10 cosas

10 cosas que te preguntas esperando en una pupusería

domingo, abril 29, 2012


1. ¿Por qué somos pocos los que ordenamos de ayote? Es en serio, las pupusas de ayote son a menudo vistas de menos. ¿Será acaso porque crecemos renegando de los vegetales?

2. ¿Por qué, después de tantos años, nadie ha inventado otro acompañante para las pupusas, aparte de la salsa y el curtido?

3. ¿Por qué las pupusas de queso recalentadas no saben tan bien? Sobre esto tengo una pequeña teoría: dependiendo de la calidad del queso, este se vuelve a reconstituir cuando se enfría, y no se derrite correctamente al recalentar la pupusa. Elemental, mi querido Watson.

4. ¿Por qué para mantener los costos, hacen una mezcla de papa con a saber qué, y las hacen pasar por pupusas de chicharrón? Esta es una pregunta de mi mamá (que ella misma se respondió).

5. ¿Por qué no hay hombres pupuseros? Hasta el sol de hoy nunca he visto a un hombre echar una tan sola pupusa.

6. ¿Por qué no hay más creatividad a la hora de nombrar una pupusería? Siempre es "La mejor", "La paciencia", "Olocuilta".

7. ¿Por qué nadie ha inventado una nueva masa? Recuerdo cuando en los 90 se dio el boom de las pupusas de arroz y salieron la Olocuilta 1, 2, 3, 4… 1,000,000. Pero después de eso, poco se ha innovado. ¿Qué tal si se inventan pupusas de masa de papa? ¿O de yuca?

8. ¿Por qué insisten en hacer "pupusas locas"? Sé que toda la comida va a parar al mismo lugar, y sin embargo, no paso ese revoltijo.

9. ¿Por qué hay quienes insisten en comer pupusas con cubiertos? Los extranjeros están exentos a esta pregunta. Me refiero a personas nacidas y criadas en El Salvador, cuya flora intestinal tolera cualquier curtido y que comen mango twist y/o minutas de la calle. Entonces, ¿por qué comen pupusas con tenedor?

10. ¿Por qué los papás no controlan a sus hijos? Sí, esto nos lo preguntamos en cualquier establecimiento "familiar", pero no está de más repetirlo.

En la TV

Revancha adictiva

viernes, abril 27, 2012

Y pues, que estoy frente a la computadora a las 11:37 p.m. y siento el imperante deseo de meterme al blog. Usted no está para saberlo ni yo para contarlo, pero recién vi el último episodio de Revenge (Justice). Casi se me sale un grito en los últimos 10 o 15 minutos y lo más cercano que tengo para describirle mis reacciones es la cara del pequeño Macaulay Culkin en "Mi pobre angelito". Esta es mi nueva cara oficial de Revenge:

No vengo a repetirle lo buena que es esta serie. Si la ha visto, seguramente me dará la razón en decir que hacía años que la televisión no se llenaba de una hora de tanto suspenso, semana tras semana. He llegado un punto en que no sé quién me intriga más: si Victoria o Emily/Amanda. Aunque con lo de hoy, he de decir que Conrad me sorprendió. No, tampoco se preocupe. No habrá spoilers.

Creo que Revenge es de esos programas que te invitan a llegar a la mañana siguiente a la oficina, universidad o colegio y decir "¿Viste lo que pasó ayer en Revenge?", "¡Ay sí niña! No podía creer que se hubiera colgado" ...como si se tratara de una noticia importante. Mñe, la televisión hace eso.

Y pues, que si necesita con quien hablar acerca de Revenge, ya sabe dónde encontrarme.

PD. Este post debería publicarse bajo la etiqueta "Es que necesitaba decírselo a alguien".

10 cosas

10 cosas que me enseñó Sanz acerca del amor

miércoles, abril 04, 2012

Esta es una entrada cliché sobre los múltiples clichés que las canciones perpetúan en nuestro imaginario del concepto etéreo y volátil de "amor". Como tal, debe tomarse con humor y un poco de escepticismo.

1) Y es la fuerza que te eleva, que te empuja y que te llena, que te arrastra y que te acerca a Dios. Es un sentimiento, casi una obsesión si la fuerza es del corazón. Es algo que te lía, una descarga de energía que te va quitando la razón. Te hace tropezar, te crea confusión, seguro que es la fuerza del corazón. (La fuerza del corazón)

Si hubiera necesidad de responder a la frase "Amor es...", esta sería una buena respuesta. Por años el amor se ha caracterizado como una fuerza casi imparable que nace del instinto y, en ocasiones, atenta contra el sentido común. Los incrédulos lo llaman "hormonas".

2) Tú eres esa mujer por quien me siento ese hombre capaz de querer, viviendo cada segundo la primera vez, sabiendo que me quisiste y todo aquello que me diste. (Aquello que me diste)

Esto es lo que todas las mujeres queremos escuchar: hombres que están dispuestos a cambiar. Mal por ti Sanz, creando falsas expectativas.

3) No pidas más, que yo sea tu dueño Mi amor intentaré parar la vida un instante para estar contigo, si puedo. (Los dos cogidos de la mano)

El amor todo lo puede y, por tanto, la persona amada hará hasta lo imposible para que el amor prevalezca. Otra falacia.

4) Sabes aprovecharte de la luz que desprendo al mirarte. (Pisando fuerte)

Cuando menos te descuidas, el otro tiene más poder sobre ti que tú mismo. Así funciona, ¿no? El amor también es poder, una capacidad relacional en la que uno tiene influencia sobre el otro.

