Sobre escribir

Usted es su blog

martes, agosto 31, 2010

Bloguear es algo que se es, no que se hace

Yo soy mi blog. Usted es su blog. Y viceversa. A mí no me crea. Fue algo que leí en algún lado y no pude más que darle la razón. Si usted es bloguero, creo que también coincidirá con lo siguiente:

"El blog es ante todo un espacio personal, un medio para la expresión de su autor (Huffaker, 2004), que lo experimenta como un "espacio protegido" (Gumbrecht, 2004) porque controla la interacción que se desarrolla en él. Más aún, no es que el autor tenga el control sobre el espacio en el que escribe, sino que ese espacio es la representación de la identidad creada por su autor (Goffman, 1959)...".



Ya sé que he dicho que este es un blog sobre nada, pero aún dentro de esa nada, no hay nada que no sea "yo" (tanto así que hasta hay días en que me pasa algo más o menos como lo de la caricatura). Así como soy afuera de la pantalla de la computadora, así soy aquí.

'Ocurrente Irreverente' se ha convertido en una extensión de mí misma. El único espacio solo para mí, donde yo puedo ser "yo", decir lo que pienso y hasta decir lo que no digo (o decirlo mucho más elocuentemente). Tan parte de mí es, que cuando lo abandono, es como abandonarme a mí misma. Yo soy mi blog. Yo soy Ocurrente Irreverente.

Adultez

Querer y tener que

lunes, agosto 30, 2010

El sentido del deber "tener que"

Ya es tarde. Mañana (que ya es hoy) no me voy a querer levantar (claro, ¿cuándo sí? y peor en lunes), pero tengo que hacerlo. No quiero ir a cabecear a un taller sobre el scorecard balance y no sé qué dashboard, pero ni modo, tendré que hacerlo (toda la semana). Tampoco quiero ir a clases (le he agarrado aversión a este curso), pero tengo que ir. Y, que no se me olvide, aunque no quiera (hoy sí) tengo que leer.

Tengo serios problemas con los verbos "querer" y "tener" (que).

De tanto que tengo que menos quiero.

Demasiado personal

Nubes negras

domingo, agosto 29, 2010

La tormenta regresa

Hay nubes negras que nunca se van. Tímidos rayos de sol las penetran y nos dan la falsa idea de que empieza a despejar y que la tormenta se ha ido. En ese breve momento, en que está escampado, el sol calienta más y lo sentimos en la piel. Todo parece ir mejor y hasta hacemos planes para los días soleados por venir. Pero la nube negra regresa -si no es que nunca se fue-, se posa sobre nosotros y anuncia la lluvia de penas, tristezas y preocupaciones. Es como si llegara para burlarse de nosotros por haber creído en algún momento que todo saldría bien. Ayer la nube negra regresó. Maldita. Hoy llueve.

Relaciones

Hermanas

sábado, agosto 28, 2010

Es complicado

Hay algo de la relación de hermanas que es difícil de definir. No es como lo pintan las series de TV ni las películas cursi. No todas las hermanas se sientan a contarse confidencias mientras se trenzan el pelo o se hacen las uñas. Hay unas que ni siquiera se hablan y apenas las une el ADN. Hay otras que al crecer se distancian y cada quien hace su vida por su lado.

Si usted es mujer y tiene una hermana tal vez coincida conmigo: ser hermanas es una relación complicada. Sobre todo ser la mayor.

Hace 19 años me estrené como hermana. Tenía 5 años cuando nos hicimos 3. En mi inocencia, había aceptado el hecho de que dejaría de ser hija única bajo la falsa idea de que tendría con quién jugar. Eso me dijeron. Lo que se les olvidó decirme es que la niña no saldría de mi tamaño. Menuda sorpresa: esa hermana era una bebé con quien tendría que compartir la atención de mi mamá.

No sé si le pasará a todas las hermanas, pero de pequeñas solíamos pelear mucho. Eran batallas campales por el control remoto, en ocasiones, al estilo de la WWE. Jugábamos de vez en cuando, lo que la diferencia de edad nos permitía. Siempre le he recriminado secretamente que a la hora de los juegos ella era la Power Ranger rosada y a mí me tocaba ser la amarilla. Pocos recuerdos me quedan ya de cuando éramos niñas.

