Alzar el vuelo

jueves, abril 28, 2011


Tuve que preguntarle a medio centenar de personas si ellos estarían dispuestos a irse del país en un futuro para caer en la cuenta de que nunca me he puesto a pensar si a mí me gustaría emigrar. A los encuestados se les da la opción de responder "Sí", "No", "Tal vez", pero mi respuesta es "No sé".

No tengo esposo ni hijos que considerar en la decisión, solo mi núcleo familiar. Tampoco tengo bienes propios que me mantengan aquí, ni deudas que me esperen. No tengo un trabajo fijo o un contrato irrevocable. Hablo el idioma, tengo visa, el mundo es mi ostra. ¿Por qué no alzar el vuelo?

Aún así, nunca he pensado irme del país, al menos no para vivir. No permanentemente. Tal vez para estudiar (eso sí se me ha ocurrido infinidad de veces), pero siempre con la idea de regresar a corto o mediano plazo... no 30 o 40 años después, como hacen algunos compatriotas.

La pregunta que acompaña a mi "No sé" es: ¿Para qué? Hay gente convencidísima de que irse del país es sinónimo de progreso, casi sin importar el país de destino, lo cual no me parece del todo cierto. El que es perico en todos lados es verde. El verdadero problema radica en qué oportunidades se le ofrezca al perico, y hoy las oportunidades escasean no solo en nuestro país, sino a lo largo y ancho del globo. 

A esto hay que sumar otros factores como la discriminación y el tipo de oportunidades que se le ofrecen a los migrantes, sin importar si en su país de origen tenían 20 títulos colgados de la pared. No es por menospreciar -trabajo es trabajo-, pero también es algo que hay que sopesar. ¿Si usted aquí no lava ni un plato, cómo espera ir a lavar toda una vajilla?

Huir de la violencia también se le puede venir a la mente, pero ¿qué me dice de la violencia que sufren los inmigrantes en su camino hacia el sueño americano estadounidense? De los secuestros, las violaciones, las masacres. Esa es , ha sido y seguirá siendo la realidad para millones de personas que desean cruzar la frontera, cueste lo que cueste. 

Otra gente le apunta a la "mejor calidad de vida", lo cual me parece relativo. Hace un par de meses escuché a una pareja de salvadoreños que tienen décadas residiendo en Suecia hablar acerca de cuánto les quitaban en impuestos (más del 40% si no me equivoco), pero todo lo que recibían a cambio: salud, educación, alimentación en las escuelas, horarios de trabajo regulados según edad y género, hasta licencias de maternidad de 18 meses para él o ella. Era una maravilla, me sentí dispuesta a no ver la luz del sol por meses y empacar hacia el país nórdico, a pesar de los mitos en torno a los índices de suicidio y los casos de depresión. 

Al final del día, me sigo inclinando por un "No sé", con leves inclinaciones hacia un "Tal vez, no estoy segura pero no lo descarto", siempre y cuando halle una respuesta válida y de peso a mi "¿Para qué?". 

Y usted, ¿estaría dispuesto a emigrar? Comente y conversemos.

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7 comentarios

  1. Creo que es importante tener en cuenta en que condiciones se va, puesto que muchas veces se posee todo lo necesario para viajar tranquilo y aprovechar la estadía en otros países pero no sucede eso, al contrario se pierden las oportunidades y la persona se frustra.

    Yo si lo haría, para estudiar por ejemplo, o por qué no, si puediera también para vivir en otro país.

    Después de todo y como apuntaba antes, sino es ahora, entonces, cuándo...

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  2. Interesante. Siempre he sido devota del sí como respuesta definitiva, con la idea de ir a estudiar y conseguir un trabajo ahí mismo, bien de película, pero se me ha cruzado por la cabeza.

    En mi caso, nada me ata excepto concluir la universidad. Supongo que lo único que quiero hacer es huir. Un poco cobarde, quizás. Pero espero que valga la pena intentarlo.

    Saludos!

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  3. Me pasa igual que a vos, no tengo nada que me ate... nada me detiene e incluso cuando tuve hace poco un vínculo afectivo fuera de mi familia, ni eso me impedía irme y cuando así lo decidí... la historia cambió... ahora siento que para bien.

    Fui y vine, fui y vine y al parecer voy a volver a irme y nuevamente regresaré.

    Me gusta el mundo, no es tan grande como lo pintan y mis ojos necesitan ver y mis pies recorrer lo que no hemos podido hasta el momento, pero a pesar de ser "un alma gitana" como dice mi ex... siempre regreso, hay algo que me hace regresar.

    Mi respuesta a tu pregunta sería ¿por cuánto tiempo? y luego hablamos...

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  4. a mi lo que más me da tentación de emigrar es el hecho de poder hacer un "borron y cuenta nueva" y yo se que me diran que aquí también se puede que solo es cuestión de actitud y desición y etc, etc, pero la verdad es que no hay nada como una Tabula Rasa en la vida, una nueva hoja en la cual escribir, sin amigos, familia o fantasmas que cargar o que me detengan...

