando de un libro por año, pasé a dos por quincena... seis por unidad... una veintena por año escolar.

Ese año conocí todos los géneros literarios, cortesía de mi profesora Vilma O., quien con sus asesinos controles de lectura me enseñó a ver el mundo más allá de un libro ocasional. Primer año fue un paso por los clásicos universales y segundo, ya sin Vilma, un vistazo a la literatura latinoamericana y un pestañazo a la salvadoreña.

Lo mismo me pasó en la U, con tres materias de literatura -una para el mundo occidental, otra para España y otra para Latinoamérica/El Salvador-, todas para las cuales el programa era muy largo y el tiempo muy corto.

De mi experiencia he descifrado que el problema tal vez no se encuentre en los planes de estudio, sino en cómo se imparte la materia de 'Lenguaje y Literatura' (en el MINED algo han de saber).

Son años los que se desperdician desde que los niños aprenden a leer hasta que llegan a tercer ciclo. Discúlpenme, los niños no son estúpidos... pueden entender historias de fantasía, cuentos cortos, poemas; y, si por lo que se preocupan es cuan largo es el libro, para eso están las versiones adaptadas para niños, ilustradas o con pies de página cuando hay palabras nuevas.

Una carencia es la exclusión del mundo oriental en los programas. Solo es América y Europa, de ahí no pasamos. Ni siquiera algún libro de leyendas africanas, algún cuento chino o un haiku japonés. Lo más exótico son los griegos y a lo sumo 'El libro de los muertos' de los egipcios. Hay tanto que ver en el mundo y Literatura es la última materia que nos queda para aprenderlo -considerando que no se imparten ni Historia ni Geografía en el colegio-, pero el programa se rehúsa a expandir nuestra visión.

Otra es que generalmente se excluye la literatura norteamericana. ¿Cuántos han leído a Mark Twain? Por lo menos es una de mis deudas pendientes leer las aventuras de Tom Sawyer o las de Huckleberry Finn. También a las mujeres las sacan de los programas: nada de 'Mujercitas' de L. M. Alcott, o 'Anne of Green Gables' de L.M. Montgomery. Ni las clásicas hermanas Brontë se salvan del corte, menos mi querida Jane Austen, a pesar de haber sido pioneras en su época.

Pero el golpe más mortal es no actualizarse. Maestros: si quieren que sus alumnos lean, metan algo popular en la lista de libros que dejan. Será el anzuelo para que caigan y quizá hasta logren poner de moda la lectura.

A Harry Potter lo denigran por irse a Hollywood, pero ¿a cuántos niños no ha puesto a leer?. Los dos días en que leí la última entrega del mago sentía que la retina se me caía, pensaba más en inglés que en español y mi mente me hablaba con acento británico, pero no bajé el libro ni dormí. Quería saber si the boy who lived se iba a morir o qué pasaba con Voldemort.

Lo mismo me pasó con Twilight: los cuatro libros en dos semanas -3 en pdf y uno en papel, porque no estaban en las librerías-. Eran como una droga. De por medio me daba 2 ó 3 días porque entre tanto Edward Cullen llegué a pensar que ya estaba desvariando (después descubrí que eso era normal, que a todas les pasaba). No son la gran obra maestra, pero fueron 1,000 páginas bien leídas -más el draft de 'Midnight Sun', que es la versión de Edward de todo el asunto-.

Hay gente a la que le pasó con 'El Señor de los Anillos' o con 'Las Crónicas de Narnia', el punto es que agarraron los libros porque querían y lo disfrutaban, no porque los obligaban. Esos booms o fenómenos literarios que se dan de cuando en cuando deberían de ser aprovechados para ponernos a leer.

O está bien, no me hagan caso y quédense con el programa que ya tienen. Pero por lo menos váyanse por las opciones menos obvias o menos trilladas de libros. García Márquez ha escrito más de veinte libros y solo dejan 'Cien años de Soledad', tan siquiera acompáñenlo con otro. Prueben con otros autores, Julio Verne podría ser un hit!

Si ya salieron del colegio o de la U nunca está demás que se inventen su propio programa de lectura: ¿qué quieren leer hoy?

No me digan que no les gusta leer. Si ya leyeron este palabrerío, algo les ha de gustar. Hagan la prueba.

PD. Recomendaciones de libros serán bienvenidas

Divagando ando

La mano del hombre

lunes, abril 20, 2009

Todo lo que podemos llegar a ser y hacer, visto desde los extremos

Hay cosas que nunca dejan de sorprenderme y para verlas mejor trato de hacerlo con ojos inocentes, tratando de no pensarlo demasiado, dejando el cinismo aparte y solo queriendo contemplarlas por su belleza.

Me quedo con la boca abierta viendo a una pareja en puntillas bailando 'El lago de los cisnes', mientras del tutú de ella se desprenden pequeñas plumas blancas que caen delicadamente al compás de la música de la orquesta.

Hay otras cosas que tampoco dejan de sorprenderme y para no asustarme trato de pasarlas por alto, solo sabiendo que pasan, recordando que existen y esperando que no vuelvan a pasarle a uno de los míos.

Me quedo con la boca abierta leyendo acerca de los asesinatos, secuestros, robos, maltratos y atropellos que, por cosas del destino, le pasan a alguien que pudo haber sido yo (o ustedes) y marcan a una familia que pudo haber sido la mía (o la suya).

¿Cómo puede la misma raza ser capaz de tanta belleza y de tanta maldad a la vez? Las capacidades de la mente humana no tienen límites, ni para lo bueno ni para lo malo. La mano del hombre construye y destruye a diestra y siniestra.

Por un lado, los más talentosos han encontrado mil y una formas de crear. Crean palabras con significado, formas con vida, edificios con historia, pinturas con alma, cine con pensamiento, música con movimiento y danza con sentimiento. Hay arte con camuflaje de deporte, como la gimnasia rítmica, el patinaje sobre hielo y el nado sincronizado.

Y para crear, inventan formas de expresión donde antes no existían. ¿A quién se le habrá ocurrido pararse de puntas y llamarlo ballet? ¿Quiénes habrán inventado una veintena de instrumentos para reunirlos en una orquesta? Un hombre o mujer tuvo que ser.

Pero por otro lado, los más enfermos han encontrado mil y una formas de matar al prójimo (¿o será que yo veo demasiado CSI?). Otros locos secuestran, violan, pegan, maltratan, roban, mandan a sus países a guerras sin sentido... y no dejan de inventar más formas de crueldad.

Es como si no tuvieran sentido de trascendencia. Ya sea que piensan que no tienen a quién rendirle cuentas allá arriba, o que no les importa el dolor que dejan en su paso por aquí abajo.

Todos somos un poquito malos en algún momento -mentimos, herimos, pisoteamos, menospreciamos, decepcionamos-. El más mínimo acto de crueldad puede venir del amigo menos pensado. Claro, hay gente que lo lleva al extremo y lo hace de profesión. ¿Por qué?

¿Por qué si somos tan buenos como para poder crear cosas magníficas, algunos prefieren ser tan malos para hacer cosas terroríficas?

A veces pienso "gracias a Dios por los grandes hombres, mujeres y civilizaciones"; y otras me digo "líbrame Señor de todo lo malo y los malintencionados".

Fútbol

La supremacía inglesa

miércoles, abril 15, 2009

Los 'top four' en Europa y el bocón de don Blatter

  • 04/05 Liverpool llega a la final. Le gana al Milan: gran partido, remontan para empatar 3 a 3 y Dudek baila y ataja los penales. 
  • 05/06 Arsenal llega a la final. Pierde ante el Barça 2 a 1. 
  • 06/07 Liverpool y Milan repiten la final, pero el Milan se venga ganando 2 a 1. 
  • 07/08 Manchester y Chelsea llegan a la final. Gana el Man Utd en una gran definición de penales tras empatar 1 a 1 (la serie quedaría 6 a 5). 
  • 08/09 Después de que el Manchester y el Arsenal se vean las caras en semis, está garantizada una plaza en la final en Roma. Si el Chelsea le gana al Barça, volverá a haber otra final inglesa. 
Con la clasificación de 3 de 4 equipos ingleses a las semifinales de la Champions League -demostrando un 100% de efectividad, porque igual solo 3 podían pasar-, cada vez es más evidente que en Europa solo juegan Inglaterra y Barcelona (ante la ausencia de Milán).

En las últimas cinco temporadas, los 'top four' de la Premier se han agenciado, en distintas ocasiones, su invitación a la gran final del torneo de fútbol más importante del viejo continente. Es una supremacía inglesa.

Esta temporada nos encontramos nuevamente ante una potencial final inglesa, en la que el Manchester United -campeón del cielo y de la tierra-, y el Chelsea podrían verse las caras en la máxima cita por segundo año consecutivo.

Ante todo esto me pregunto yo: ¿les echarán algo en el agua? Si es así, ¿qué les echan? Y por favor, ¡qué se lo sigan echando!

Sale don Blatter acusando a la Premier League de "acaparar" talento extranjero. Sí, tiene razón. Rafa Benítez tiene a su disposición un Spanish Liverpool. En su tiempo, Mourinho llevó a muchos de sus compatriotas al Chelsea. Arsène Wenger tenía la misma maña con Tití Henry, Pirès y Vieira. Y a veces siento que unas clases de portugués serían provechosas para Sir Alex, entre tanto luso y carioca.

Pero en España es lo mismo, en Italia es lo mismo, en Alemania es lo mismo. ¡En todos lados es lo mismo! Entonces don Blatter, ¿cuál es la gana de venir a abrir la boca para hacerse pasar por agente de migración?

En el culebrón Manchester-Ronaldo-Madrid, ¿no dijo usted -y cito-: “En el fútbol hay demasiada esclavitud moderna en relación a la transferencia o compra de jugadores. Eso no es bueno para el fútbol. Yo siempre estoy del lado del jugador y si quiere marcharse es necesario dejarle”? Solo falta que diga que, aparte de esclavitud, hay tráfico de personas.

Si los jugadores son libres, déjelos irse a jugar adonde quieran. Si todos terminan en Inglaterra, por algo será. Mientras tanto, relájese y mire en los partidos de la Champions a la supremacía inglesa hacer lo mismo que todas las noches: tratar de conquistar al mundo.

Fútbol

Cuál zapatazo

miércoles, abril 15, 2009

Ajá. ¿Quién dijo miedo? ¿Cuál zapato?

Minuto 6. El número 7 con la pelota. 40 yardas hacia la portería. Zapatazo. Gol. ¡Goooooooooooooool! Gol de Cristiano Ronaldo contra el Porto. 1 a 0 en el marcador final. 3 a 2 en el agregado. Suficiente para clasificar por tercer año consecutivo a semifinales de Champions League. Nos veremos Arsenal.

Único comentario. En pleno gol tuve un dèjá vu. Año 2002, cuartos de final contra el Depor. Otro número 7 con la pelota. Otras tantas yardas hacia la portería. Gol. ¡Goooool de David Beckham! -Es el número 5 en el video-. Ya no me acuerdo ni como quedó el marcador, solo recuerdo que fue justo la semana después de Semana Santa, en el partido de ida, antes de que Beckham se quebrara el segundo metatarso del pie izquierdo.
A Ronaldo le falta experiencia para alcanzar el nivel de fineza de Beckham en los tiros libres, pero puede -y va a- llegar ahí. Por algo es el mejor del mundo (y solo tiene 24 años).

Fútbol

Ryan Giggs será eterno

miércoles, abril 15, 2009



Giggsy vivirá por los siglos de los siglos

Navegaba ayer por la red de redes, cuando tropecé con la noticia de que 5 de los 6 nominados al premio al Mejor Jugador del Año (elegido por los jugadores de la Premier League), pertenecen al Manchester United. 5 de 6. El 83.33%.

Van Der Sar, Ferdinand, Vidic, Ronaldo y Giggs. Todos del Man U, con el capitán del Liverpool, Steven Gerrard, completando la lista.

Pero eso no me shockeó, considerando que el Man U es en efecto el campeón de Inglaterra, Europa y del mundo. Ni considerando que van primeros en la tabla para ganar su tercera liga al hilo, clasificaron a semifinales de la Champions por tercer año consecutivo y siguen jugando en la FA Cup. O considerando que ya ganaron el Community Shield y la Carling Cup.

Esas son nimiedades comparado con lo que me shockeó. El motivo de mi sorpresa fue que, después de 18 años jugando en el first team, 10 ligas, 7 shields, 4 copas FA, 3 copas de liga, 2 copas de europa y 2 intercontinentales; 798 apariciones y 147 goles -y le faltan más-, Ryan Giggs nunca ha sido elegido el mejor por sus colegas.

"Nonsense! Absolute nonsense", me dije yo, aunque la idea de que Giggsy no haya visto la gloria fuera de Old Trafford no es nueva para mí. El común de la gente siempre se decanta por jugadores súper estrellas, mediáticos y con un impresionante marketing y branding detrás de ellos. O por los jugadores de los clubs o de las ligas que se escuchan más, dependiendo del lado del mundo en el que vivan.

Pero Giggsy no es ese tipo de jugador. No sale en anuncios ni en tabloides. No genera controversia ni se mete en culebrones del mercado de fichajes. Solo se concentra en jugar bien y jugar en equipo. Lo más 'high profile' de su carrera es estar en uno de los mejores y más grandes clubs del mundo.

Giggsy no será eterno por vender camisetas, ni por endosar productos de cualquier tipo. No será eterno por romper récords de fichajes, ni por ganar premios. No será eterno por ir de la seca a la meca, de club en club o de liga en liga. No será eterno por jugar en el Mundial, ni en la Eurocopa (prefirió jugar para Gales, aún cuando pudo hacerlo para Inglaterra).

Será eterno por su palmarés de más de dos décadas en el equipo que lo acogió a los 14 años en su cantera. El cariño de la afición es eterna y los hinchas convierten a los jugadores mortales en mitos y leyendas. Muchos hombres pasan por un equipo, pero pocos nombres se quedan y poquísimos menos se convierten en íconos históricos.

No me extrañaría que de aquí a veinte años las estatuas de Giggsy y Fergie acompañaran a la 'Holy Trinity' -así llaman a Charlton, Best y Law-, y la de sir Matt Busby, los primeros jugadores y entrenador en ganar la copa europea para el Man U. Es más, Giggsy y Fergie los aventajan con una más.