Con el tiempo, y con la vida, los papeles cambiaron y me convertí en la hermana sobreprotectora, demasiado maternal quizá. Sentía que era mi obligación ser el escudo protector para que ella siempre saliera intacta. No sé si cumplí, pero el hábito se quedó.

Me ha tocado irla a dejar y a traer al colegio, ir a entregas de notas, llevarla al dentista, hacerle los mandados, ayudarla con tareas y hasta hacerle las maletas cada vez que viajamos.

A veces hasta le digo "hija" y tengo que recordarme que solo me tratará como su hermana si me pongo al mismo nivel. Que tengo que ser menos "amargada" y más divertida, menos "regañona" y más comprensiva, menos "cuadrada" y más abierta a escucharla. ¿Ven lo que les digo? Ser hermanas es complicado.

Creo que ella no lo sabe, porque no se lo digo lo suficiente, pero estoy orgullosa de lo que ha crecido en este año. Ya no es la niña de ojos grandes y claros, graciosa que cantaba y contaba chistes en público. Ya es una mujer. Ambas lo somos. Y me da curiosidad saber cómo será nuestra relación cuando seamos (aún más) grandes. El tiempo lo dirá.

Feliz cumpleaños. Te quiero, hermana.

Así soy yo

Tourette automovilístico

viernes, agosto 27, 2010

#$@%&/!

Sospecho que tengo un síndrome de Tourette sin diagnosticar. Es un caso digno de investigación de parte de la medicina moderna ya que los ataques solo me dan cuando me subo al carro.

Mientras conduzco salen sapos y culebras de mi boca. Son como tics: bache (blip), gente que se mete en la fila de entrada a un parqueo (bliiip), gente que se "roba" el parqueo que uno está esperando (bliiiiip), gente que se nota que compró la licencia (bliiiiiiip), buseros abusivos (BLIIIIIIIIIIIIIIIP).

A veces trato de evitarlo, pero simplemente se me sale la caja de lustre. Tampoco me imagine como cobrador de microbús. Mi tourette automovilístico consiste más en murmuros entre dientes, pequeños momentos de catarsis espontáneos e involuntarios que se quedan en el carro y nunca llegan a los oídos del otro conductor.

Es algo más o menos así:



(Video cortesía del acervo de don @RQ_80)

Es un pésimo hábito y no sé cómo deshacerme de él. ¿Alguna sugerencia? Antes de que me dé por lavarme la boca con agua y jabón.

Con dedicatoria

Me estás haciendo vieja

viernes, agosto 27, 2010

Hola bicho feo:

Hoy cumplís 10 años. No puedo creer que haya pasado una década desde que fui muy emocionada al hospital a esperar que al fin salieras. ¡Es que te tardaste tanto! Ahí estaba yo, de 14 años, emocionada por el primer bebé que tenía la familia en mucho tiempo. Eras bien grandote y de nariz chata. Todo rosadito.

Me acuerdo la primera vez que te trajeron para que te cuidara. Pensé que te iban a explotar los pulmones de tanto llorar. Era diciembre y, en un intento por que te callaras, encendí las lucecitas del árbol de navidad. Las viste por 5 segundos, balbuceaste entrecortado "Mi mami" y te pusiste a llorar otra vez. Quería llorar a la par tuya de la desesperación porque no entendía qué te pasaba.

Con el tiempo fui aprendiendo trucos para entretenerte. Salíamos a darle arroz a las "cucús", ¿te acordás? Ya ni te vas a acordar de aquí a unos años. Yo todavía usaba uniforme y vos ni ibas al kínder. Tenías un carrito guardado aquí en el que te gustaba salir a pasear. Una vez te saliste sin que se diera cuenta la abuela. Querías salir hasta con la lluvia y me tocaba acompañarte con una gran sombrilla para que no te mojaras hasta que te convencieras de que así no podíamos salir.

