10 cosas

Uno tiene el año que quiere

lunes, diciembre 31, 2012


Entonces Facebook me quería enseñar cómo había sido mi 2012. Como buena curiosa, atraída por la novedad le di click. No es como si esperara gran cosa, pero me causó gracia constatar que, de acuerdo con Facebook, este año no hice sino ir a un karaoke por mi cumpleaños, ir a la boda de una amiga y viajar a Las Vegas. Eso representa ¿el qué? ¿El  2.73% del año?

Sé que no soy del tipo que documenta todos los aspectos de su vida personal y lo poco que hago no es en forma periódica, pero debo admitir que reducir un año de mi existencia a un par de eventos fue un poco decepcionante.

En lugar de quedarme con la sensación de que en 2012 no hice "nada" -lo que sería tanto injusto como falso-, decidí que voy a tener el año que quiero y no hay mejor forma que enlistar 10 wins que me sirvan como recordatorio a futuro. Podría escribir sobre todos los libros que no leí, las películas que no vi, las cosas que no intenté, los avances que no hice, los retrocesos que tuve, pero hoy no tengo ganas, así que dejo con ustedes lo que pueda parecer el post más narcisista jamás escrito:

  1. Mantuve un trabajo fijo a lo largo del año, tengo AFP e ISSS. Cualquiera lo podría dar por sentado, pero en nuestros dorados tiempos, tener trabajo es una gran bendición y esta vino con sus agregados como el viaje a Nevada.
  2. Me renovaron la visa a Estados Unidos, no obtuve ninguna multa de tránsito, pagué todas las cuotas de la universidad a tiempo y no se me pasó ningún mes sin depositar en la cuenta de ahorro a plazos. Algo habré hecho bien para convertirme en adulta responsable.
  3. Empecé a crearme un récord crediticio. Sé que no es la gran cosa que te den una tarjeta de crédito en un almacén, pero es un poder que viene con una gran responsabilidad, como diría el tío de Peter Parker. Ahora pienso en sacar cosas a plazo en 2013. Sí, ya soy toda una maitra.
  4. Fui una paciente constante. No buena, porque si fuera buena, al final de cuentas no tendría que ir tanto al doctor. Sin embargo, me merezco una palmadita en la espalda por cada vez que fui a que me sacaran sangre, a expensas de que me sangraran el bolsillo.
  5. No terminé en la cárcel, no soy alcohólica, no fumo, no ando en sexo, drogas ni rock 'n roll. No robo. No debo. No mato. No soy cómplice de ningún crimen o malfacer. De nuevo, se da por sentado, pero toma mucho trabajo mantenerse en este lado de la fuerza.
  6. Vi religiosamente todos los episodios de Revenge, Once Upon a Time, The Big Bang Theory y un par de programas más. No es ningún logro, pero al menos lo hice. Pude apartar 30 ó 60 minutos para reírme o estar en vilo, desconectada del mundo.
  7. Descubrí cosas nuevas: Pinterest, Scoop It, Soundcloud, Evernote, y el más reciente -que compite por mi favorito-, Flipboard. Descubrir cosas nuevas siempre es bueno.
  8. Aprendí a usar Google Apps (cosas que pasan cuando en tu lugar de trabajo te quitan tu licencia de Office). También conocí Six Sigma. En verdad me sorprende la cantidad de cosas que están allá afuera, esperando a ser aprendidas -como Excel a nivel gurú máster sensei-.
  9. Llegué a conocer tantas personas. Algunas más interesantes que otras. Nuestra habilidad social  es  como un músculo que necesita ejercitarse para funcionar correctamente. Estoy esforzándome más para no atrofiarme. Kudos para mí.
  10. Asistí a un show del Cirque du Soleil en Las Vegas, que aunque me tardé al menos dos quincenas en  pagarle a Visa, fue una experiencia que algún día le contaré a mis hijos y nietos.
Una onceava podría ser mantener activo este blog por cuarto año consecutivo. Esta es la entrada #100 del año, la 475 en el archivo. Puedo decir con orgullo que fue una meta alcanzada. Pude dejar de hacerlo en cualquier momento, mas no lo hice. 

Sigo aquí porque en el fondo quiero lo mismo que muchos. Dejar un recuerdo.

Este fue el recuerdo del año 2012 tal y como yo lo quise recordar.

Ahora es su turno. Escriba sus wins. Los que usted quiera. Ahora métalos en la Snaps Cup.



*Snaps*

Divagando ando

Simplemente ¡baile!

domingo, diciembre 30, 2012

Reproduzca y después lea




En capítulos anteriores mencionábamos que siempre hay una canción de moda que es bailada hasta más no poder en todos los confines de la Tierra. La de turno: el Gangnam Style. En plena fiesta, donde sonaba cualquier canción menos la del coreano PSY, me dio por pensar en por qué bailamos.

Estaba ahí, entre canciones de Aniceto Molina y los Hermanos Rosario. Nadie calificaba como bailarín profesional. Me atrevería a decir que la mayoría ni siquiera eran buenos haciéndolo. Pero lo disfrutaban sin que les importara. Eran el mejor ejemplo de aquello de "Dance like no one is watching".

No importaba si bailaban "sobaqueado" o como quien raspa minutas con los pies. Había quienes ni siquiera se movían. Otros necesitaban tener un trago en la mano para agarrar valor. Unos bailaban pegados, otros a media legua de su pareja. Unos coordinados, otros cada quien en su mundo. Más de uno bailaba como si se tratara de un ritual de apareamiento. Algunos parecían haber visto demasiados episodios de "Bailando por un sueño". Todos disfrutaban, se disfrutaban a sí mismos.