Reconocido o no, Ryan Giggs será eterno, he dicho. Esa es mi opinión personal, estoy en mi derecho. Ustedes pueden sentir lo mismo por Raúl, Puyol, Maldini, Totti, Del Piero, Gerrard o hasta por un jugador del Chelsea -ugh-. Los íconos son eternos, con premios o sin ellos.

PD. ¿A quién creo que le van a dar el premio? No creo que a Giggs. Si se lo dieran a Ronaldo sería una estafa porque no ha sido ni la sombra de lo que fue la temporada pasada (yo habría nominado a Rooney en su lugar). A Ferdinand tampoco, porque no es nada sin Vidic. A Van der Sar -aún con el récord de 14 blank sheets consecutivas, tampoco (a menos que vuelva a tapar penales). Eso deja a Vidic: él debería ganar, porque la clave del éxito de estas dos últimas temporadas ha estado en la defensa. ¿Y Gerrard? Él no entra ni en la contienda -estadísticamente hablando pues-.

Intentos de prosa

Un hoyito en el pecho

miércoles, abril 15, 2009


Empieza con una presión encima del corazón
que te dificulta respirar
(Suspiras, suspiras, suspiras...)
Sigue con un hoyito en el pecho
que te desinfla emocionalmente
(Duele, duele, duele...)
Termina con el aire saliendo despacito
que te deja como globo apachurrado
Usado, vacío y tirado

Intentos de prosa

No habrá vuelta atrás

miércoles, abril 15, 2009

Tengo tanto en qué pensar, que no quiero pensarlo
Tengo que hacer algo, pero no quiero hacerlo
Tengo tanto qué decir, que no quiero decirlo
Tengo que cambiar algo, pero no quiero cambiarlo

No quiero porque no sé qué quiero
No quiero porque me da miedo no saber
No quiero porque no tengo fuerzas
No quiero porque no tengo ganas

Hoy me siento cansada, pero mañana
quiero tener ganas, quiero tener fuerzas,
quiero vencer el miedo y saber qué quiero
Aunque ni ganas de querer eso tenga

Porque una vez que empiece
a pensarlo, hacerlo, decirlo, cambiarlo,
no habrá vuelta atrás
y no sé qué habrá adelante

Mente femenina

Disney se paseó en nuestra vida amorosa

lunes, abril 13, 2009

No somos sopranos. No tenemos ratones ni pajaritos que nos ayuden a limpiar. No somos nobles ni tenemos remotas posibilidades de ser invitadas al baile.

Ayer por la noche, mientras daba el último suspiro al salir los créditos de "Encantada", mi mamá me salió con un mordaz comentario, disfrazado de buen deseo. "Ya va a llegar tu príncipe", me dijo. Yo solo pensé: "WTF! That was so uncalled for", pero me conformé con reírme.

Como fiel adepta a Disney (y Pixar), crecí con las películas de princesas. Bueno, no "crecí" exactamente viéndolas, pero fui al cine a verlas en mi infancia -allá por principios de los '90, cuando no había Cinemark ni Cinépolis, sino los cines Reforma, Variedades, Colonial y Caribe, a menos de 10 colones y en doble de permanencia voluntaria-.

El "crecer" viendo las películas de princesas empezó ya de grande, probablemente cuando ya tenía DUI y el rentavideos que estaba cerca de mi casa empezó a liquidar todas sus cintas de VHS. Desde entonces, from time to time, hay maratones de princesas en mi casa. Una tras otra, con las respectivas pausas, rewind and fast forward.

No solo me doy a la tarea de verlas. No, no, no. Como si no tuviera nada mejor que hacer (o probablemente por eso), me dedico a diseccionarlas, a buscarles paranóicamente cualquier significado oculto detrás de las canciones o los diálogos, a hallarles detalles que pasé por alto las otras 999 veces que ya las había visto. Es como un hobby. Uno quizá, muy enfermizo.

Mujeres: Disney se paseó en nuestra vida amorosa, dándonos falsas expectativas de cómo es el amor, cómo se encuentra, de los príncipes azules y de los finales felices forever and ever.

Desde el momento en que pusieron a la zarrapastrosa Blanca Nieves a cantar con las blancas palomitas en el pozo y el príncipe (quien, para variar, no tiene nombre) subió valerosamente los tapiales del castillo para unírsele en su "canción de amor" en 1937 -sí, hace 72 años-.





¿Por qué no la pudo dejar hacer oficio en paz? Como si no fuera suficiente tener a una bruja de madrastra, la pobre Blanca Nieves dependía de que el príncipe la salvara de la "muerte dormida" propinada por la manzana envenenada, con el "primer beso de amor verdadero". ¿Qué habría pasado si el príncipe no la hubiera hallado?

Couple of pointers here: ¿no se les hace que el príncipe era un player? Yo solamente digo: él solo pasaba por ahí, no sabía que Blanca Nieves era la princesa y, a pesar de todo, entra en el castillo (more like breaking an entering), y le empieza a cantar para enamorarla! Le canta con su "sensual" voz grave -en la vida real, solo Josh Groban te puede cantar como el príncipe-.

¿Habría tenido el mismo final si Blanca Nieves fuera solo la muchacha? ¿La habría buscado por todas partes hasta encontrarla yaciendo en la urna de cristal que le hicieron los 7 enanitos? ¿o si no tuviera la piel blanca como la nieve, los cabellos negros como el ébano y los labios rojos como el carmín? I don't think so! Le habría cantado para el rato y después se casaría con la persona idónea para darle continuidad al linaje real.

What's up with the princes? Es la misma historia con el príncipe Felipe (el de La Bella Durmiente). Otro tunante que se pone a cantar con inocentes doncellas. Aunque, tengo que admitirlo, esa es una de las escenas que más amo de la película, cuando Aurora (alias Rosa) está cantando con los animalillos del bosque la canción del "príncipe azul que yo soñé".



Además, está dispuesto a casarse con una plebeya porque está viviendo "en pleno siglo XIV", según le dice a su papá. Mi único reproche es que encuentro un poco fuera de lugar que la Aurora lo invitara a llegar en la noche a la cabaña del leñador. WTF! Supongo que era para presentárselo a las 3 ilustres hadas (matadas de la risa, por cierto).

Eso sí, de todos los príncipes, Felipe es uno de los más hombrecitos porque pelea contra Maléfica convertida en dragón por "todos los poderes de Lucifer" y después galopa en su blanco corcel a darle el "primer beso de amor" a la princesa Aurora. Por lo menos hace más esfuerzo que poner la boca, como el príncipe de Blanca Nieves.

¡Y los animalillos del bosque! La mejor para hablar con los animalillos del bosque es la Cenicienta. Bueno, habla con los de la granja, pero igual. Quizá el aislamiento al que la tenían confinada la madrastra y hermanastras hacía que hablara con los ratoncitos (Gus mi favorito) o que se imaginara al Hada Madrina bibidi babidi bu.

 Yo sostengo firmemente que la Cenicienta era una gold digger. ¿Por qué tanta alharaca por ir al baile a conocer al príncipe? El príncipe -otro sin nombre- no era player, era un playboy al que su papá quería casar urgentemente para tener nietos. Quizá la sobrevivencia de la corona dependía de ello y por eso se decidió a oficiar el baile, para que el príncipe tuviera su pick tal cual reality show de MTV o episodio de The Bachelor.