De ahí entraste al kínder y yo entré a la U. Te iba a esperar al mediodía cuando te dejaba el micro. Te mirabas bien lindo con tu pelito liso que te llegaba hasta las cejas. Hoy ya tenés corte de pelo de niño grande. Vas a tercer grado, ¿lo podés creer? Ya leés, escribís, hacés sumas, restas, te podés las tablas (medio atravesadas, pero te las podés) y cuando vuelva a pestañear, me vas a estar hablando de álgebra -si es que todavía me hablás cuando seas un adolescente y me veás como "una vieja"-.

Pero la realidad es que me estás haciendo vieja. Ya solo vemos muñequitos de niño grande, nada de Discovery Kids, puro Disney Channel. Tenés Facebook y el día que abrás tu cuenta de Twitter tendré que ir buscando un asilo. Supongo que tengo que mentalizarme para lo que vendrá en esta próxima década. Cuando ya no me digás "Raque" sino que se te ocurra llamarme "tía" o cuando me presentés a tu primera novia oficial. Claro, yo seré 14 años más adulta para ese entonces, así que todo me parecerá el curso natural de la vida.

Lo que te quería decir bicho feo, antes de que te siga avergonzando sin que te des cuenta, es que te deseo un feliz cumpleaños y espero seguir viéndote crecer por muchos años más.

Te quiero, Pancracio.

PD. Prometo dejar de llamarte Pancracio cuando cumplás los 20.

Mente femenina

Estoy embarazada

jueves, agosto 26, 2010

Es mentira pero necesito atraer su atención

Se lo voy a repetir para que no quede ninguna duda ni espacio a la confusión: no, no estoy embarazada -a menos que el Espíritu Santo haya descendido sobre mí, lo cual es poco probable-. Pero un día, de esos en que me dio por ver "16 and pregnant" en MTV, me pregunté: "¿Qué diablos haría si un día me enterara de que estoy embarazada?".

Tengo 24 años así que técnicamente no calificaría para aparecer en Aunque usted no lo crea de Ripley. A esta edad muchas mujeres ya tienen hijos, no uno sino hasta 4 ó 5. Es normal. Sin embargo, ante un resultado positivo, no dejaría de pensar desesperadamente qué hacer, cómo decírselo al co-autor de la criatura, a mis papás. Pandemonio mental.

No estoy casada (que, aceptémoslo, sería lo de menos), no tengo un ingreso fijo (mucho menos para alimentar una boquita), no tengo casa propia ni quien me cuide a un niño mientras salgo a trabajar para mantenerlo. A mi edad no estoy en condiciones para unirme al club de la maternidad. No sabría qué hacer, seguramente me pondría a llorar como una niña (¡vaya material para madre de familia!).

Ahora imagínese tener 16 años y estar frente a la misma disyuntiva, como las niñas del programa. Bichas gringas que solo piensan en ir al mall a pasear con sus BFF's mientras buscan vestidos para la prom, y que un día se enteran de que van a ser mamás. ¡16 años! Yo a esa edad me afligía por pasar matemáticas o pensaba en qué iba a estudiar, y el chero de quien creía estar enamorada (aunque en secreto) no pensaba en mí de esa manera.

Si a los 24 años me pondría a llorar con la prueba de embarazo en la mano, creo que a los 16 me habría vuelto loca.

Creo que estamos de acuerdo en que a los 16 años no es edad para ser mamá. Físicamente podrá estar preparado nuestro cuerpo desde que empezamos a enriquecer a Kotex, pero mental y emocionalmente no se está lista. Aquí y en la China, las niñas no deberían estar criando niños, sino disfrutando de lo que resta de su niñez y adolescencia, formando su carácter para cuando sean adultas.

Entonces, ¿están los jóvenes a esa edad preparados para tener relaciones sexuales? No sé, cada quien tiene su propio ritmo y, hay que admitir que los bichos de hoy son mucho más "vivos" que cuando usted y yo éramos quinceañeros. Además, es una decisión personal para la que -en teoría- solo se sabe que se está listo en el momento indicado y con la persona indicada. Allá cada quien sabrá qué es lo que anda buscando, si solo pasar el rato y ver cómo es el asunto o si tener un momento íntimo producto del amor en pareja.