Creo que, sin importar el tipo de música, si es cumbia o dubstep; sin importar la calidad del bailarín, si es Elaine Benes o PSY; sin importar si es una discoteca carísima o una fiesta patronal, todos bailamos para exorcizar nuestros demonios.

Debe tener una explicación científica a nivel endocrino, con las endorfinas y, por qué no, hasta con las feromonas. De mi parte, solo le puedo decir que baile, baile hasta que los pies le duelan, hasta que esté convencido de que al día siguiente no va a poder subir gradas, baile hasta sudar, baile hasta sentirse feliz, baile todo lo que pueda con tal de darse gusto.

Baile para olvidar sus preocupaciones y sus penas. Baile para celebrar sus alegrías. Pero baile. Seguro los demás estarán lo suficientemente alcoholizados como para recordar al día siguiente sus movimientos sobre la pista.

Termine de leer y póngase a bailar

Demasiado personal

De sentirse fail y romper en llanto al recibir un regalo que cree que no se merece

miércoles, diciembre 26, 2012

Siento una extraña mezcla de alegría y vergüenza al pensar que otros tienen infinitas veces más fe y confianza depositadas en mí, que las que yo tengo.

Quisiera poder explicar por qué me cuesta tanto creer en mí misma o por qué no me termino de convencer de que me merezco ciertas cosas.

Dijo que me confiaba demasiado de mis capacidades, cuando yo siento que pasa todo lo contrario. No he terminado de dar dos pasos al frente, cuando ya di uno atrás. Todo lo cuestiono. Toda me cuestiono.

Últimamente me cuesta no sentirme un Epic Fail, en especial cuando me acuesto y me despierto con una sola palabra en mente: fracaso.

Sigo así, aquí, sin hacer algo por levantarme. Es como un círculo vicioso de conmiseración. Como ver el tren acercarse pero no apartarse de los rieles. Casi suicida.

Es peor pensar "Yo no soy así" y preguntarse "¿Qué me está pasando?". No reconocerse a uno mismo es la más trágica de las incertidumbres.

Estoy perdida.

Déjeme que yo me entiendo.

Dramática estúpida.

Demasiado personal

Este corazón

martes, diciembre 25, 2012

Para cuando cumpla 30 ya no voy a tener corazón que me rompan. Creo que es demasiado tarde para pedirle al Niño Dios uno de repuesto.

Voy a cumplir 27 años, pero en algunas cosas me siento como si pateara los cuarenta y tantos.

¿Cómo rejuvenecer un corazón maltrecho?


Online

Tus deseos secretos

lunes, diciembre 24, 2012

Ya les dije que Pinterest es el sitio más aspiracional del internet. Repineas comida que te gustaría probar, ropa que te gustaría vestir, zapatos que te gustaría calzar, en fin, la vida que te gustaría tener y, obviamente no tienes, porque de lo contrario no tendrías tanto tiempo ocioso para estar en internet.

Cuando Pinterest lanzó sus tableros secretos, te enviaban un correo con una linda historia sobre cómo la gente usaba Pinterest en su vida. Pues bien, hicieron una excelente labor de ventas, al menos conmigo. Ya tengo mis tres tableros secretos, todos de alguna manera interrelacionados.

Son cosas con las que aspiro, con las que sueño, y de las que siento tanto recelo de compartir con el mundo que, a pesar de que son de lo más normal, me mortificaría que alguien los viera y dijera "Si eso nunca va a pasar" -lo sé, soy rara-. Son como un deseo de esos que no cuentas por miedo de que no se cumpla.

Tengo los tableros ahí, llenándose de ideas para cuando llegue el momento. Cualquiera podría decir que voy "curando" a futuro, editando lo que me gustaría ser, hacer, tener y dar. Pongo lo que me gusta, lo veo, lo vuelvo a ver, decido si aún me gusta, o si aparece otra idea que me guste más.

Es extraño cómo una se descubre a sí misma en estos ejercicios de visualización. Y encuentras cosas que te daban pena admitirte a ti misma. De imaginar, de querer, de aspirar a tener, de desear.

No, seguro a ustedes no les ha pasado. Son demasiado normales.

Mientras tanto, déjenme soñar, aunque sea en secreto.

Cosas que pasan

Asiento 101

domingo, diciembre 23, 2012

Este año me puse por meta asistir a toda la temporada del Teatro Luis Poma. Como el resto de mis metas, no lo logré. No obstante, he de decir a mi favor que fue la que más cerca estuve de alcanzar. De todas las obras, hubo dos para las que no compré entrada: una porque la vi la temporada pasada y otra porque era una presentación de danza. Del resto, solo falté a "Incendios", por culpa de otro compromiso. De las demás, solo me arrepiento de haber ido a ver "El cavernícola", porque también la había visto en 2011.

Si bien esta entrada la imaginé como una reseña de todas las obras que vi desde el asiento 101 (Dios bendiga la compra de entradas por internet), terminaré por apuntar únicamente dos ideas. Por un lado, aunque varias obras me gustaron, la que más me gustó fue "Marx ha vuelto", un magnífico monólogo con un gran actor. Sin dudarlo dos veces, la volvería a ver.

Por otro, qué diferencia hace para el espíritu descubrir algo diferente cada cierto tiempo. Tener algo que hacer, un lugar adonde ir y, considerando que asistí por mi cuenta a la mitad de las funciones, tener un tiempo a solas. Tal vez el próximo año me anime no solo a cumplir la meta de toda la temporada, sino a incorporar más citas conmigo misma, que me caerían tan bien para salir de la rutina y, por qué no, para salir al mundo.

Si usted aún no ha asistido a una función en el Poma, considere incluirlo en su lista de propósitos para el 2013.