 ¿Qué me da la razón? Que después de bailar con el príncipe (sin saberlo), y ya cuando ve que son casi las 12, Cenicienta le dice "pero todavía no he visto al príncipe". Traducción = soy una gold digger más que vino a ver si atrapa al príncipe para que mi madrastra ya no me tenga de sirvienta. 

¡Ah! Ellos también cantan cuando bailan, solo que ellos dicen "esto es amor", antes de que ella olvide convenientemente su zapatilla de cristal. Aquí no hay besos sino hasta la boda, mientras que las otras eran un poco regalonas para su época.

 Otra gold digger, aunque mi favorita, Bella. Se echa todo un opening number cantando que "quiere más que vida provincial". Obvio que la Bella no era tonta y cuando vio la oportunidad de cambiar su vida de aldeana por el castillo de la Bestia, tomó la oportunidad. Pero vamos al papá que no hace ni el más mínimo esfuerzo por quedarse en lugar de ella. 

Quizá esta película me guste más por la Bestia -grrr-, porque, como a todas, me gusta vivir engañada creyendo que hasta el más basura de los hombres puede cambiar (yo lo llamo el "síndrome de Betty la fea"). De verdad, ellos son de las pocas parejas que se conocen y se enamoran ANTES del "vivieron felices para siempre".Él la salva de los lobos cuando huye (cuando ella lo cura es aw, so sweet), pero ella es la heroína que regresa a salvar a la Bestia cuando Gastón está a punto de matarlo y el último pétalo de la rosa está por caer. Una de las mejores escenas es cuando la Bestia se transforma en el príncipe y la Bella no lo reconoce hasta que lo ve a los ojos. Los objetos que hablan -Lumière, Din Don, Chip y la señora Pot- solo la hacen mejor.

 Otra que quería más de la vida era Ariel (La Sirenita), a quien no le bastaban todos los peces en el mar y se enamora de Eric, un humano. ¿Cómo pudo estar tan dispuesta a sacrificarse por alguien a quien no conocía? Solo en Disney pueden pasar esas cosas, visitar a la bruja Úrsula, dejar la voz y salir con piernas para ir en busca de tu amado. Cero de razón y sentido común.

 Eric es otro al que presionan para que se case. Él vive enamorado de la voz de la mujer misteriosa que lo salvó de ahogarse en el naufragio y cuando encuentra a Ariel en la playa, la recoge y se la lleva a su palacio como todo buen samaritano, esperando que sea ella pero desilusionado al ver que es muda.

Sebastián hace todo lo que está a su alcance para lograr que Eric bese a Ariel porque, como en todas las películas de princesas, el beso es indispensable, la solución a todo (y no la raíz de todos tus problemas como puede ser en la vida real).

 "Bésala" tiene que ser una de las canciones clásicas de Disney, aunque cada vez que trato de acordarme de la canción, termino cantando una de Bacilos con Celso Piña jajaja.




Eso sí, Eric está presto a dejar a Ariel cuando aparece la mujer misteriosa (Úrsula con voz de Ariel). Quiero creer que es a causa de los hechizos y embrujos, y no que Eric no fuera constante en sus afectos y cambiara rápido de opinión al aparecer la primera skank. Por suerte, llega el rey Tritón a solucionar todo y se van navegando casados, ella con piernas y con voz, hacia el horizonte con un arcoíris encima.

Se habrán dado cuenta que no todas las princesas nacieron princesas, pero siempre terminan con el príncipe 100% de casta. Hay una que decidió degradar su pedigree real y se casó con Aladino, el slumdog millionaire original de los barrios de Bombay, Mumbai o como se llame actualmente.

Jazmine, la primera princesa fuera de Europa, prefiere ir a volar a "un mundo ideal" en la alfombra mágica de Aladino que casarse con el hombre que le elija su padre, el Sultán. Bravo por la primera princesa en "seguir su corazón" y quedarse con el pobretón, pero de buenos sentimientos, joven plebeyo.

Solo un paréntesis: ¿han notado que el suegro de la Cenicienta y de Aurora, y el papá de Jazmine y Bella son idénticos o muy parecidos? A veces, en mi mente infantil, me gusta pensar que es el mismo actor que por los estereotipos del casting ha tenido la suerte de encontrar varios papeles de viejito canoso, medio pelón, bonachón y bigotón jajaja.

 Es más, si imagino mucho e imagino bien, puedo ver a todos los personajes de Disney coexistiendo en el mismo universo y siendo contemporáneos. Las princesas reuniéndose en alguna visita oficial al otro Reino, o coincidiendo en un baile, o quien sabe, conociendo al mismo príncipe (el de la Blancanieves se parece bastante al de la Cenicienta). Todas serían friends -or foes, quien quita-. 

Volviendo adonde estábamos, hay más princesas que, aunque no son de Disney, perpetúan las mismas ideas que las películas antes discutidas. La princesa Odette (de "The swan princess") tiene que esperar en el estanque a que el príncipe la llegue a rescatar del embrujo del hechicero.


Y Pulgarcita (de "Thumbelina") pasa una serie de peripecias antes de que el suyo la rescate -que conste, no es Pulgarcito sino uno con alitas que vive en las flores con las hadas, o algo por el estilo-.



Para mí, Mulan entra a la categoría de princesas. Está bien, lo sé, no era ni llegó a ser princesa, pero simplemente me gusta porque es heroína. Es la mujer más integral de todas las de Disney. Honra a su familia, a sus ancestros, a su país, ¿qué tiene si se viste de hombre para hacerlo? Es la que sigue una trama que no es de amor, pero en la que al final la heroína lo consigue, porque tiene un hombre que la respeta por su carácter, no porque le cante a los pajaritos, sepa hacer la limpieza o se vista para el baile. Es la única que sirve de modelo a las niñas, les enseña algo más que sentarse a esperar que llegue el príncipe a darles el primer beso de amor para salvarlas de lo que sea.

 Creo que lo de los besos, es un trauma en Disney. En "El diario de la princesa" hacen el mismo fuss por el beso and if it made your foot pop or not. Esta es una de mis partes favoritas, cuando el bicho le dice "why me?" y ella le responde "because you saw me when I was invisible". 

Ah, y ya que esto es -literalmente- el cuento de nunca acabar, Disney está preparando dos nuevas películas de princesas: "The princess and the frog" para el 2009, (donde veremos a la primera princesa de color), y "Tangled" para el 2010. Tal vez después de "Encantada", esas historias se adapten a la realidad del siglo XXI.

 Entonces se estarán preguntando, si pienso todo eso sobre las princesas, ¿por qué vi "Encantada" ayer? Porque a Giselle la sacan del mundo de los fairy tales para darse cuenta de que, en la vida real, la gente se enoja, las cosas te salen mal, la gente no es amable y las relaciones hay que trabajarlas porque no basta con el "true love's kiss".



Eso y porque James Marsden es el príncipe azul más encantador de todos y porque McDreamy es simplemente irresistible. Ah, y porque me gustan las canciones (otro legado Disney).