Pero, listos o no, por hormonas o por romance, no cabe duda de que hombres y mujeres necesitan tener una educación sexual sólida, saber cómo funcionan sus cuerpos, entender por qué se les alebrestan las hormonas, qué consecuencias pueden tener las relaciones sexuales... desde embarazos no deseados, hasta infecciones o enfermedades como el VIH.

Está bien que todos hablemos de abstinencia, de esperar, de cruzar las piernas y ponerle 3 candados al cinturón de castidad, pero no se puede obviar decirle a las jóvenes (y mujeres adultas no muy doctas en el tema como yo y otras tantas que conozco) qué hacer cuando llegue el momento. Cómo planificar, cómo protegerse y hasta cómo prepararse psicológica y emocionalmente. En otras palabras: cómo ser responsable.

Ya no vivimos en el oscurantismo. No hay necesidad de ser hipócritas, pretendiendo que en esta sociedad nadie tiene sexo y todos somos producto de la generación espontánea. Hay que hablar claramente cómo son las cosas, para no seguir engrosando las cifras de embarazos adolescentes, deserción escolar, matrimonios a la fuerza y sueños truncados.

Así que, si usted anda en esas vueltas, acuérdese del consejo del tío de Spiderman: "Con un gran poder, viene una gran responsabilidad".

Mente femenina

De nadie

jueves, agosto 26, 2010

Es acta de matrimonio, no registro de propiedad

No estoy casada ni tengo planes de casarme al menos en los próximos 5 ó 6 años. Asumo que eventualmente me casaré, pero no sé cuándo ni dónde ni con quién -cuando era adolescente, soñaba que sería con Ricky Martin, pero creo que coincidimos en que eso ya no será posible-. Como buena parte de las mujeres, ya he fantaseado con el día de mi boda, los detalles talvez superfluos como el vestido, la ceremonia, la fiesta, los regalos... esas tonteras.

A pesar de que no tengo ninguna prisa por casarme, ni he tomado como carrera profesional eso de hallar marido al más fiel estilo de la Susanita de Mafalda (ver imagen por si usted ha vivido debajo de una piedra todos estos años), hay algo que siempre he tenido bien claro: no me gusta eso de "Raquel de" y estoy determinada a no tomar el apellido del valiente que me quiera soportar por el resto de nuestras vidas.

Aunque respeto y entiendo el punto de vistas de las mujeres que optan por ser "de" su esposo, a mí en lo personal me da grima esa preposición.

Para empezar, yo no soy de nadie, no le pertenezco a nadie ni soy el agregado de nadie. Yo soy yo y él es él. ¿Qué tal si yo le pidiera que fuera "de Raquel"? Así, con todas las de la ley, estampado en el DUI. Casi le puedo asegurar que el susodicho haría más escándalo que cualquier pseudofeminista manifestándome que él es un macho sin dueño y que no necesita demostrarme que es mío cambiándose el apellido.

Pues así, estimado futuro valiente esposo, yo no necesito de una preposición para que la sociedad sepa que decidimos compartir nuestras vidas, así que ni se te ocurra proponerme que ante el notario yo quede inscrita como tu propiedad.

Y usted compañera o compañero, ¿está a pro del "de" o en contra?

Mente femenina

La mujer más hermosa del universo

miércoles, agosto 25, 2010

¿Según quién?

Dicen que la belleza está en el ojo del observador. Sí y no. Claro que lo que a mi me parece "bello" a usted le puede parecer horripilante y viceversa (y ambos estaríamos en nuestro derecho de diferir). Por otro lado, desde que hablamos de cánones de belleza estamos aceptando que, de cierta manera, lo bello se mide con un estándar, tiene sus indicadores, y este parámetro de belleza viene dado, entre otros factores, por la cultura, un "ojo observador" no tan personal, como colectivo.

Por eso me da risa que se hable de "la mujer más hermosa del universo" a la hora de celebrar el mayor concurso de belleza. Es probable que exista una transnacionalización de los cánones de belleza, pero simplemente es (y seguirá siendo) imposible que haya una mujer que represente la belleza universal. Lo que es bello para los tailandeses no lo es para los togoleses ni para los noruegos ni para los bolivianos ni para los hondureños ni para los canadienses... ¿ve mi punto?