    Yo sí me iria, no hay nada que me ate, solo terminar mi carrera y despues de eso, me gustaría huir y probar suerte en otras tierras.

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  5. yo pensaba igual que ti, solo ir a estudiar por un tiempo al extranjero, vivir una nueva experiencia y regresar.

    Pero irme de "mojada" nunca me tento, a pesar de tener las facilidades de hacerlo con una visa de turista y sin necesidad de sufrir tanto para alcanzar el "sueño americano".

    y, al final, llegar solamente para ser discriminada, vivir con miedo y todo eso, especialmente cuando tienes una vida mas o menos "confortable" aqui, con miles de peligros como la delincuencia, el miedo, etc, pero viviendo sin ese miedo que la migra me deporte.

    Pero uno no sabe que le depara el destino, y tuve la suerte (o desgracia) de casarme con un extranjero y al final la situacion se resolvio emigrar a su país de origen para tener "una mejor vida", y eso aunque como tu mencionas es menos dificil, como la pareja sueca, no deja de ser dificil.

    Porque aunque yo tampoco tenia lazos aqui como hijos, casa, deudas, un contrato de por vida, etc, que me empujaran a irme y corri con mejor suerte al tener la posibilidad de viajar "legal" minimizando un poquito la discriminacion y abriendo un poco mas las posibilidades de empleos mejores ahi.

    y, aunque no me arrepiento porque tengo una vida mas estable de la que podria tener en El Salvador, el pais siempre se extraña y la familia tambien y al final añoras el regreso.

    Pero cuando regresas, aunque sea de vacaciones, ya no sientes tu pais como antes los sentias porque las cosas han cambiado y sientes que ya no perteneces ni aqui ni allá y eso, creo yo, es la parte mas dificil de emigrar; no importando las condiciones en las que te fuiste.

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  6. Por haber experimentado el hecho de decidir salir puedo decir que estoy totalmente de acuerdo con lo que decís.

    Hay varias razones por las que se puede cruzar por la mente de cualquiera salir de El Salvador.

    La primera es la poca oportunidad de trabajo, pago justo y derechos de un trabajador normal, la segunda es querer olvidarse de la delincuencia.

    La primera es más fácil de solucionar que la segunda, por que por ejemplo, en Argentina hay muchas, pero muchas oportunidades de trabajo, pero delincuencia diría que es igual o casi peor que en El Salvador, salvando que aquí solo han escuchado hablar de pandillas, pero jamás lo sufrieron.

    Hay factores que te ayudan al salir de tu tierra natal, definitivamente si conocés a alguien (o familiar) en el país de destino será mucho más fácil el arrancar de cero, de lo contrario se podrá, pero será más dificil. No sólo EEUU es la opción, hay que estudiar posibilidades.

    Algo fundamental al salir de El Salvador es que tenés que estar mentalizado que a cualquier país que vayas los primeros días, o meses serán difíciles, hasta de querer volverte, pero hay que aguantar, otra cosa es saber que no te harás rico, hay que conformarse con tener lo necesario y no estar "ahogado". No te endeudes, haz con lo que tengas lo que puedas.

    Perdón mis redundancias y torpeza al expresamente.

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  7. Genius, como bien lo menciona, lo crucial son las condiciones y circunstancias en que se va.

    MaLu, ¡dale! Si es a estudiar, ¿por qué no? Es una manera de abrirte las puertas. Pero hay que estar consciente de que el camino no va a ser necesariamente fácil, aún yéndose de manera legal, con visa de estudiante o permiso de trabajo. Creo que en algunos casos el problema radica en que la gente tiene una imagen mental de cómo es la vida en X país y en la realidad es todo lo contrario. Para eso hay que estar preparado mentalmente e ir a lo que se va, para no perderse a uno mismo en el camino. Saludos!

    KR, es una buena pregunta ¿Por cuánto tiempo? Supongo que implica tener un plan desde el momento en que se toma la decisión de irse.

    Dafne, creo que el borrón y cuenta nueva es una perspectiva muy válida, pero también es de considerar si se le puede dar Control+Z a ese "Delete".

    Amiga, gracias por compartir su experiencia. Como usted lo menciona, el sentido de pertenencia se pierde en algún grado al estar en otro país, y no se logra 'pertenecer' del todo al nuevo lugar donde se está, y la identidad nacional y cultural es una factura que se paga todos los días. Saludos.

    Hola Oscar, ¡días de no leerlo! Usted trae a colación un tema muy interesante: no solo hay un país de destino, por lo que una buena recomendación para cualquiera es informarse sobre otras posibilidades. No digo que emigrar sea una buena o una mala decisión, pero todas las decisiones se toman mejor cuando se está informado. Gracias por compartir sus tips. Un saludo hasta Buenos Aires, ¿viteh?

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