A veces me debato sobre si las películas de princesas son para bien o para mal. Tal vez haya sido un poco cínica al respecto, pero en el fondo me gusta verlas cantar y hablar con los animalillos del bosque, ver a los príncipes sortear las adversidades todo por el beso de amor, ver a los villanos interponerse entre los amados (aunque si se fijan, los villanos nunca están en contra del amor, sino que por lo general buscan poder y los amados son los que happen to be in the middle of everything). 

Pero, el hecho de que me gusten, ¿las hace buenas? ¿Es ese el tipo de mensaje con el que quiero que mis hijas -no nacidas- crezcan? O, ¿el hecho de que sean tan irreales las hace lo suficientemente malas como para tratarlas como arteficios maquiavélicos para mantener engañadas a las mujeres?

Sí y no. Son buenas y son malas. Son buenas porque no hay por qué negarles un poco de fantasía en la que creer a las niñas de las nuevas generaciones. Que sea parte de su inocencia creer en los cuentos de hadas, al fin y al cabo es literatura (cuando estén grandes, leer Twilight va a tener el mismo efecto en ellas).

Si las mantiene ilusionadas, está bien, son buenas. Pero si se crían niñas ilusas, a las que se les asegura que solo tienen que verse bonitas y nunca opinar para así atraer al príncipe azul, está mal, son malas. No, no son malas, son diabólicas.

 Así que ahí lo tienen, no son ni buenas ni malas, Disney no se ha paseado en nuestra vida amorosa. En todo caso, dependerá de la crianza y la crianza de los hijos depende de los padres, no de los cuentos ni de las películas.

Fútbol

Tararán, tararán: Sportsfanatic

viernes, abril 10, 2009

Los 120 y tantos minutos más ansiosos, angustiosos y agónicos de mi vida de sportsfanatic los he pasado frente a la tele.





















El 21 de mayo el Manchester United tenía una cita con el destino. Yo, con ESPN. Tal como había sido para las semis, los cuartos, los octavos y la fase de grupos. Tal como había sido la temporada pasada cuando, después de la noche gloriosa del 7-1 a la Roma, el Milán los detuvo en semifinales, y las otras seis temporadas menos fructíferas antes de eso. Todas frente a la tele.

Hace ocho años no sabía cuál canal era ESPN y cuál era ESPN2. No sabía que existía Foxsports. No sabía quién era Fernando Palomo. No sabía qué era Sportscenter. No sabía nada. El único fútbol que me había enseñado mi mamá era la final del Mundial y no fue sino hasta "La copa de la vida" que vi una inauguración.

Mi educación deportiva la redondeaban el mes que me agarró por ver los partidos de los Lakers, las Olimpiadas de Sidney que vi por Alexei Nemov y las de invierno por el patinaje sobre hielo -porque en mi casa, las Olimpiadas se respetan-.

Todo cambió en el 2002. Mi primera vez. La recuerdo como si fuera ayer. Van Nistelrooy fue delicado al meter el gol. Bueno, no sabía que se llamaba Van Nistelrooy, así que le decía "el número 10". No sabía nada del Manchester United, no conocía a Fergie y alguna vez había escuchado hablar de David Beckham -tampoco vivía debajo de una piedra-, pero nunca lo había contemplado con mis propios ojos LOL.

Como pude, deduje por qué se cobraban los tiros libres, los saques de meta, de esquina, de banda... Deduje que ese "programa" que estaba viendo era la Champions League; que ahí solo jugaban la crème de la crème de Europa; que el partido contra el Nantes era de la segunda fase de grupos; que si ganaban les daban 3 puntos, si empataban solo 1. En menos de 90 minutos, deduje que ver fútbol me gustaba y que mientras quisiera y pudiera, lo seguiría haciendo.
Llevo más de 7 temporadas siguiendo al Manchester United en la Premier League y la Champions. Los he visto ganar la liga 3 veces -y al Arsenal y Chelsea llevársela las otras-, llegar a semifinales de Champions 2 veces y hacerse de la orejona una vez. Los he visto hasta coronarse campeones del mundial de clubes.

En este tiempo he visto a los campeones del trebble irse uno por uno -Beckham, Keane y Solskjaer los que más recuerdo-, hasta dejar solos a Neville, Giggs y Scholes. He visto a Cristiano Ronaldo llegar en el 2003 cuando no era nadie y lo he visto ganar el premio de la FIFA al mejor jugador del mundo cinco años después. He visto a Rooney llenarse de amarillas y ganarse rojas. He visto a muchos malos arqueros, hasta que llegó Van der Sar.

He visto a tantos jugadores irse y a Ferguson quedarse. Y esta temporada, más que nunca, me gusta lo que veo: todos los de la cancha y también los del banquillo.

¿Cómo llegué a ser una sportsfanatic? Tararán, tararán. I don't know, it just happened. A veces pienso que de haber sintonizado ESPN más tarde o más temprano habría terminado siguiendo al Bayern Munich o qué se yo. Hay cosas que simplemente te gustan.

Otras veces me pongo a pensar que sin Fernando Palomo y sin Luis Omar Tapia me habría quedado como esas mujeres que ven el partido por "el guapo Cristiano Ronaldo", pero no saben si juega en el medio campo o en la delantera, o como los que creen que solo existen dos equipos en todo el mundo.

Llevo 2 mundiales y 2 eurocopas. ¡Siempre me dan los cumpleaños más felices! Aunque prefiero la Euro porque es como tener un Mundial sin los demás equipos que solo hacen bulto. Pero hasta hace un año, nunca había visto un partido de la selecta. No distingo entre el Cheyo y el Mardoqueo. Nunca he ido al estadio. No soporto las narraciones de Eugenio Calderón y menos las de Bundio.

Soy autodidacta. He aprendido a puro "Bien jugado" con Fernando Palomo y Miguel Simón (lo oía en bachillerato, cuando todavía lo daban por la 102 Nueve, y siempre recuerdo la radionovela "David, el tiracentros" cuando Beckham estaba en pleno culebrón de su traspaso al Madrid); y "Fuera de Juego" de ESPN en tiempos de Luis Omar Tapia.

Con el tiempo he expandido mis horizontes de sportsfanatic. Vi a Schumacher ganar varios grand prix. Vi a Fernando Alonso convertirse en el campeón más joven en la historia de la Fórmula 1 (con Renault en Brasil). Vi cuasi religiosamente las Olimpiadas de Beijing, de principio a fin. Vi a Michael Phelps ganar cada una de sus 8 medallas de oro y a Usain Bolt convertirse en el hombre más rápido del mundo.

Soy sportsfanatic porque es good tv. Por un lado, me asombra el despliegue de la producción televisiva de los eventos deportivos y la logística que conlleva . Los ángulos y movimientos de cámara en la última final de la Champions me dejaron boquiabierta -eso, y la zozobra de la tanda de penalties-.

Por otro lado, soy sportsfanatic porque nunca dejarán de asombrarme las capacidades del cuerpo y la mente humana. ¿Quién habrá inventado todos los aparatos de la gimnasia? ¿o las pruebas del decatlón? ¿A quién se le habrá ocurrido hacer del patinaje sobre hielo un deporte? ¿o de la natación una competencia?

Y por último, soy sportsfanatic porque encuentro fascinante el efecto psicológico que llega a tener el deporte sobre la gente. Tal vez jamás se acuerdan de la selecta cuando no es tiempo de clasificarse para el Mundial, pero ¡ah, cómo baja la moral nacional cuando la selecta pierde! Tal vez jamás vayan a España, pero ¡ah, cómo se toman a pecho si gana el Real o pierde el Barça!