Estas mujeres, que sí son muy bonitas, más que representar un cánon de belleza -evidentemente occidental, en su mayoría-, son una muestra de los caprichos de la publicidad y las demandas del mundo de la moda. ¿Qué hace una "Miss" sino modelar?

Aparte, la idealización de la figura femenina encarnada por la reina de belleza solo contribuye a perpetuar ese cánon imposible de alcanzar para muchas mujeres reales alrededor del mundo. ¿Cuándo va a medir una salvadoreña promedio más de 1.75 mts. como una "Miss"? ¡Pero ni con los zancos de la giganta de Jocoro!

Por entradas como esta y la de la Barbie nunca me ganaré el título de "Miss Simpatía", así que mejor termino con un "World Peace" y me callo con una sonrisa fingida.

Adultez

Brújula

miércoles, agosto 25, 2010

Dirección

A veces siento que no sé para dónde voy, pero sigo andando. Es como si guardara la esperanza secreta de que por arte de magia voy a llegar adonde aún no sé que quiero llegar, pero a la vez estoy consciente de que ningún barco a la deriva llega a buen puerto.

Necesito una idea, un propósito, un objetivo, una meta, un plan. Necesito conseguir una brújula y empezar a andar con más sentido.

Demasiado personal

Mi abuelito

martes, agosto 24, 2010

Un gran hombre

Este día mi abuelito cumpliría 75 años. Hace siete lo celebramos todos juntos por última vez. Mi abuelito no fue un esposo perfecto, tampoco un padre perfecto pero no puedo negar que fue un gran hombre.

Un hombre generoso, aún en las ocasiones en que no tenía en abundancia. Un hombre de amigos, de los más amables y hablantines que he conocido. Un hombre de detalles que no escatimaba en dar una docena de rosas a sus hijas para el día de las madres, en ponerles "Las mañanitas" para sus cumpleaños -aunque fuera por el teléfono-, en enviarte una tarjeta deseándote una feliz Navidad o en decirte "Dios te Bendiga hijita linda" o saludarte con un "Hola cipota preciosa".

Mi abuelito era un gran hombre, aún con todos sus defectos. Y como un gran hombre lo recordaré siempre, sin importar cuántos años pasen desde aquella noche lluviosa de mayo en que malos hombres, del peor tipo que existen, de los que matan solo por matar, nos lo quitaron de nuestro lado.

A los 17 años aprendí que la gente que uno ama también muere. A los 24, estoy convencida de que nunca se les olvida.

Feliz cumpleaños abuelito S, que Dios lo Bendiga.

Ideas aleatorias

Anti-lunes

domingo, agosto 15, 2010

Mañana es lunes. Qué decepcionante.

Generalmente los domingos por la noche, alrededor de esta hora, siento una presión en el pecho. Me entra la nostalgia y, dependiendo de la ocasión, siento que voy a romper en llanto como niña berrinchuda.

Es porque sé que mañana es lunes. No me gustan los lunes. Verá, los lunes son los días que designamos para ser el inicio de algo. "El lunes me meto al gimnasio", "el lunes empiezo la dieta", "el lunes voy al banco", "el lunes busco un mejor empleo", nos decimos.

Sospecho que, en efecto, nosotros somos los que hemos maldecido el lunes, poniendo tantas expectativas sobre sus hombros. Y por eso, cuando el lunes pasa y no hacemos ni la mitad de la larga lista que nos habíamos propuesto, nos creamos cierta aberración hacia él, porque sabemos que el próximo lunes nos tocará retomar las tareas no completadas.

Es curioso pero a pesar de que el martes le sigue al lunes, no dejamos para martes lo que quedó pendiente en el inicio de semana. Cuando se trata de lunes, aplica aquello de "no dejes para mañana, lo que puedes hacer la otra semana".Y así le vamos dando y dando largas al asunto.

Por otro lado, el lunes es el día en que planeamos el resto de la semana. Es día de reuniones, en las que se habla tanto de qué se va a hacer que se termina cansado antes de tan siquiera hacerlo. Se trabaja más para preparase para las reuniones del lunes, que martes, miércoles, jueves y viernes se trabaja en decrescendo y ya para el último día no se hace nada. Entonces llega el sábado y el domingo, se van en un santiamén y volvemos al círculo vicioso.

