Sobre escribir

Feliz cumpleaño

jueves, abril 01, 2010

365 días y 155 entradas después

Creo que puedo decir, sin exageración alguna, que solo hay dos momentos en el año en que me pongo a pensar qué ha sido de mi vida durante los últimos 365 días. Lo hago allá por el último día de junio cuando sumo una velita más en el pastel y también lo hago invadida por la nostalgia decembrina.

Hoy, sin embargo, celebro el cierre de otro año. Un año de letras, sílabas, palabras, oraciones, párrafos y textos que sigo sin saber cómo clasificar -si serán croniquillas, artículos, ensayos, filosofías baratas, divagaciones o incoherencias aún no lo sé-.

No sabría ni por dónde empezar si me pongo a pensar qué ha sido de mi vida desde el 1° de abril de 2009 en que pasé más de 4 horas enredándome y desenredándome verbalmente para poder transmitir mi fascinación por las películas de Pixar.

Un año. Cumplo un año de haber abierto este blog y vertido en él la verborrea con que antes abatía a más de alguna persona de mi vida offline, cambiando mis gesticulaciones y ademanes por signos de entonación y figuras literarias. Espero no haberlos abatido a ustedes en este tiempo.

En estas líneas he encontrado una válvula de escape para decir todo lo que se me ocurre acerca de las cosas que veo, escucho, leo o vivo, y aunque recientemente las entradas salen a cuentagotas, convertirme en blogger ha sido y es el más interesante ejercicio de pensamiento y redacción creativa que ya realizo subconscientemente a diario -si bien no todas las ideas alcanzan a llegar a la computadora y, de momento, tengo varias engavetadas-.

Por otro lado, ciertamente conocerlos a ustedes los bloggers, esa comunidad que no deja de sorprenderme como fenómeno cultural, ha sido una de las cosas que más me ha cambiado la vida -sí, sé que suena dramático-. Ya sea porque he llegado a conocerlos en vivo y en directo, o porque siento que los conozco a través de sus escritos, ustedes han reventado mi burbuja mostrándome que cada cabeza es un mundo y que en la variedad está el gusto. Ya son parte de mi hábitos de consumo a través del Reader.

Pero, sin lugar a dudas, lo más significativo de la experiencia de este año han sido ustedes, los lectores, con sus comentarios dentro y fuera de la pantalla, ya sea porque nos conocíamos de antes o porque nos conocimos aquí o quizás porque fue aquí donde nos terminamos de conocer. Sea cual sea el caso: gracias por leer. Difícilmente habría escrito durante todo este tiempo sin ustedes al otro lado de la conexión. Ustedes hacen la comunicación.

Y, para mi estimado Ocurrente Irreverente: ¡Feliz cumpleaño!* Recuerda al soplar la velita que ya queremos entradas, ya queremos entradas, aunque sea una a la semana, pero ya queremos entradas...

* Nótese el uso del singular

En mente