Gris

viernes, julio 10, 2009

Ni sí ni no. Ni blanco ni negro.

Una de estas mañanas asistí a lo que yo asumí era una entrevista de trabajo. Para mi sorpresa, la cita se limitaba a llenar una prueba psicológica de 187 ítems.

Debo admitir, lo pasé muy entretenida. No me hacía una desde mis tediosas pruebas de aptitud y de ingreso a una escuela donde al final ni siquiera me matriculé aún después de admitida.

Dos pensamientos me asaltaron durante la prueba:

1. ¿Por qué la de RRHH nos advierte de no escoger mayoría de respuestas B?
a) Ella es buena gente
b) Ambas
c) Es una trampa

2. ¿Qué dice de nosotros que nos vayamos solo a los extremos?

a) Nada
b) Indefinido
c) Mucho

En todo caso, contesté como se suponía que debía de contestar -según lo que alguna vez aprendí en clase de "Recursos humanos"-: evadiendo las tan repudiadas respuestas indefinidas, si bien algunas preguntas hacían que la palabra "depende" se asomara a mi mente tal cual pop up window.


Ocurrió cuando la pregunta recitaba: "Me siento mal cuando las personas no ponen atención a lo que digo". Tal vez sí, tal vez no. Depende de si lo que estoy diciendo es una tontería, si hablo solo por hablar, si la opinión de la persona merece mi respeto, si la persona tiene mejores cosas en qué pensar.

Pasó de nuevo cuando leí: "Me enojo con facilidad cuando me siento frustrada". Depende. A veces sí, a veces no. Ni mucho ni poco. Otra fue: "Prefiero la soledad a la compañía". ¿La compañía de quién? ¿Sola cómo, adónde y por qué? O: "Me gusta trabajar en grupo". Puede ser que sí, puede que no. Depende de la tarea y del grupo.

No soy ni "sí" ni "no", porque a veces soy "sí" y a veces soy "no". Incluso a veces soy "a veces". No lo veo todo "negro", como la ausencia de color; ni "blanco", como la suma de todos los colores. Contemplo una escala de grises, ni tan blancos ni tan negros. Divago entre un "a veces sí", otro "a veces no" y un "a veces" a secas.

No soy ni chicha ni limonada. Ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre. Como canta Jarabe de Palo: Depende. ¿De qué depende? De según cómo se mire todo depende.


Y yo lo miro gris.

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6 comentarios

  1. ¿Gris?, hijole
    Me quedo con la idea que más de alguna pregunta te entretuvo y alegró el rato, ¿no?

    Paz.

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  2. @SK Mario: Medio creo que a veces medio depende de medio encontrar un punto intermedio, un medio equilibrio o medio balance, entre el sí y el no, y el blanco y el negro.

    @Rafael: Gris. Ni muy muy, ni tan tan. Sí, me entretuvieron las preguntas. La verdad es que me gustan los tests psicológicos. Me intriga cómo queremos medirnos todos con la misma vara.

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  3. Que feyo que traten de definir tu personalidad con un test, te quedás pensando.... cómo pueden conocerte solo por a), b), c), o d) literales.

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  4. @Alecita: O contratarte por a), b), c) o d) literales. O al menos quedar en la base de datos porque no hay vacantes para tu perfil jajaja

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  5. ja ja, ya pasé por tu experiencia, yo también llegué a un sitio de esos según yo a entrevistarme y me hicieron la prueba.

    Después de varias de esas y de la primera hace como 10 años en mi segundo trabajo "formal", aprendí que se responde lo que uno cree que ellos quieren oir, no lo que uno es así 100% sincero. Depende si de verdad querés que te contraten, por eso conviene informarse sobre quién es el contratante, aunque no siempre lo dicen

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  6. @Clau: Yo por eso me alejé de todas las "b" jajaja

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