Divagando ando

Cuando las cosas no dependen de uno

domingo, diciembre 23, 2012

A veces pasa que cambiar las cosas no depende de uno, y que por el contrario, uno depende en algún grado de que las cosas cambien. 

De un tiempo acá, he llegado a pensar que existen dos alternativas: a) intentar cambiar la mentalidad de quien sí tiene en sus manos la posibilidad de cambiar las cosas; y b) dejar de esperar que las cosas cambien.

Sin embargo, no deja de ser frustrante que el que puede cambiar las cosas sea incapaz o no tenga la voluntad de tomar la decisión.

Supongo que al fin y al cabo, a ninguno nos gusta sentir que dependemos de alguien más.

Mente femenina

De la inutilidad y otros defectos

domingo, diciembre 16, 2012

Mi mamá, como buena mamá, viene con sus frases magistrales llenas de sabiduría, y por qué no, también vienen con regaños incluidos. Su obra maestra es la exclamación "Que inutilidad más grande", que utiliza para referirse a todo lo que hacemos mal, o no lo suficientemente bien, o rápido o a su manera.

¿No doblaste bien la ropa? Que inutilidad más grande. ¿No subiste esto cuando te lo pedí? Que inutilidad más grande.

Lo curioso es que mi mamá sabe exactamente por qué somos tan inútiles: se lo adjudica a sí misma. "Yo las he hecho inútiles", te dirá sin pensarlo. Y tiene algo de razón. ¿Pero acaso no todos nos hacemos un poco inútiles a nosotros mismos?

No sé planchar correctamente, no me gusta lavar, a veces cocino bien, a veces cocino bien mal, me da una pereza gigantesca hacer limpieza, me da guácala limpiar el baño, dicen que trapeo mal. Entre mis muchos defectos está no solo ser inútil para estas y otras tantas cosas, sino también no hacer el intento por aprender.  

Que inutilidad más grande.

Adultez

It's Christmas, bitch

sábado, diciembre 08, 2012

No entiendo por qué la gente se toma fotos frente al árbol de navidad en los centros comerciales. No entiendo por qué se exponen al peligro (y el ridículo) de una venta de medianoche. No entiendo por qué queman el pisto en pólvora. No entiendo el por qué de tanto fuzz. Será porque en estas 26 navidades que llevo la emoción ha ido en declive.

Diciembre llama y al otro lado del teléfono una voz dice "It's Christmas, bitch". Sin poder remediar el paso del tiempo, que corre les guste o no les guste, otra vez es esa época del año.

En mi experiencia, cada navidad es más aburrida que la anterior conforme vas creciendo. La celebración familiar no es sino un compromiso contractual en el que ni el menú ni las conversaciones cambian año con año. El grado de disfrute se puede medir fácilmente con la hora a la que te vas a dormir el 25 y el 1o.

Mientras tanto, hago un esfuerzo por dejarme llevar, cuando menos, por el espíritu del consumismo, el lenguaje oficial de la navidad en el siglo XXI*. Hago listas, compro regalos, los arreglo y me emociono por un momento, pero al final del día vuelve a sentirse común y corriente.

Irónicamente este será el año en que asista a más celebraciones, pero no puedo evitar preguntarme, ¿en qué momento la navidad se volvió tan aburrida?


(*) No me malinterprete. Entiendo el significado bíblico de la navidad. Solo hablo de las fiestas.

Demasiado personal

Vencida

martes, diciembre 04, 2012

Curioso cómo empiezas a escribir dos o tres párrafos de una entrada, y en medio de hilvanar argumentos te detienes y piensas "Bah, no va a cambiar nada, no puedo hacer que (los demás) examinen lo que piensan o reconsideren su manera de ver el mundo".

¿Por qué nos damos por vencidos? Digo, en general. ¿Lo hacemos porque ya intentamos por un tiempo? ¿Porque hay batallas que se pierden antes de empezar? ¿Porque no nos equiparamos al rival? ¿Porque la batalla ya nos drenó mental y emocionalmente? ¿Ya no tenemos energía?

No vale la pena.

(*) Esta entrada aplica para tantas cosas, menos para la que estaba escribiendo inicialmente.

Demasiado personal

Harta

lunes, diciembre 03, 2012

De todos
De nada
De todo
De nadie
De la soledad
De la compañía
De estos
De aquellos
De ellas
De él
De él también
De mí
De lo que era
De lo que no soy
De lo que sigo siendo
De lo que no seré
Del tiempo
De la ausencia
Del ruido
Del silencio
De la luz
De la sombra
De mí otra vez
De los demás
De la vida
De la muerte
De las circunstancias
De la falta de circunstancias
De seguir
De parar
De todo
Simplemente harta

Divagando ando

Agarrar cariño

lunes, diciembre 03, 2012

Uno sabe que quiere a alguien cuando desea lo mejor para ellos y se alegra genuinamente cuando los ve felices.

Es tan complicado esto de agarrarle cariño a las personas, y tan simple a la vez.

"¿Será normal?", le pregunta la cabeza al corazón. "¿Quién quiere ser normal?", le responde este último.

Divagando ando

Turning point

jueves, noviembre 29, 2012

Mi escena favorita de muchas películas es la misma. Elle Woods hace fila en la librería con una computadora en mano, vestida de conejita de Playboy, determinada a demostrar que no es una rubia tonta. Toula Portokalos cambia de look, se inscribe en clases de computación, deja el trabajo como cajera de Zorba's y se pone al frente de la agencia de viajes. Bridget Jones deja a Daniel Cleaver, el cigarro, el alcohol, cambia de trabajo y se pone a dieta.

