Intentos de prosa

La guerra de los clones

miércoles, febrero 17, 2010

No todo lo que brilla es oro

Hoy recibí un correo electrónico con la oferta del siglo. No soy de las que leen spam -por el contrario, soy una borradora compulsiva de correos-, pero he de decir que esta oferta en particular me llamó mucho la atención. Había descubierto una mina de oro.

La corporación 'Se vale soñar', de renombre internacional según decía el correo, ofrecía clonar 5 ejemplares de los primeros 999 voluntarios que aceptaran someterse -sin costo alguno- a un riguroso tratamiento genético en las modernas instalaciones de sus laboratorios en Uzbekistán.

Ni lenta ni perezosa, me dispuse a entrar a su sitio Web, el cual me pareció diseñado a la última moda con fuente Comic Sans, colores brillantes y efectos tipo Star Wars, para así poder llenar el formulario que me convertiría en una de las afortunadas en formar parte de tan selecto experimento.

Sin embargo, cuando había contestado la mitad de las 87 preguntas, una duda existencial me asaltó. ¿Qué pasaría si hubieran 5 Raqueles extra en el mundo? ¿Qué haría con 5 copias de mí misma? ¿Se daría cuenta alguien de que estoy burlando a la creación? ¿O de que estoy afectando las cuentas de la demografía del planeta?

De una cosa estaba segura. Mis clones me ayudarían a multiplicarme, a no tener que dividirme entre una actividad y otra, a sumar esfuerzos y a restarme preocupaciones por el manejo del tiempo.
Con una tan sola Raquel más, fácilmente podría darle un par de días de descanso al modelo original y dejarla durmiendo con las alarmas apagadas. El clon #1 se encargaría de ir a trabajar. Saldría a las 7 de la mañana y regresaría 12 horas después, lista para ponerse en modo de hibernación.

Ya con dos Raqueles, el clon #2 pasaría como esclava en un escritorio preparando clases, revisando papeleta tras papeleta, llenándose los dedos de tinta roja, temiendo por el buen funcionamiento de su corazón cuando encuentra sendos horrores de ortografía o combatiendo la frustración cuando se percata de que la creatividad no es un don que otorguen al por mayor allá arriba.

Una tercera Raquel hasta podría conseguir un par de trabajitos extra y así aumentar los ingresos de la original. Claro, la Raquel prototipo tendría que revisar el trabajo realizado por el clon para cerciorarse de que su buen nombre siga siendo bueno, a pesar de estar ahora repartido en 6 individuos.

A la cuarta Raquel se le asignarían las actividades extracurriculares para las que la humana no tiene tiempo. A ella la pondríamos a aprender otro idioma, a ir a clases de cocina, la inscribiríamos en el gimnasio, le daríamos para que vaya a cursos y diplomados. Creo que ella sería la persona más ocupada con menos preocupaciones en el mundo entero.

Una quinta ayudaría con los oficios varios... que le sirva de asistente a las otras. Total, las demás pasarían tan ocupadas que eventualmente necesitarían sus propios clones, al menos hasta que se me ocurriera qué ponerla a hacer.

Mientras tanto, la Raquel prototipo, la única marca 'Made by Papá & Mamá' centraría sus esfuerzos en estudiar y aprender, ir a clases, leer blogs y escribir, estar con su familia y amigos, vegetar frente a la televisión, ver películas, escuchar música, leer libros, navegar por internet, conectarse a Facebook y Twitter, leer el diario, resolver el Sudoku, cocinar, hacer "manitas creativas", dormir... lo que se le ocurra.

Al menos eso fue lo que se me vino a la mente en un inicio, hasta que me puse a pensar en los días en los que no aguanto ni a una Raquel... ¿cómo soportaría a cinco más? Pidiéndome que revisemos a profundidad las cosas, que seamos perfeccionistas, que no dejemos que se nos escape ni un detalle de lo que hacemos, comprometiéndonos a más cosas para las que no tenemos tiempo y siempre abarcando más de lo que podemos apretar.

Nos volveríamos locas entre las seis y terminaríamos en una guerra. Ellas tratando de derrocarme para tomar el puesto del modelo original y yo en una lucha intergaláctica con sables de luz combatiendo a mis clones para desactivarlos o eliminarlos y así restaurar la paz en la galaxia.

No. No le di 'Send' al formulario. Le dejaré ese boleto dorado a la fábrica de clones a otra persona. Por el momento prefiero seguir quebrándome la cabeza en mis cálculos aritméticos por dividirme, multiplicarme, restarme y sumarme.

Mucho que aprender debes sobre el manejo del tiempo, mi pequeña Padawan.

Online

Ya no escribo

lunes, febrero 08, 2010

Quizás...

... no sé qué escribir

... sí sé, pero no sé cómo escribirlo

... no se me ocurren cosas nuevas

... las que se me ocurren ya no son tan nuevas para cuando puedo sentarme a escribirlas

... no me alcanza el tiempo

... no tengo tiempo

... no hago el tiempo

... no me gusta cómo escribo

... no me gusta cómo lo escribo

... no me gusta sobre lo que escribo

... me falta enfoque, un concepto para el blog

... el enfoque original se desconceptualizó o el concepto original se desenfocó

... nunca hubo ni enfoque ni concepto

... no oferto porque no hay demanda

... no conozco bien el mercado

... no sé qué demanda mi target, cuáles son sus necesidades

... no puedo satisfacer las necesidades de mi target

... se me adelanta la competencia

... me pierdo entre la competencia

... me falta motivación

... no me exijo nada

... me exijo demasiado y termino desmotivándome antes de comenzar

... el estándar de calidad es demasiado alto

... la calidad es demasiado baja

... no sé qué es este blog

... pienso que este blog debería ser otra cosa


Quizá no escribo porque no estoy convencida de que lo que escribo sea algo que valga la pena ser escrito y consecuentemente leído

Quizás simplemente no sé por qué ya no escribo

Quizá la única manera de ya no "no escribir", sea escribir

Quizá escriba mañana

En mente