De nadie

jueves, agosto 26, 2010

Es acta de matrimonio, no registro de propiedad

No estoy casada ni tengo planes de casarme al menos en los próximos 5 ó 6 años. Asumo que eventualmente me casaré, pero no sé cuándo ni dónde ni con quién -cuando era adolescente, soñaba que sería con Ricky Martin, pero creo que coincidimos en que eso ya no será posible-. Como buena parte de las mujeres, ya he fantaseado con el día de mi boda, los detalles talvez superfluos como el vestido, la ceremonia, la fiesta, los regalos... esas tonteras.

A pesar de que no tengo ninguna prisa por casarme, ni he tomado como carrera profesional eso de hallar marido al más fiel estilo de la Susanita de Mafalda (ver imagen por si usted ha vivido debajo de una piedra todos estos años), hay algo que siempre he tenido bien claro: no me gusta eso de "Raquel de" y estoy determinada a no tomar el apellido del valiente que me quiera soportar por el resto de nuestras vidas.

Aunque respeto y entiendo el punto de vistas de las mujeres que optan por ser "de" su esposo, a mí en lo personal me da grima esa preposición.

Para empezar, yo no soy de nadie, no le pertenezco a nadie ni soy el agregado de nadie. Yo soy yo y él es él. ¿Qué tal si yo le pidiera que fuera "de Raquel"? Así, con todas las de la ley, estampado en el DUI. Casi le puedo asegurar que el susodicho haría más escándalo que cualquier pseudofeminista manifestándome que él es un macho sin dueño y que no necesita demostrarme que es mío cambiándose el apellido.

Pues así, estimado futuro valiente esposo, yo no necesito de una preposición para que la sociedad sepa que decidimos compartir nuestras vidas, así que ni se te ocurra proponerme que ante el notario yo quede inscrita como tu propiedad.

Y usted compañera o compañero, ¿está a pro del "de" o en contra?

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3 comentarios

  1. Estoy de acuerdo con vos, yo me opongo al "de". El "de" implica propiedad o procedencia, y no es el caso con el cónyuge...en todo caso, procedo de la familia de la que ya llevo el apellido.

    Sé que es "tradición" por muchas razones, y por ese lado no puedo criticar a quien la ha seguido (empezando por mi mamá), pero ahora es una buena época para comenzar a cuestionar esa costumbre (de nuevo, sin ir tan lejos, mi cuñada mantiene su apellido). El lenguaje es poderoso, a un nivel que mucha gente no logra percibir.

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  2. Pues, vos de volada conoces mi forma de pensar, e iba ser tan extenso explicarlo, que mejor lo puse aquí: http://tras-el-cristal.blogspot.com/2010/08/de.html

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  3. Ligia, coincido en tu opinión acerca del significado del apellido: la procedencia, la familia de donde uno viene. Creo que, sobre todo, mi molestia con el "de" es una cuestión de connotaciones. Como dices, el lenguaje es poderoso.

    Clau, ya te puse lo que pienso allá.

    A usted que borró su comentario, le digo, en primer lugar, que esta entrada no es de ninguna manera una interpretación jurídica. En todo caso, creo que queda claro que mi aproximación es enteramente desde el análisis del discurso, por lo que sigo creyendo que interpretas ERRÓNEAMENTE el significado de mis palabras. Segundo, para que no pierda en QQSM, "de" es preposición. A, ante, bajo, cabe, con, contra, DE... Solamente.

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