Podría pensar en otro puñado de películas -probablemente pasaré toda la noche pensando en más, pero ustedes captan el punto. Es como ver una oruga salir del capullo y convertirse en mariposa. Hacer realidad la vida que deseas.

Me fascina la idea de que puedas hacer un giro de 180• en un punto de tu vida, de preferencia, con la música de "R-E-S-P-E-C-T" en el fondo. Si te divorcias, terminas con tu novio o deseas encontrar pareja, si decides hacer algo más con tu vida o carrera, o si estás en cualquier situación en la que necesitas probar un punto, solo necesitas:
a) Perder peso y/o cambiar tu look.
b) Conseguir un ascenso o nuevo trabajo.
c) Encontrar un nuevo hobby.
d) Viajar por el mundo -Francis se va a vivir bajo el sol de Toscana; Elizabeth, a comer a Italia, a rezar la India y a amar a Bali.
e) Todas las anteriores.

Al menos eso es lo que nos dice Hollywod, ¿no? Sea cual sea el caso, a veces necesitamos llegar a un turning point en que la vida misma nos empuje a cambiar de etapa.

Pongo mi ficha en 2013.

Fútbol

Dar gracias

viernes, noviembre 23, 2012

Hoy develaron la estatua de Sir Alex Fergurson afuera de Old Trafford. Asistieron todos los jugadores de la plantilla actual, y algunas leyendas del club, Cantona, Solskjaer, van Nistelrooy y van der Sar, entre ellos.



En medio del acto transmitieron un video con los mensajes de Cristiano Ronaldo y David Beckham para Fergie. Me tomé la molestia de ver varias veces el video, en parte, por culpa del acento de Ronaldo y el hablado entre dientes de David, y me sorprendió que el luso en ningún momento dijo "Gracias". ¿O se ahogaría su voz entre los gritos? No lo creo.



Habló de su agenda ocupada y de que tenía que mejorar su acento inglés, pero ninguna palabra de agradecimiento salió de su boca. ¡Hasta Mourinho dijo cosas más interesantes en su video! Beckham, en cambio, agradeció a su antiguo manager por todo lo que hizo por él y su carrera. El hombre se fue hace 9 años por desavenencias con el escocés y aún así fue capaz de dar gracias.

Qué diferencia hace la gratitud en una persona (o cuando menos, en la percepción).

PD 1: Estos días en que Beckham anunció su salida de la MLS, he jugado con la fantasía de que regrese al Manchester United. Lo más seguro es que no lo haga, pero igual, wishful thinking *sigh*.
PD 2: Me pregunté por qué Keane no asistió y tuve que googlearlo. Según el Telegraph invitaron a todos los capitanes de los 26 años de Ferguson, pero Keane decidió no presentarse, supongo que por las mismas diferencias irreconciliables por las que se fue.

Carrera

Mediocridad es…

viernes, noviembre 23, 2012

Creer que haces las cosas bien, no analizar objetivamente si en verdad las haces bien, y jamás preguntarte cómo las podrías hacer mejor.

Pseudo motivacionales

Adelante

lunes, noviembre 19, 2012

La vida siempre tendrá momentos en que desees que todo termine. Que vengan los marcianos, que caiga un meteorito, que los continentes se separen o unan, que la Tierra se sobrecaliente o enfríe, que pase una película de Hollywood. Pero al mismo tiempo, en el fondo siempre sabrás que lo que te queda es salir adelante.

En la TV

A esperar otro año por Downton Abbey

domingo, noviembre 04, 2012


Hoy pude entender a los twitstars cuando vi que la cuenta (ficticia, obvio) @theLadyGrantham había retuiteado el comentario en que decía que al leer sus tuits podía escuchar la voz de Maggie Smith en mi cabeza. 

Tuve 7 RTs, 3 favoriteados y 2 respuestas, ¿pueden creerlo? Lo peor de todo es que me emocioné. Ya saben, a falta de otras cosas por las que emocionarse, siempre está el internet.


Desde que la descubrí el año pasado, Downton Abbey se ha convertido en un placer que no me causa culpa alguna. Esperé pacientemente desde octubre del año pasado para la tercera temporada que finalizó este domingo. Como otros placeres, Downton Abbey dura poco.

Lo he dicho una vez y lo volveré a decir: lo que más me encanta del programa es la actuación de Maggie Smith. El personaje de Violet, la Condesa viuda de Grantham, es exquisito. Me emociono al nomás sale en escena porque sé que destilará su veneno de la forma más elegante, con perfecto sarcasmo.



Aparentemente no soy la única loca por la Condesa y el programa de la abadía ficticia más famosa de Inglaterra. La cuenta en Twitter lo demuestra -muy bien ejecutada, por cierto-, y el resto del internet no se queda atrás, con sitios dedicados a las citas de los personajes y memes, ¡muchos memes!

Lo único que haría a Downton Abbey más genial sería tener con quien hablar sobre el programa. En verdad no sé qué haría sin GetGlue para sacármelo del sistema. ¿Sabe cómo se siente encontrar un programa genial y no tener con quien discutir lo que pasó en el último episodio? Bueno, tal vez a usted le pase con "Game of Thrones", "The Walking Dead" o "American Horror Story"; a mí me pasa con Downton Abbey. Todos tenemos nuestras pequeñas series de culto...


[Spoiler Alert: señale las siguientes líneas para leerlo]

Esta temporada quedé en shock al ver que dejaban plantada a Edith, se me salió una lágrima cuando se murió Sybil, Mary siempre me cae mal -esa es una constante-, y los ojos azules de Matthew pues, siguen encantadores con un plan para hacer de Downton un modelo autosostenible. No estoy de acuerdo con que Tom se quede ahí trabajando para los Crawley, es como olvidar su ideología. La trama de Bates me dio una hueva increíble y la rivalidad de O'Brien y Thomas ya se está poniendo vieja. Sigo esperando que Carson haga su movida con la señora Hughes, y que algo bueno le pase a la pobre Ethel. Sí, todos los personajes tienen su momento en esta serie.