Está bien compañeros sportsfanatics. Como dice un periódico, "lo hacemos por deporte". El sábado que el Liverpool le propinó ese 4 a 1 al Man U hasta el cielo se nubló... y más cuando el siguiente resultado fue otra derrota 2 a 0, un gane apenitas 3 a 2 y el martes que se dejaron empatar 2 a 2. Si al Liverpool lo tienen en la nuca con un punto de diferencia (pero tienen un partido menos).

Está bien que seamos sportsfanatics porque no está demás sudar la camiseta ajena, gritar gol con muchas ooooo's y esperar los años pares por las Olimpiadas, el Mundial y la Euro.

Está bien porque se siente bien y punto. Tararán, tararán.

PD. Si alguien me puede explicar el tenis en términos fool-proof o for-dummies, mucho se lo agradeceré. Quiero saber cuál es el gran buzz por Roger Federer y Rafael Nadal.

En la TV

Setentitantos canales y no hay nada que ver

viernes, abril 10, 2009

Mi mamá dice "Pago cable para no ver lo que dan acá y a veces no hallo qué ver". ¿A quién no le pasa?


El día que pusieron el cable en mi casa tal vez solo se asemeje al día que llevaron hielo a Macondo. Mi asombro solo se asemeja al de Aureliano Buendía.

Tenía 8 años y mi hermana 3, cuando descubrimos que habían más de 5 canales... que había un canal donde todo el día pasaban muñequitos... que habían canales donde no se hablaba español -de hecho, por eso lo pusieron, para que aprendiéramos inglés con más facilidad (vaya ROI, huh?)-... que habían canales donde pasaban programas de los tiempos de mi mamá (me encantaban "Hechizada" y "Mi bella genio").

Ese día de enero de 1995 comenzó mi adicción por la televisión. El respeto que le tengo a la caja mágica llega a tal grado que, cuando es momento de apretarse el cincho, lo primero que pienso es "quitamos el cable o el internet" y al final no me puedo decidir por ninguno solo de pensar que no volvería a ver un partido del Manchester United, a menos que el canal 4 se apiadara de la gente a la que simplemente no le gusta ni el Real ni el Barça ni toda la liga.

Cuando no me estoy preguntando por qué veo tele, pienso "¿qué hay en la tele?". Es entonces cuando caigo en la cuenta de que hay días en que paso más tiempo viendo el canal de los canales ¡que viendo tele!

¿Cómo es posible que haya setentitantos canales en el cable y no haya nada qué ver? Es verdad, tengo mis programas regulares, tengo hasta mis reruns de backup y hasta mis canales especializados donde sé que puedo hallar algo que ver. Sin embargo, el zapping se apodera del control y escaneo uno, tras otro y tras otro canal, llegando a la misma conclusión.

Si no soy yo, es mi hermana. Si no es ella, es mi mamá. Los controles hasta se arruinan. ¿A quién no le pasa? Con un approach más investigativo, y con la ventaja de que, por primera vez en cuatro años, no llego a mi casa a las 9 de la noche, he llegado a la conclusión de que sí hay qué ver en la tele, lo que pasa es que simplemente no lo he descubierto.

Mi teoría se basa en el hecho de que somos seres de costumbres y tendemos a orbitar alrededor de las cosas a las que ya estamos acostumbrados. Hasta el zapping, fenómeno que debería ser aleatorio, pareciera estar programado de un canal a otro.

Yo me he descubierto gravitando entre Sony-E!-Warner; si tengo suficiente tiempo, reviso los canales de películas (del 35 al 39 y el 48-49); si estoy con mi hermana, caemos en las garras de MTV; si no hay nada más, el Food Network; si es semana de Champions, tararán tararán ESPN.

No solo estamos tan acostumbrados a "lo que nos gusta", sino que no reconocemos que la televisión tiene un enorme potencial más allá del entretenimiento, mas nos puede informar, educar y sacar de la ignorancia.

Un día de estos, en pleno "Animal Planet al extremo", caí en la cuenta de que no sé nada sobre los animales. Nada, cero en absoluto. Nunca me había puesto a pensar que la Tierra era tan grande y que no solo hay millones y millones de personas, sino que también de animales y de plantas que por algún motivo están ahí ayudando a mantener el equilibrio de los ecosistemas.

Y además estoy yo, un teeny-weeny-tiny punto en un mundo globalizado donde ya no van quedando excusas para no saber que la jirafa es uno de los diez animales más asquerosos porque se mete la lengua por las fosas nasales y se come los mocos, o que el pez martillo es en efecto una de las más peligrosas especies de tiburones.

¿Que no necesito saber eso? Probablemente no. Pero no está demás saberlo y si la tele me da la información ya procesada en multimedia, ¿por qué no tomarla?

Una de las compañías de comunicación que más admiro es Discovery Networks, que lleva 14 años enseñándome cosas maravillosas, conocimientos que tal vez nunca ponga en práctica como "cómo sobrevivir si te pierdes selva adentro en el Amazonas" (¿ya han visto "A prueba de todo"? es buenísimo), pero que me permiten tener un mejor sentido de apreciación por el mundo en el que vivo y la infinidad de cosas que pasan en él.

Obviamente no voy a ver el Discovery, la National Geographic o el History Channel todo el tiempo (¡qué bien por la gente que sí lo hace!), pero hay más cosas que se pueden aprender o que son interesantes o que son diferentes o nos hacen salir de nuestra rutina.

Los lunes yo no me pierdo "CSI", pero hace 3 años me parecía insoportable, aunque personalmente nunca había visto un episodio completo. Mi mamá lo veía de lunes a viernes cuando daban los reruns en Sony y yo no entendía qué gracia le hallaba.

Hasta que al fin lo vi y quedé hooked porque para mi verlo es como jugar "Clue" y quiero concluir quién es el asesino, el arma o el móvil antes que Grissom. Es más, CSI me ha enseñado tanto que yo estoy casi segura de que I could get away with murder en este país jajaja.

Y de la misma forma Donald Trump me da lecciones de negocios ("The celebrity apprentice" está en NBC los domingos a las 8); TV5 me desoxida el francés y la DW le aumenta el alemán a mi hermana; TCM me enseña "el cine que ya tendría que haber visto"; ESPN continúa con mi educación deportiva (todo lo que sé se lo debo a Fernando Palomo); Disney me pone al día con mis películas y el Food Network me enseña a cocinar.

Por supuesto que voy a seguir viendo cosas que son estúpidamente entretenidas y entretenidamente estúpidas, pero no me volveré a quejar de que haya setentitantos canales y nada que ver.

Es cuestión de hacer zapping inteligentemente.

En la TV

La surreal realidad irreal de MTV

jueves, abril 09, 2009

Yo: "Te va a bajar el IQ". Ella: "Mentiras". La advertencia ya no tiene efecto con mi hermana.
Yo no tengo nada en contra de MTV. Hace 10 años, allá cuando mis ojos se iban abriendo al mundo de los Backstreet Boys, la batalla Britney-Christina y Ricky cantando en inglés, MTV era el mejor canal de televisión sobre la faz del planeta Tierra, el más "cool" (al menos en mi mente).