Creo que a fin de cuentas, no deberíamos odiar al pobre lunes, ¡la culpa es del domingo por no haber durado más!

Solo en El Salvador

Qué pasa con el mundo

viernes, agosto 13, 2010

¿Hasta donde vamos a llegar?

Hoy La Prensa Gráfica publicaba la noticia sobre el asesinato de una niña de 6 años, quien fue encontrada decapitada en un cantón de La Libertad. La niña salió rumbo al kinder con sus cuadernos en la mochila. Le tocaría caminar 3 kilómetros -sola o con otros niños-, para llegar a la escuela y aprender a leer. No llegó a la escuela. No alcanzó a aprender a leer.

Dejando a un lado el tema de la seguridad, y quizá hasta dejando a un lado la parte racional del asunto, mi mente no termina de darle vuelta a la idea de que exista alguien tan perverso que pueda hacerle esto a un ser indefenso. Aunque la pregunta suene simplona, ¿cómo puede haber una persona tan mala?

No soy psicóloga ni nada por el estilo, pero me parece que esta gente -los que queman coasters con personas adentro, asesinan a sangre fría, descuartizan prójimos y otra sarta de barbaries más- está seriamente JODIDA de la cabeza.

A saber qué fue lo que hizo que terminaran así y no me venga con las otras causas estructurales, como la pobreza, el desempleo, la migración, etc., porque aquí estamos hablando de desórdenes y trastornos psiquiátricos o qué sé yo, sumado a todos esos factores externos. Personas a las que le deberían dedicar programas completos en "Índice de maldad", por el Discovery Channel.

Honestamente, me asusta el mundo en el que vivimos. No es cuestión exclusiva del país, sino vea las noticias internacionales. Es toda la (des)humanidad.

Si usted sigue rasgándose las vestiduras por el tema de las cachiporristas, le sugiero que mejor dedique sus elucubraciones a pensar cómo la sociedad llegó a este grado de deshumanización. Y antes de que brinque con todo y bastón, le aseguro que usted ni siquiera va a ver los desfiles del 15 de septiembre. Ya supérelo.

Divagando ando

Incomunicadas

viernes, agosto 13, 2010

Sin línea ni tono, puros "bip", "bip"

Hace más de una semana se arruinó el teléfono de mi casa. Llovió, cayó un rayo por allá y el teléfono murió. Y con él, murió el internet y nos quedamos incomunicadas, con la excepción de los teléfonos celulares. Mi mamá fue al día siguiente a poner la queja a Claro, donde le dijeron que en 72 horas vendría un técnico a repararlo. Esas 72 horas se cumplían el viernes 5 de agosto. ¡Ajá! Sí, como no. "Claro" que vendrían en plena vacación.

Lo del internet lo pudimos solucionar conectándonos al wireless de mi tía que vive a la vuelta, quien fue tan amable de "regalarnos" un poquito. Lo del teléfono, obviamente a quien le urgía hallarnos nos encontraba en el celular. Contrario a lo que pudiera pensar, he de confesar que no extrañé el teléfono... para nada. Pasamos 10 días sin línea y todo fue paz y tranquilidad. Me gustó y ahora me hace falta.

Me encrespo al oír el ring y no soporto el parloteo de mi abuela que pareciera se está desquitando con esos días que pasó incomunicada y pasa prendida del teléfono llamándole a todas sus vejestorias amigas para preguntarles qué hicieron en vacación.

Quizá porque nadie me llama a mi casa, o porque mi celular apenas y suena en un día común y corriente, y para todo -trabajo principalmente-, mi vía de comunicación es (el 99% de las veces) el correo o cualquier red social, pero para mí esta experiencia me demostró que hay aparatejos a los que estamos esclavizados y que resultan no ser imprescindibles ni vitales a la hora de darse un tiempito de vacación.

Qué rico desaparecer un par de días. O al menos estar "fuera de servicio".