[Continuamos con nuestra programación habitual]

Ya me cansé de querer evangelizar a la gente con respecto a ver Downton Abbey. Solo me resta decir que esperaré todo un año para emocionarme hasta con el tema de los créditos...

Música

Que el Gangnam Style pase de moda

domingo, noviembre 04, 2012

Tengo una nueva teoría: la edad no nos salva de que se nos peguen las canciones del momento. Sí, esas canciones irritantes que intentamos resistir a toda costa. Dios sabe que vi el video del "Gangnam Style" hasta hace un par de semanas. Ahora no puedo reprimir moverme cuando la canción demoníaca suena en la radio. Parezco Kevin Kline en aquella escena de "In and Out".


Think about John Wayne, Arnold Schwarzenegger. Arnold doesn't dance, he can barely walk. 

Lo mismo me pasó con "Call me maybe" de Carly Rae Jepsen. ¡Aún es mi ringtone! Sí, así de patético. 

Debe haber algún tipo de código o clave que hace que estas canciones se disparen rápidamente al primer lugar de las listas o que se conviertan en videos virales de YouTube. Un plan maquiavélico detrás de todo esto, probablemente liderado por Justin Bieber, Lady Gaga y su secuaz Pitbull, ya tú sabe'.

Verano tras verano, son como una epidemia que se rehúsa a desaparecer hasta que otra la desbanca. Podría sacar un listado de las canciones del verano, remontándome a los tiempos antiguos de "La Macarena" y pasando por el "Aserejé". ¿Qué hacer entonces? Podemos pretender que estamos muertos, como cuando en las caricaturas aparecía un oso en el campamento. Eso tal vez haga que las canciones se vayan.

Algo me dice que lo mejor es esperar a que el Gangnam Style pase de moda. Para mientras, disfrute de su jefe bailando la canción del coreano Psy en la próxima fiesta de navidad de la compañía. Vamos, usted sabe que pasará. Y probablemente usted también baile.

Mente femenina

Christina Aguilera está gorda, ¡y qué pues?

domingo, noviembre 04, 2012


Christina Aguilera está gorda. Gorda, gordísima. Gran noticia. De Adele nadie dice nada porque pasó de gorda a menos gorda, pero a la Aguilera nadie la perdona porque cometió una ofensa capital: pasó de flaca a gorda.

Escuchaba en la radio una noche de regreso a mi casa que hace años a Christina la habían citado a una reunión con ejecutivos de su disquera. El punto principal de la agenda: que estaba engordando y su gordura podía afectar los empleos de muchas personas. ¿Qué hizo ella? Rebajó.

Ahora que sí califica como gorda, Christina les dijo "Están trabajando con una chica gorda, sépanlo y supérenlo", en un acto que quedará como leyenda urbana y seguro veremos en algún programa especial de VH1 en el futuro.

Nunca he sido gran fan de la Aguilera, aunque recuerdo que mi hermana tuvo el primer CD. Me parece que está bien que pusiera en su puesto a esos hombres: canta con su voz, no con sus tuches. Pero no me parece que tenga que salir del clóset de su gordura. ¿Por qué tiene que gritar a los cuatro vientos que se siente cómoda con sus libras de más? Al mundo no le debería importar si aumenta una onza o una tonelada. Es su cuerpo.

Siendo mi propia protagonista de "Estoy gorda, ¡y qué pues?" -con varias temporadas, de hecho-, sé lo molesto que puede ser que alguien te pregunte "¿Verdad que has subido de peso? Yo te veo más gordita". No grandísimo idiota, tus lentes han aumentado de prescripción. ¿Cuál es la gana de sacarte la confesión? El peso de alguien no debería ser conversación de nadie, a menos que sea tu médico de cabecera. Por supuesto que casi todas queremos perder peso, por salud, vanidad o una combinación de ambas, pero el hecho de que seamos gordas no nos debería hacer el centro de las bromas y comentarios de mal gusto.

En lo personal espero que no rebaje. Yo ni siquiera la veo tan gorda. Lo que más espero de ella es que se convierta en un símbolo de belleza, que se crea aquello de "Beautiful". No hablo de que llegue a obesidad mórbida III, pero si no quiere someterse a dietas y ejercicio, que no lo haga. Puede convertirse en un ejemplo de cómo vestir un cuerpo plus size (bueno, para eso tiene que aprender primero) o crear su propia línea de ropa con tallas arriba de la 12. 

Lo que me podría decepcionar de Christina Aguilera es que salga del clóset de su gordura y después se agarre de sus love handles para conseguir un contrato publicitario con Jenny Craig, Weight Watchers u otros, como han hecho otras gorditas del pasado. Ese programa ya lo he visto demasiadas veces.

Online

Sea su lector #1

domingo, noviembre 04, 2012

De todas las cosas que me podrían fascinar acerca de Harry Potter, hay una que sobresale del resto: el pensieve de Dumbledore. Justo iba a tuitear algo que diría "Bien, hoy que ya me saqué de la cabeza las entradas acerca de Las Vegas, puedo volver a mi vida habitual de no escribir", cuando tuve una epifanía.


Escribir, para mí, es como sacarse las ideas y recuerdos con una varita y depositarlos en el pensieve (en serio, no sé cómo se llama en español, ¿pensadero?). Leer y leer mis pensamientos, aunque suene egocéntrico, es como sumergir la cabeza en el pensieve y volver a ver las cosas, a sentirlas. Resumido en un cliché: recordar es volver a vivir.