Pasaban videos, videos y más videos (hello, MTV = Music Television). Las sorpresas en la programación eran a lo sumo algún "Making the video" o un especial de "Total Request Live" cuando todavía estaba Carson Daily.

Todavía recuerdo el Backstreet Boys Weekend, cuando lanzaron "Millennium" y "I want it that way" era la canción del momento en el '99.

Los acontecimientos del año eran la entrega de los premios MTV (los de películas, música y la versión europea) y algún unplugged (gringo o latino). Me acuerdo de las mañanas en el colegio hablando sobre lo que pasó y no pasó en los MTV Music Awards -hasta el nombre sonaba plantoso en aquel entonces-.

"¿Viste a la Britney con 'NSync?", "¿Viste a la Britney con el traje transparente?", "¿Viste a la Britney con la culebra?", "¿Viste a la Britney besuquearse con la Madonna?, "Viste a la Britney como si estaba drogada?"... No sé por qué las presentaciones de la Britney eran tan memorables jajaja o por qué a las mujeres nos gusta tanto tijerear a la Britney.

Yo al que más recuerdo es a Eminem con todos sus dobles cantando "The real Slim Shady" en el 2000 y la versión de "Bawitdaba" de Kid Rock con Run DMC y Aerosmith (en el '99 creo). También el "estreno" de Justin como solista, criticado por "parecerse" a Michael Jackson. Los MTV se prestaban a las exclusivas, lanzamientos, colaboraciones y grandes performances.

Eran music and television, música y televisión. Pero hoy en día, la programación de MTV amenaza con bajarle el coeficiente intelectual a sus jóvenes televidentes, entre ellos mi hermana de 18 años (sí, a la que presumiblemente le gusta el reguetón).

¡Ya no dan videos! No más música y televisión. Con algo de suerte podés ver un video entre comerciales, cuando cambian de un programa a otro. Solo dan programas de "realidad", la más irreal y surreal que se puede encontrar en el cable, plagados de losers ansiosos por sus 15 minutos de fama (a veces me pregunto de dónde sacarán gente tan estúpida).

De todas las posibilidades a las que se presta el formato de los reality shows, MTV se ha decantado por los de citas. Los más absurdos y humillantes programas de citas. Si querés salir en una misma cita con 2 fulanos y al final elegir solo a uno, está "Dismissed". Si querés añadirle a ese formato un detector de mentiras, está "Exposed". Si no querés a 2 fulanos, sino a 5 con cronómetro incorporado, está "Next".

La estupidez comienza desde que se presentan: "Hi, my name is ____, I'm 19 and I'm meeting 2 hot guys today but only one of them is going home with me". Y toda la gente es despachada del programa con el nombre del mismo: "Neeext!", "you are dismissed" o "you've been exposed". WTF! Les darán un script? cue cards? o todos son igual de imbéciles?

Para los voyeuristas está "The X factor", donde los juntan con su ex mientras sus parejas actuales los ven secretamente desde otra habitación del mismo hotel. Mi pregunta es, ¿acaso esta gente nunca había visto el programa antes?, ¿no se imaginaban que los iban a meter en la misma habitación de una cama?, ¿de verdad creían que MTV les iba a regalar un fin de semana con todos los gastos pagados así nomás? No way!

Otro programa voyeurista, pero aún más retorcido de la mente, tiene que ser "Parental control". Tus papás te buscan otro novio porque tu actual les cae mal; salís en 2 citas diferentes mientras tus papás y tu novio te ven besuquearte con los aspirantes; después elegís entre los tres. Mi pregunta: en todo caso, ¿por qué andás con un idiota que les falta el respeto a ti y a tus papás? y ¿qué clase de papás se las llevan de cúpidos? Ugh!

Pero el -casi- peor de todos tiene que ser "A shot at love". Tila Tequila es una vietnamita enana, con cabeza de alien (en serio, ¡mírenla bien!), que lo más que ha hecho ha sido posar chulona para revistas tipo Playboy y se las lleva de cantante. Pero... hay más: es bi y busca el amor en un programa que mezcla "The bachelor" con concursos que me recuerdan a "El juego de la oca"; mete a una veintena de hombres y mujeres en una misma casa; los hace dormir en una sola cama; se besuquea con todos y al final ninguno agarra chancro ni gonorrea.

Para más fregar, a uno de los rechazados por la Tequila le dan su propio programa: "That's Amore", donde Domenico -quien yo juro que finge ese acento italiano- hace exactamente lo mismo que la Tila, solo que hetero. ¿Qué? ¿A cualquiera le dan su propio programa de televisión? ¿Cualquiera puede buscar "amor" por televisión?

Un momento. La decadencia no termina ahí. A los programas de citas se aúnan los programas de makeovers y transformaciones. Aquí el único que rescato es "Made", porque de vez en cuando ayudan a la gente bien pata, que de verdad quieren hacer algo con su vida. Pero cuando mi hermana me hizo ver "From G's to gents", le dije "Yo, I ain't no watchin' this shit, girrrl". ¿Se imaginan la versión guanaca? "De marero a catrín".

Otro que me mata es "Sweet sixteen", versión normal o súper. ¿En qué mundo viven esas mocosas o cómo logran que sus papis les paguen sus megafiestas de quince en las que llega algún artista X a cantarles e invitan a mil personas a que las vean desfilar con su vestido de diseñador y les aplaudan cuando hagan su grand entrance o el show que han ensayado por semanas? Esperemos que con la recesión muera este programa.

Algo que hay que reconocerle a MTV es que ellos se "inventaron" la reality TV (y si no se la inventaron, por lo menos son de los precursores del formato). ¿Quién no puede decir de memoria: "This is the true story of 7 strangers, picked to live in a house, work together and have their lives taped, to find out what happens when people stop being polite and start getting real... The Real World"?

Ya van por la temporada 22. Eso contabiliza 154 individuos que se han prestado para que violaran su privacidad en beneficio del entretenimiento de los televidentes (como yo, lo admito). Aunque algo tiene de real, hay que señalar que MTV se encarga de poner a esa gente, seleccionada muy cuidadosamente (yo de verdad creo que siguen hasta un patrón en los castings), en un ambiente prefabricado, para potenciar aún más el drama y las peleas.

Por el otro lado, el más irreal de los realities tiene que ser "The hills". ¿Sabían que si pasa algo wow mientras las cámaras no están rodando les piden que lo repitan o que por lo menos lo incluyan en una conversación? Hacían lo mismo en "Laguna Beach" y me imagino que harán lo mismo con "The city" (la versión solo con la Whitney en Nueva York). Son puros dramas adolescentes elevados a la enésima potencia, situados en ambientes glamourosos. ¿Habrá alguien que se identifique con eso? ¿Cuántas LC hay en el mundo?

Al menos antes las cámaras seguían a gente disque famosa. Cuando la Jessica Simpson era menos nadie de lo que hoy sigue siendo, veía "Newlyweeds" para ver cuán estúpida podía llegar a ser o cuánta paciencia le podía tener Nick. A la Ashley Simpson la lanzaron con todo y reality (no me acuerdo cómo se llamaba, así de X era). "The Osbournes" era matado de la risa solo por ver a Ozzy, que ni siquiera podía articular palabras. Hoy siguen a un tal Ryan, que a saber quién es, quizá solo su mamá lo conoce.

Y cuando no pasan realities, pasan programas de pranks. Tom Green, Johnny Knoxville y Steve-O construyeron su "carrera" de hacer estupideces en MTV (espero que en "Jackass" tan siquiera les dieran un buen seguro de vida). "Punk'd" era algo diferente. Por lo menos te reías de la gente o de la cara de loco de Ashton Kutcher.

Tal vez MTV dejó de ser cool. Tal vez yo dejé de saber qué es cool. Tal vez MTV sigue siendo cool, pero no lo es para mí porque yo ya no soy parte del cool target de MTV. ¿Qué queda en la oferta televisiva de canales de música para los que dejamos de ser adolescentes cool?

Si los tiempos han cambiado, también lo ha hecho MTV. Si los tiempos han cambiado, también los adolescentes. Pero, si MTV y los adolescentes están en ese estado de franca decadencia, ¿hacia dónde va el mundo?

Eviten los excesos. Consuman MTV con moderación (mientras puedan).

Foodie

Anthony Bourdain vení to eat in El Salvador

miércoles, abril 08, 2009

Querido Tony:


Permíteme comenzar esta humilde carta por decirte que estoy absolutamente clavada con tu programa "Anthony Bourdain No Reservations", que se transmite todos los miércoles a las 8 pm (hora de El Salvador) por el Discovery Travel and Living (canal 53 para quienes tienen Amnet).

Tengo que admitir que al principio tenía mis reservas -no pun intended lol- acerca de tu grado de profesionalismo, ya que te veía tomando más que comiendo en la mayoría de tus programas. Hoy comprendo que es parte de tu charm, junto con tu inteligente sarcasmo en los comentarios que hacés en voz en off.

Encuentro tu manera de recorrer el mundo comiendo muy entretenida y muy refrescante, en el sentido de que no vas solo a lujosos restaurantes de países del primer mundo. ¡Comés calle y elegante, mi querido Tony! También me gusta el hecho de que buscás la manera de comer con los lugareños, aunque a veces me pregunto cuánto le costará convencerlos a tu productor de que te dejen a entrar a sus casas con lo mucho que fumás y tomás.

Déjame decirte que me fascinó el episodio que hiciste sobre Japón. ¿Quién diría que ahí no solo comen sushi? Solo que ese día creo que te pasaste un poco con las porciones de esas bolitas de arrroz fritas y el sake que te atravesaste con tus nuevos amiguitos japoneses.

También el pato pekinés que te volaste en Pekín fue muy ilustrativo de la gastronomía de los chinitos. Y los fish and chips en Inglaterra. Y el desayuno irlandés acompañado de Guiness. Y el huevo revuelto en la tierra que te tocó comer en aquel país de África cuyo nombre no recuerdo.

Pero, aquí viene la parte que me entristece Tony. Ya te había visto comer en Brasil, pero no fue sino hasta hace unas semanas que al fin te vi visitar otro país latinoamericano. En Argentina te engulliste como 10 empanadas, ché.

Hoy vi en Youtube que anduviste por México y te comiste un par de tacos.

Viendo esto mi querido Tony, estoy más decidida a pedirte lo que te quiero pedir. Tony, please vení to eat in El Salvador! No tenés que gastar en hotel, yo te ofrezco mi casa. No tenés que gastar en transporte, yo te daré un tour por esta tierra cuscatleca con tanta riqueza gastronómica. Solo vení!

No me digás que tenés miedo por tu seguridad, porque vi el episodio en que te quedaste varado en no sé qué país cuando estalló no sé cuál guerra y después no podías ni salir del hotel. No te preocupés, yo te consigo chaneques si de verdad creés que los necesitás. Tampoco te tenés que preocupar por mantener tu privacidad. Verás, aquí muy poca gente te conoce (y si no te conocen, en serio les digo, ¡vean su programa!) y pasarías de incognito.

Lo único que te voy a pedir a cambio es, mi querido Tony, que pronunciés bien los nombres de la comida. Aquel día te vi comiendo "papusas" en un mercado de L.A. "WTF!", me dije yo. "This gringo no saber pronunciar "pupusas"" Más que era ¡de pollo! "Chicken papusa". Nooo, ¿qué es eso Tony?. Yo aquí te voy a llevar a comer la real salvadorean food.

Si te decidís a venir, tené por seguro que conocerás las pupusas de maíz y de arroz, de queso, frijol con queso, ayote, chicharrón, revueltas, de mora... hasta locas si querés. Te las comerás con curtido y salsa de tomate. A mí no me vengás con que te dan miedo las bacterias.

De tanto maíz que comerás, you won't know what hit you, porque aparte de las pupusas, te daré a probar tamales de gallina, de chipilín, pisques, de elote... riguas, tortas de elote, elotes locos... que se te baje con atol de elote, de maíz tostado, negrito o shuco.

La yuca salcochada y frita no faltará, con su buena guarnición de pepesca, merienda o chicharrones. Las frituras tampoco harán falta, con enredos de yuca, tostadas de plátano, yuca o papa. Hasta churritos Diana te daré a probar.Si querés comida exótica (ya sé que sos amigo del calvito que come cosas asquerosas en el otro programa), me las ingeniaré para que podás comer garrobo, rana, cusuco, iguana, tepezcuintle o tacuacín. Para ese propósito, bien podemos ir a Juayúa o a cualquiera de esos lugares donde hacen festivales gastronómicos.

Con la ida a la playa, no habrás probado un mejor coctel de conchas, aunque hayas comido ceviche peruano. Ostras, caracol, calamar, pulpo... all the sea food you can eat! Podemos ir a San Miguel, a que probés una mariscada con tortilla con enredos. En La Unión podés degustar unos exquisitos punches rellenos. Te aseguro que eso no lo has visto en otra parte.

Me imagino que el calor te ha de preocupar un poco. Pero lo tengo todo "fríamente" calculado. Con un par de chocobananos, minutas y sorbete de carretón se te quita. Los ingeniosos frescos que hacen en estos lares también te pueden gustar. La horchata y la cebada están garantizadas.Yo sé que casi no te gustan las cosas dulces, pero no le podés huír a las tartaritas, dulce de leche con semilla de marañón, la lecheburra, nisperitos, conserva de coco, camotes, higos, garrapiñada, empiñada, quiebradientes, alborotos.

Y qué se diga del pan dulce! Veníte listo para llevar semita de exportación, alta o pacha, pero bien mieluda; quesadillas, marquesote, torta de yema, alemana, pastel de piña, de leche, peperechas.De postre, unos buenos nuegados y buñuelos de yuca, huevo o masa, acompañados de chilate para que no te empalagués. Un par de empanadas también te caerían bien o una leche poleada. Con algo de suerte, hasta los mismísimos churros "españoles" comerás.De aquí vas a salir bien comido, mi querido Tony. Así que, ya sabés, ahí vete y me avisás cuándo venís. Para mientras, voy a tratar de ver a qué horas van a repetir tu programa sobre Rumania porque, por estar escribiéndote, se me fue la hora.

Love,
tu televidente.

PD. Yo no tomo, pero conozco a la gente adecuada que te introducirán a la Pilsener y sus amigas, u otros licores más autóctonos por si querés aventurarte.

En mente