Relaciones

Hay "amigos"

jueves, agosto 12, 2010

Ah, cómo hemos cambiado

Hay de "amigos" a amigos. Es algo que aprendí en el último año. A veces nos sorprende que algunas personas con las que hablábamos todos los días simplemente desaparecen de nuestras vidas, y uno se dice: "Pensé que éramos amigos". Cuando de verdad nos ponemos a pensar, caemos en la conclusión de que al cerrar un capítulo -como la universidad, por ejemplo-, hay personajes que se quedan ahí. Aunque la separación duela, sobre todo por el hábito de hablar con esa persona, solo aparecen en un par de escenas y ¡puf!, el autor los elimina de la obra.

Hay otras que, en cambio, se quedan por ahí, como un personaje secundario que hace mutis de vez en cuando. Yo tengo una amiga así, con la que compartimos infinidad de cosas por 5 años, pero a la que en muy raras ocasiones veo. Al principio manteníamos el contacto, seguíamos hablando (o leyéndonos en el Msn). Sin embargo, de un tiempo para acá me he dado cuenta de lo poco que me interesa reunirme con esta persona, y quizá por ello los encuentros son escasos y relanciados. La razón es muy sencilla: esta persona, mi "amiga", tiene el pésimo hábito de solo hablar de ella misma.

Es como si hasta le costara agarrar aire para seguir hablando y hablando de ella, de lo que le pasó, de su trabajo, de esto, lo otro, etcétera, al infinito y más allá. Es increíblemente insoportable y lo hace todo el tiempo. Al principio pensé que era cosa mía, pero después de varias ocasiones no podía negar lo innegable. ¿Será que siempre ha sido así y yo nunca me fijé? La respuesta es "Sí", aunque últimamente es más obvio.

No me tome por alguien que solo habla y no le gusta escuchar al otro. Escucho más de lo que hablo, pero tampoco estoy dispuesta a sentarme un par de horas a escuchar el monólogo de otra y ver cómo interrumpe las intervenciones de los demás. O cómo habla sin cesar y no muestra ningún interés por lo que el otro tenga que decir. ¿Qué ganas quedan de hablar con alguien así?

Creo que la que ha cambiado soy yo.

Cosas que pasan

Hostigamiento

miércoles, agosto 11, 2010

A falta de una mejor palabra

Si usted y yo nos parecemos, aunque sea un poquitito, usted es de esas personas que simplemente detesta que al llegar a un almacén las vendedoras se dediquen a perseguirlo de arriba para abajo, de verlo de reojo como si usted es carne de carroña y ellas son buitres esperando el momento preciso para caerle encima.

No dudo de su buena intención, obviamente están haciendo su trabajo -y lo hacen por ganar su comisión-, pero habemos quienes que para comprar necesitamos darle dos vueltas al almacén, lo pensamos y repensamos, nos decidimos y después cambiamos de opinión, por lo que tenerlas encima todo el tiempo es incómodo, te sientes acosada... hostigada.

Y no importa cuántas veces digas "No, gracias. Solo estoy viendo", siempre llega otra vendedora a tratar de caerte encima. Un hostigamiento extremo.

¿Otros que hostigan? Los que lavan carros en los estacionamientos de los centros comerciales. En Galerías, por ejemplo, te ven desde que andas buscando un espacio, llegan y dizque te dan instrucciones para parquearte. Se plantan a la par del carro esperando a que bajes para ofrecerte el servicio. Da hasta miedo que se te vayan a subir.

Los que dan flyers en los food courts se suman a la lista de los hostigadores. Hágale un favor al medio ambiente y no sea usted el que lo agarra, lo ve y dos pasos más tarde lo bota. Sencillamente: ¡no lo agarre!

Pero los peores, ¡los absolutamente peores!, son los que andan ofreciendo cosas. Viajes a hoteles de playa, clases de inglés o cursos de lectura rápida. Me molesto al tan solo ver que se están aproximando para hostigarme.

La última vez que alguien se acercó a acosarme en una situación de esas, antes de que empezaran a recitar su parlamento, le dije de un solo a la vendedora, "No, gracias". La mujer me dijo "¿No gracias qué?", y le respondí "No, gracias a cualquier cosa que me vaya a decir" y me fui caminando de largo a la sala del cine.