Tal vez algún día dentro de 10 ó 20 años alguien se sentará a leerlo y verá los fotogramas de un momento exacto en la película de mi vida. Un nuevo trabajo, un viaje, la graduación de la licenciatura, el primer ciclo de la maestría, las muertes, la tiroides, las operaciones, un corazón roto. Podría ser hasta mi versión de How I met your mother... "Kids, this is how I met your father". 

Actualicé mi blogroll recientemente: la mitad de los blogs ya no existían. Sé que yo misma no leo tantos blogs como antes, sin acceso a Google Reader y un teléfono que más que smart califica como dumb. Tuiteando con un par de blogueros les preguntaba si era posible suscribirme a sus blogs por correo. Esa es la forma más conveniente que he descubierto: usted publica y me cae automáticamente a mi bandeja de entrada. 

Resulta también que yo publico por correo: me escribo un correo y se publica automáticamente. A la semana me meto a Blogger a hacerle los colochitos a las entradas (las imágenes, videos, links, correcciones, etc.). Sin este método creo que el blog estaría durmiendo el sueño de los justos para serle franca (de nuevo, gracias Blogger). Medio chuecas las entradas, pero hago el esfuerzo ("Gracias por participar").

Pero le decía entonces que de alguna manera -un tanto retorcida, por cierto-, escribo hoy para leerme dentro de un año o dos. Es verdad que no todos escribimos acerca de experiencias personales, pero no está demás invitarlo estimado colega a que no abandone su blog. Sí, sé que uno piensa -y las estadísticas a veces lo dicen- "si nadie me lee", pero usted no es nadie. Escriba para usted, para la posteridad. 

Viajes

Cirque and Love is all you need

domingo, noviembre 04, 2012

Ir a un show de Cirque du Soleil entra en mi lista titulada "¡PLGP, no puedo creer que haya hecho eso!", junto con asistir a un partido del Manchester United y ver Wicked en Broadway. Como ven, la lista es corta, así que no tengo mucho con qué compararlo y mi inventario de palabras se queda corto para poder describir cómo fue la experiencia de ver Love.

Mi mejor esfuerzo es decirles que así se debe sentir estar bajo el efecto de hongos alucinógenos.





Antes de entrar al Mirage a las 9:20 p.m., afligida por el pensamiento de no llegar a tiempo, no podía dimensionar exactamente cuánta gente va a los espectáculos de Cirque du Soleil. Hay seis shows residentes en Las Vegas y todos se venden completos cada noche. Para mí, que ver un especial de CdS en la televisión ha llegado hasta a darme pereza, fue sorprendente ver que, a pesar de que este es uno de los shows más viejos, aún atraiga a tantas personas. Obvio, son LOS Beatles. 

La única foto que me atreví a tomar adentro del teatro.
De nuevo, primera fila, ¡y aún más barato que atrás!
La asignación de los precios es algo que nunca entenderé.

Previo al show me comentaron que no era "el mejor", que debería haber comprado entradas para Ká o para O. Yo compré mi entrada porque eran los Beatles, porque pensé "Mejor viejo conocido, que nuevo por conocer". No voy a pretender que soy una gran fan de los de Liverpool. Un verdadero fan conoce la música, la historia, los fun facts, la vida, obra y milagro. Pecaría de urban hipster si fingiera que toda mi vida he sido fan y me pusiera una camiseta con la cara de John Lennon comprada en Zara o Bershka. 

Les decía que no sé tanto de los Beatles como aparentemente debería de saber por aquello de la pop culture, aparte de las canciones más populares y que Yoko Ono es algo así como el enemigo público #1 para algunos fans. En mi casa se ha crecido escuchando otra música. Si quiere échele la culpa a mi mamá. Sí, a ella dele su mirada reprobadora.

Pero dos cosas muy diferentes son escuchar la música de los Beatles y VER la música de los Fab Four con las acrobacias de CdS. Sí, sí, la historia carece de un hilo conductor, pero ya les dije, fue un lindo viaje sin la necesidad de hongos alucinógenos.





Mis partes favoritas fueron "Lucy in the Sky with Diamonds", "Help" en patines, "Yesterday", "Hey Jude", "While my guitar gently weeps"... bueno, a quien engaño, me gustó todo, de principio a fin. Tuve otro de esos momentos de caricatura en que tu quijada toca el suelo de lo boquiabierto que estás.

Al salir de la función la tienda de regalos estaba a estallar. Creo que todos buscábamos un DVD que llevarnos a casa. No habría dudado en comprarlo sin importar el precio (los CD andaban por los $20-$30 en distintas presentaciones). Entiendo por qué no venden el DVD del show: sería como quitarle el alma. De verdad lo entiendo, pero me parece una lástima. Dudo mucho que regrese y me habría encantado mostrárselo a mi familia. Aún así, es curioso encontrar todo tipo de mercadería con "The Beatles" estampado por todas partes, hasta un lounge temático adentro del hotel.



Admito que quedé un poquito obsesionada con los Beatles. Pasé toda una noche de domingo viendo fragmentos de documentales de cómo crearon el show y que la idea fue de George Harrison. Vi tantos que a la mañana siguiente desperté cantando This is the dawning of the age of aquarius, que yo sé que no tiene absolutamente nada que ver con los Beatles, pero fue lo más hippie que encontró mi cerebro en su biblioteca musical al momento de dar el comando de cepillarnos los dientes.

