Pasado de copas

jueves, junio 10, 2010

* Si no le gusta Ricky Martin, mejor no siga leyendo

♪ Hace doce años, te deseo ♫

Antes del Waka Waka y de un Mundial con al menos 3 canciones diferentes, un solo hombre puso a bailar a millones de espectadores al son de una canción sencilla, pero pegajosa. "La Copa de la vida" no es la Novena Sinfonía de Beethoven, pero automáticamente te pone alegre.

Allá por 1998, yo era una niña de 12 años que sabía aún menos de la vida que hoy que sigo sin saber nada, y por cuestiones del destino, desarrollé un enamoramiento relativamente serio con Ricky Martin, en parte porque en mi preadolescencia, ese movimiento de caderas al compás del "Alé, alé, alé!" tuvo que haber sido un gran shock para mis hormonas.

Aunque las canciones bailables de Ricky no son precisamente mis favoritas de su repertorio (soy más de las baladas de poca autoestima, como Vuelve y Perdido sin ti, y tipo unplugged), debo admitir que cuando he necesitado reírme de la vida y sacudirme mis penas, han cumplido su cometido... y no solo conmigo.

Recuerdo a una profesora que tuve en la AF, una viejita francesa temática, que cuando le preguntabas quién era su cantante favorito, no contestaba ni Piaf ni Cabrel, sino Ricky Martin. ¿La razón? Decía que nunca antes en su vida había visto a tanto francés de pie bailando y cantando como en la final de Francia '98.

Esas canciones sencillas y pegajosas, esas han sido las canciones que le dieron una carrera a Ricky. No queda duda que sin "La Copa de la vida" no habría existido un "Livin' la vida loca", y sin la vida loca alguien más tendría que haber hecho posible el crossover latino. Es un pedacito de historia musical, insignificante tal vez, pero grande para mis memorias adolescentes.

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3 comentarios

  1. Asumo que lo has visto en concierto. El hombre fue, es y será toda una estrella, independientemente de las otras decisiones de su vida.

    La copa de la vida realmente no me hace click, pero comparto la opinión de que él solito bastó para tema de mundial. Cuestión de calidades =)

    Mirá, era Madamme Lavatau? Cómo la recuerdo!

    PD: no es viejo, pero bueno. A los 38 no se es viejo y además está buenísimo ja ja

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  2. Asumes bien Clau, lo he visto las dos veces que vino. No me acuerdo del apellido, pero se llamaba Monique.

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  3. Síiiiiiii, es ella. Una dulzura de dama, me dio clases también.

    Si hay otro concierto de Ricky, ya sé con quien ir, pues al B&W fui sola.

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