Antes de que me llame "pesada", le demostraré la efectividad de mi respuesta tajante y directa: mi hermana, que sí perdió 5 minutos de su tiempo dando sus datos para un supuesto curso de técnicas de lectura, recibió al menos una llamada diaria de esa empresa en el período de una semana. Hostigante, ¿verdad?

Y usted, ¿qué situación considera de hostigamiento extremo?

Cosas que pasan

Malditos rateros

viernes, agosto 06, 2010

Simplemente da cólera

No conduzco un BMW ni un Mercedes Benz. Es solo un carrito japonés que vino chocado de su previo dueño gringo y está conmigo desde hace más de 2 años.

No hemos tenido malas experiencias. Eso sí, tiene estampados algunos souvenirs de conductoras principiantes, de esos golpes y rayones que a "cualquiera le pasan" o que otros conductores les propinan en un parqueo y después huyen. Y ahí está, casi intacto.

Sin embargo, hay ocasiones en que a pesar de todo lo que hago por cuidarlo siempre aparece algún amigo de lo ajeno que insiste en apropiarse de pedacitos de él. Me he topado con estos RATEROS parqueada afuera de la Casa de la Salud, en Santa Tecla, donde en julio de 2008 me despojaron de las marcas.

Este día salí doblemente "sorteada", ya que por la tarde me robaron la antena, en el parqueo del Centro Comercial San Luis, a plena luz del día, y por la noche me robaron "la cosa" del espejo del lado del conductor (vea bien la foto para salir de dudas acerca de qué es "la cosa"), mientras estaba parqueada enfrente de un restaurante chino que se llama Dragon Garden, atrás del Hotel Intercontinental.

Simplemente da cólera. No encuentro otra expresión. Da cólera que uno vaya a cenar con su familia, que el servicio sea lento, la comida no supere en calidad ni originalidad a cualquier otro restaurante chino promedio, los precios sean un tanto exagerados y que cuando uno salga encuentre su carro medio "destartalado". Lo peor es que al carro de mis acompañantes (un modelo muy similar al mío), le pasó exactamente lo mismo, con la diferencia que el robo de "la cosa" fue en ambos espejos.

Es una burla que uno vaya a un lugar porque considere que no es "tan peor", que te den la falsa impresión de que el vigilante con el gran fusil serviría de algo en caso de que entren a robar al lugar o qué sé yo, y que este tipo, sin duda otro RATERO en contubernio con los RATEROS que te roban, se ría entre dientes cuando llegas a reclamar.

Es una ofensa a cualquier cliente o consumidor que paga por un servicio que al acercarse al gerente de un establecimiento de pacotilla como el que suscita esta entrada, éste pretenda que semejante ultraje no afecta en lo más mínimo su negocio solo porque tienen un letrero en que se libran de cualquier responsabilidad en una pésima experiencia como esta.

Yo no pretendo que paguen los daños a nuestros vehículos, pero quisiera creer que tan siquiera les importa que los próximos clientes no tengan que pasar por lo mismo. Lo cual dudo mucho que pase, por la displicencia del tipo que atendió nuestra queja.

Al final, lo que más cólera me da es que cada vez que usted, mi prima o yo pasamos por esto, porque los RATEROS nos arranquen los logos, nos roben una copa, nos abran el carro o lo que sea, nos toca sacar dinero de nuestro bolsillo, e irle a comprar a otros RATEROS (si es que no son los mismos) exactamente las mismas partes que nos han robado, ya sea por estética o funcionalidad.

¿Curioso, verdad? Que el daño a mi carro haya sido en esa zona de la colonia Miramonte, y que a escasos metros, allá por el Colegio García Flamenco y la Funeraria Capillas Memoriales, estos RATEROS se pongan a vender repuestos para carro.

Es un gran negocio redondo y nadie hace nada al respecto.

Cuando vea "la cosa" del espejo para un carro negro, se acuerda de mí. Y a ese restaurante, mejor ni se acerque y ahórrele el mal sabor de boca a cualquiera que conozca al relatarle lo que aquí leyó.

En mente