Si tuviera la oportunidad de asistir a otro show de Cirque du Soleil, lo haría sin pensarlo dos veces. El dinero se ahorra o se va abonando a la tarjeta cada quincena. En Cinépolis están anunciando una película de CdS. Espero que se concrete. ¿Se apunta?  

Foodie

Woman vs Food: Bacchanal Buffet

domingo, noviembre 04, 2012

Fue como si toda mi vida me hubiera preparado para ese momento. Una amiga me hace burla, pero es cierto. Dos cosas diametralmente opuestas he aprendido de mis ascendientes en cuanto a viajar: a aguantar hambre para no gastar y a hartarme. Ambas son útiles cuando se hacen de la mejor manera.

Podrá entender entonces por qué le digo que fue como si toda mi vida -y un puñado de episodios de Man vs Food- me habían preparado para ir a Las Vegas, la meca de los grandes buffets. El elegido: El Bacanal del Caesar's Palace. Encontré la recomendación en un artículo del USA Today, y además solo el hecho de decir "Fui al Bacanal" me pareció lo suficientemente divertido como para ir.



El Caesar's Palace sostiene que les costó $17 millones de dólares. A mí me pareció que la cena me costó un ojo de la cara, pero al salir de ahí -literalmente tambaleándome-, me sentía como un millón de dólares. No hay mucho que contar más que decir que comí. Comí demasiado, comí cosas que no creo que vuelva a comer en mucho tiempo, comí cosas que no sé ni cómo se preparan ni cómo se llaman.

La entrada al paraíso
Espárrago, zanahorias, papas scallop con trufas, sweet potato tater tots
y el mac&cheese más rico en la historia de la humanidad

Patas de cangrejo de Alaska. O-M-G.
Croquetas de cangrejo y no sé qué de langosta
Cinco tipos diferentes de animalitos
Pizza, pasta, pato pequinés, hummus y todo lo demás que me cupo en el plato
Al fondo pueden ver que no me acabé la comida
Cupcake de red velvet, English bread pudding y berries crumble
Fresa mutante
Chocolaaaaate
Macaroon de chocolate antes de ser devorado
Crème brûlée, gelato de bakhlava y paletitas de cheesecake y brownie 
Gelaaato
Casi demasiado lindo para comerse

Una anécdota graciosa: la hostess que me acomodó en mi mesa para uno me quitó la carta de vinos porque pensó que era menor de edad. Le dije "Oh, I'm 26" y puso cara de whaaatBien, ¡todavía no estoy tan para el tigre! Punto para mí. Igual no tomo vino así que no me importó. 

El pecado capital más grave en Las Vegas no es la lujuria, sino la glotonería. Para cuando empecé la tercera ronda, ya estaba llena, y seguía, seguía intentando. Paradójicamente me sentí mal por dos cosas: uno, por no probar cada plato en ese restaurante gigante de seis estaciones; dos, por no comérmelo todo. Se desperdicia tanta comida en esos lugares que es imposible no sentirse culpable. Al menos yo aún no he llegado a ese grado de hedonismo. In the battle of woman versus food, food won.

Otro momento foodie: el restaurante OTTO de Mario Batalli en The Venetian.


La Pepsi más cara que he me tomado: $4
Raviolis a la no sé qué con no sé cuánto.
Yo quería chuponear la salsita con el pan.

Viajes

What happens in Vegas se escribe en el blog

sábado, noviembre 03, 2012


Las Vegas es un Disney World de adultos donde, en lugar de ir de tierra en tierra, vas de hotel en hotel. Incluso podríamos decir que es una mezcla de Epcot con Magic Kingdom: de Egipto al medioevo, de Nueva York a París, del imperio romano a Venecia.

Las atracciones (más sanas), siendo prácticos, se reducen a apostar en las tragamonedas o juegos de cartas, beber y comer hasta emborracharse y hartarse, ver mujeres u hombres semidesnudos, comprar a topar la tarjeta de crédito, y Cirque du Soleil y cualquier otra infinidad de espectáculos disponibles.

¿Qué hacer entonces si se tienen cinco noches y un día en la ciudad del pecado? Digo solo un día porque dos fueron de viaje (lunes y sábado) y tres, de trabajo. Acá diez recomendaciones básicas:

1) Lleve sus zapatos más cómodos porque caminará hasta que le duelan músculos que no sabía que tenía. Solo salir de la habitación y caminar hasta la salida al Strip se sentía como una mini maratón. ¿Consecuencias de zapatos incómodos? Ver mujeres caminar descalzas en la acera con los taconazos en la mano.


Lo que es Tropicana Avenue. A la izquierda, Excalibur. A la derecha, New York New York.

2) En la calle no hay donde perderse, adentro sí. Si tiene un buen GPS mental, recorrer el Strip una vez le bastará para ubicar el orden de los hoteles: solo camina en línea recta. Si desea ser precavido, pedir un mapa en su hotel ayuda. Por ejemplo, en el MGM Grand, al momento del check in, te ofrecen un mapa de la propiedad. Puede parecer innecesario pero le garantizo que las probabilidades de que se pierda adentro del hotel son más altas que terminar en el área 51. Se lo dice la mujer que se perdió 20 minutos adentro del Venetian buscando la salida. Aunque usted ya sabe lo que pienso acerca de perderse, así que si se pierde, pierda cuidado.

11:11 p.m.: St. Mark's Square
 Perderse vale la pena cuando pasas por el club The V y escuchas a todo volumen "Muévelo, muévelo, qué sabroso"

11:32 p.m.: Lobby

3) Aproveche los buses y monorrieles. Entre el Mandalay Bay y el Excalibur hay un trencito gratis. También entre el Montecarlo y Treasure Island. Hay otro monorriel que cuesta $5 por viaje y va desde el MGM Grand hasta el extinto Sahara. El bus de dos pisos, "The Deuce", atraviesa el Strip, ofrece la opción de subirse y bajarse cuantas veces quiera y llega hasta el downtown (alrededor de 20-25 minutos sin tráfico desde el MGM Grand hasta Fremont Street Experience). Puede comprarlo para 2 horas ($6), 24 horas ($8) o 3 días ($20). Solo asegúrese de no perder su boleto, como lo hice yo, ¡dos veces!