5) Hay un universo de pequeñas cosas que solo se despiertan cuando tú las nombras. (Hay un universo de pequeñas cosas)

Alimenta esa idea de que la persona amada hace que el mundo sea mejor, que los pajarillos canten, que la grama sea más verde, el cielo más azul. Amar agudiza los sentidos, quizá.

6) Y mientras seguiré pensando en nuestro encuentro imaginario. (Mi soledad y yo)

Esto, no sé cómo explicarlo, pero pasa. Hay desamores que se sostienen a base de los encuentros imaginarios, porque a veces se aman los recuerdos. Digo yo.

7) Dar solamente aquello que te sobra, nunca fue compartir sino dar limosna, amor. Si no lo sabes tú, pues te lo digo yo. (Corazón partío)

Oh, snap!

8) Nuestro amor era igual que una tarde de abril, que también es fugaz como ser feliz. Pudo ser y no fue, por ser la vida como es nos dio la vuelta del revés. (¿Lo ves?)

Hay cosas que simplemente están destinadas a no ser, solo porque sí.

9) Amar en soledad es como un pozo sin fondo donde no existe ni Dios, donde no existen verdades. (A la primera persona).

Esta es una verdad irrefutable. Sin comentarios.

10) Ya no duele porque al fin ya te encontré. Hoy te miro y siento mil cosas a la vez. Mira si busqué, mira si busqué... (Desde cuando)

Sin importar cuantas canciones de amor o desamor atravieses en tu vida, al final no queda sino la esperanza de volver a comenzar de nuevo. Supongo.

Que las sonrisas pícaras no son de fiar

Dulce amargo amor

Amor no correspondido

martes, abril 03, 2012

Haz click aquí para el video con el monólogo de Iris

"I suppose I think about love more than anyone really should. I am constantly amazed by its sheer power to alter and define our lives. It was Shakespeare who also said "love is blind". Now that is something I know to be true. For some quite inexplicably, love fades; for others love is simply lost. But then of course love can also be found, even if just for the night. And then, there's another kind of love: the cruelest kind. The one that almost kills its victims. It's called unrequited love. Of that I am an expert. Most love stories are about people who fall in love with each other. But what about the rest of us? What about our stories, those of us who fall in love alone? We are the victims of the one sided affair. We are the cursed of the loved ones. We are the unloved ones, the walking wounded. The handicapped without the advantage of a great parking space!"

Iris tiene razón. Todos hablan del amor entre dos personas, pero nunca sobre el amor no correspondido. La Organización Mundial de la Salud (OMS) debería tener las estadísticas de cuántas personas lo hemos padecido en su momento. Cuántas lloramos hasta quedar dormidas pensando ¿por qué no? ¿Por qué para la otra persona somos invisibles?

El amor no correspondido, a cualquier edad, debe ser un instrumento de tortura aún no patentado. Un arma biológica que carcome por dentro al infectado. La forma más triste de sentirse muerto en vida.

Pasa cuando estás joven -confío en que las probabilidades se reducen a medida te conviertes en adulto-. Pero también pasa que, cuando vuelves a ver atrás, no era amor para comenzar. ¿Eso se supone que te debe hacer sentir mejor?

¿Ya has sido víctima?

10 cosas

10 cosas que aprendí de escribir un blog

domingo, abril 01, 2012


  1. Simple y sencillamente soy adicta a los adverbios terminados en -mente. Esto lo noté hace un par de meses y, por más que intento, no logro dejar de escribirlos. También que muchas de mis frases inician con "A veces..." y "Me pregunto si...", entre otras tantas muletillas de las que aún no me deshago.
  2. Los trolls existen y no son como aquellos muñequitos de pelos parados que venían en las cajas de cereal. Existen porque siempre hay alguien dispuesto a criticar, en ocasiones de manera ofensiva, y escudados de la pantalla de sus computadoras.
  3. A veces En ocasiones pasa que hay alguien más en el mundo que piensa o ha vivido situaciones similares a las que una escribe y por tanto puede sentirse identificado con lo que lee. Esto lo he descubierto más bien estando del otro lado como lectora.
  4. Es fácil encontrar respuestas para una misma en las preguntas que otros se hacen. Por eso creo que el proceso de reflexión que conlleva escribir una entrada no termina al hacer click en "Publicar", sino que continúa en la medida en que los lectores se toman el tiempo de comentar. Es entonces que el cerebro sigue y sigue dándole vueltas al asunto.
  5. Tengo una obsesión desmedida por el color rosado de la cual no me siento del todo orgullosa.
  6. A medida en que en tu vida offline tienes más ocupaciones y preocupaciones, tu vida online se va reduciendo. Esto se refleja en la extensión y profundidad de las entradas más recientes. 
  7. A pesar de lo anterior, hay que dejarse de pajas, siempre se puede hacer tiempo para escribir. Solo es cuestión de encontrar motivación en algún reto, como tu entrada #400, y por supuesto, inspiración en alguna parte (si no, no hay ocurrencias).
  8. Un blog es la manera más efectiva que conozco de dejar algún tipo de evidencia de las cosas que pensamos en un momento determinado de la vida, una fotografía mental.
  9. De alguna u otra manera, una siempre termina escribiendo acerca de los mismos temas. Es como si escribiéramos diferentes versiones de un ensayo sin fin.
  10. Un blog tiene tantas interpretaciones como lectores y cada entrada pasa por diferentes procesos de decodificación según el lector.

Gracias por acompañarme durante 3 años y 400 entradas, pues... de esto: