La diferencia entre oír y escuchar

viernes, noviembre 20, 2009

Se acabaron los consejos


Por aquello de las vueltas que da la vida terminé miércoles y jueves en un taller sobre "Coaching gerencial", aunque debo admitir que mi principal motivación era la comida de FUSAL (que dista años luz de la de mi casa). Lo curioso es que la palabra "coaching" me hacía pensar en la música de Rocky.

Sí, en una canción, pero se entiende el panorama que me imaginaba, ¿verdad? Entrenador, pep talks, cheers, quitarle el sudor de la frente al otro, etc. Ya estando en el taller me di cuenta de que andaba dando vía y, una vez más, me sorprendí por todas las cosas que se inventan (o descubren) quienes estudian el comportamiento humano.

No voy a ni siquiera intentar explicar a profundidad qué es coaching, porque apenas y lo voy entendiendo -un cambio de chip mental será requerido-. Solo me remitiré a ponerlo en mis palabras: aprender a escuchar a los demás, hacer las preguntas correctas, reforzar y valorar a la persona que lo recibe para que ella tenga confianza en sí misma y que sea ella -después de los ires y venires de las preguntas y respuestas-, quien encuentre la solución a su problema.


Nos quejamos de que andamos por la vida tratando de componerle la vida a los demás (y hasta de que no nos hacen caso), cuando lo que estamos haciendo es que ellos no desarrollen su potencial, poniéndoles en bandeja de plata lo que creemos es la mejor solución -que tal vez sea la mejor para nosotros, pero no para ellos-. Decimos que oímos los problemas ajenos y que somos los mejores consejeros, cuando no escuchamos nada de lo que está diciendo quien nos pide ayuda y solo hablamos, hablamos y hablamos.


Dice Goethe:
Lo mejor que puedes hacer por los demás no es enseñarles tus riquezas,
sino hacerles ver la suya propia

Yo digo que vale la pena hacer el esfuerzo de amordazarme la próxima vez que sienta la necesidad de interferir en la vida de alguien para "ayudarle". No más música de Rocky.

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5 comentarios

  1. Escuchar tiene un especial sentido de prestar atención, de atender. Puede ser que oigamos, pero que no estemos escuchando; escuchar implica un compromiso con el que nos habla.

    Por cierto la cita de Goethe es de mis favoritas...

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  2. qué interesante suena eso de coaching, se me imagina que es como estar cochando a alguien que está al turno del bateo. Creo que ahora hay más oportunidades para que aprendamos a conocernos como personas y el comportamiento que tenemos. Felicitaciones por la oportunidad que tuviste y ojalá que estas oportunidades se repitan.

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  3. me suena parecido a algo que hace una señora que conocí, que enseña a las personas, especialmente a niños, a conocerse a sí mismos para potenciar sus capacidades y resolver solos sus problemas. Es toda una profesión y ciencia. Interesante.

    Lástima que como todas las cosas esotéricas de la vida, su costo es un lujo que no podemos darnos.

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  4. Muy buen post Raquel. Cuantas cosas mejoraran si supieramos escuchar adecuadamente a los demas, en especial, a aquellas personas que nos son cercanas.

    Saber escuchar es un maravilloso a tributo.

    Saludos,

    Rafa
    http://rafasanchez12.blogspot.com/

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  5. @Roberto: Exacto!!! Un compromiso con el que habla!

    @Anónimo: Sí, la verdad es que todas estas nuevas corrientes de la psicología del comportamiento son muy interesantes -ojalá pueda aprender más en más ocasiones-.

    @Clau: Definitivamente los seminarios y talleres de este tipo no son precisamente económicos. Imaginate que en este caso el facilitador viene solo por 2 días desde Guate. Mejor pongamos un tambache de esos, demos capacitaciones y nos hacemos millonarias.

    @Rafa: El mundo entero mejoraría si abriéramos los oídos y cerráramos la boca.

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