Fremont Street Experience. Llegué justo en medio de Queen y después todo se volvió Halloween.

4) Si quiere ir a un espectáculo, compre su entrada con anticipación. Yo compré mi entrada para Cirque du Soleil en TicketMaster y, cuando tuve una noche extra (un viernes), me arrepentí de no haber comprado para un show más -sin importar cuánto le terminara debiendo a Visa, "porque la vida es ahora". Claro, por todas partes hay de esas boleterías con ofertas de última hora, pero no te dicen cuál asiento estás comprando. Yo así no juego.

5) Olvídese del WiFi gratis. Es como encontrar oro. Busque un McDonald's o un Starbucks, que tienen políticas de internet inalámbrica gratuita para sus clientes, o asómese al Cosmopolitan (ellos tienen buena señal incluso desde el Bellagio).



El candelabro del Cosmopolitan

6) Algunas de las mejores cosas de la vida en Las Vegas son gratis. Métase a todos los hoteles -a los bonitos, eso sí-. Los juegos son los mismos pero el concepto y la decoración es diferente en cada lugar. Unos sobresalen del resto -¡ah, el Venetian y el Caesars Palace!-, pero meterse a husmear a los hoteles es realmente la principal atracción que ofrece Las Vegas. Además están los shows gratis, unos adentro y otros afuera de los hoteles. Podría pasar viendo las fuentes del Bellagio toda la noche. El volcán del Mirage también entretiene. Las sirenas de Treasure Island no valen la pena (en "Miss Congeniality 2" lo hacen ver más genial de lo que es).

Lobby del MGM Grand
MGM Grand
Excalibur, tierra de "Thunder from Down Under"
New York, New York
Luxor, casa de Chris Angel
La pirámide del Luxor
La vista del Strip desde el New York, New York
En el centro del Strip: a la izquierda, el Cosmopolitan, Bellagio, Caesar's Palace y The Mirage.
A la derecha, Planet Hollywood.
Paris Las Vegas, Planet Hollywood y Miracle Mile Shops
El Bellagio y el Caesar's Palace
La vista de la réplica de la torre Eiffel desde el Bellagio
El candelabro del Bellagio
Las fuentes del Bellagio bailando "Fly me to the moon"
El Coloseo del Caesar's Palace 
Caesar's Palace
The Mirage de día
The Mirage de noche, en pleno show del volcán
Treasure Island
Vista del Wynn y Encore desde Fashion Show Mall
El Wynn
Adentro del Wynn
El Venetian de día
Miracle Mile Shops en...
... Planet Hollywood
Paris Las Vegas

7) ¿Cosas que no son gratis? Subirse a la torre Eiffel del París Las Vegas, la Stratosphere Tower ($18 para ver las luces de lejos), las góndolas de los canales del Venetian, entre otras atracciones que ofrecen los hoteles para hacer en el día. No sé si fue el cansancio o el hecho de que ya había recorrido el Strip por cuatro noches seguidas, pero cuando al fin vi la luz del sol no hallaba qué hacer. El trip de Las Vegas en el día es ir a las piscinas, algo no muy aconsejable cuando llueve y hace viento helado.

La vista desde Stratosphere Tower


8) Si a usted le gusta vitrinear, sentirá que ha llegado al cielo en la ciudad del pecado. Es difícil creer que hay una crisis económica mundial cuando hay personas comprando zapatos de miles de dólares. Si quiere cumplir sus sueños consumistas, visite Crystals at City Center donde hay tienditas como Gucci y Louis Vuitton. Si se conforma con ver, no puede pasar por alto The Forum Shops en el Caesar's Palace, las Grand Canal Shoppes en el Venetian y las vitrinas del Wynn -¡ah, el vestidito rosado de Oscar de la Renta!-. Si su límite de crédito no llega a tanto, vaya a Miracle Mile en Planet Hollywood o a Fashion Show Mall, donde encuentra un Forever 21. Entré a Macy's y fue como entrar a mis pizarras de Pinterest. 
Crystals at City Center

9) Con algo de suerte encontrará a una celebridad. Yo habría sido muy feliz topándome con Bradley Cooper mientras filmaba "The Hangover 3", pero me conformé con Buddy Valastro, el pastelero de Nueva Jersey conocido como Cake Boss, mientras grababa un episodio de la segunda temporada "The Next Great Baker" en el Venetian. Le quería gritar "Yo, Buddy, I'm your fan. Forget'a'bout-e" en mi mejor acento fingido de italoestadounidense. No es necesario decir que cuando estrenen el programa en el cable (Discovery Travel and Living) voy a ver cada episodio hasta que salga el mío donde aparezco en el fondo. Ven, los sueños se cumplen: voy a "salir" en un programa del Discovery.

Buddy, I'm a fan!
Esperen mi debut televisivo internacional

10) No todo lo que brilla es oro, pero por Dios, ¡cuánto brilla! Abra sus ojos lo más que pueda, absórbalo bien, disfrútelo al máximo aunque extrañe tener a su familia a su lado para compartirlo con ellas. Y por una vez, quéjese menos y agradezca las oportunidades que le da la vida, que, ojo, no se las da a cualquiera.

Esa última recomendación era más bien para mí, pero si les sirve, aún mejor.