NPI

Cosas nuevas

lunes, diciembre 09, 2013


"Cosas nuevas" resume los últimos meses. No son muchas, pero me mantienen entretenida en la vida post maestría. Me inscribí en un programa de Glasswing como educadora voluntaria del club de arte en un centro escolar. Esta experiencia me ha motivado a buscar otras que han resultado ser sumamente enriquecedoras y sobre las que he tenido la intención de escribir a detalle, pero han quedado en la larga lista de pendientes.

Estoy tomando clases de italiano. Un poco tarde, lo sé. Puedo conjugar verbos regulares, me sé los números y puedo ordenar un macchiato caldo e un cornetto, per favore. Espero que me sirva de algo la próxima semana cuando esté viviendo mi propia versión de "Under the Tuscan Sun"/"Eat, pray, love". Ah, sí. Me voy de viaje. Sola. Sí, yo sola. Estoy emocionada y nerviosa a la vez. Como buena contradicción andante, planeo ser lo más espontánea posible. Solo espero que esas entradas no se queden en la lista de pendientes.

También tengo un perro llamado Lucas, un pequeño maltés blanco de cinco meses aficionado a lamer manos. Lucas ha llegado a ser el consentido de la casa en apenas un mes. Esta tal vez sea la más inesperada de las cosas nuevas. Basta solo con verlo con su corbatín para enamorarse de él.

Sirva pues esta entrada, no solo de cruzada contra el Alzheimer, sino también a llenar el vacío que había en el blog en los últimos meses. Andaba viviendo un poquito. Cosas nuevas.

Dulce amargo amor

La felicidad encontrada

domingo, diciembre 08, 2013

He comprobado que la búsqueda de la felicidad es una pérdida de tiempo. Uno la encuentra cuando, en donde y con quien menos lo espera. Ese tiempo debería invertirse mejor en estar listos para cuando llegue. Porque de poco te sirve que la felicidad llegue a tocarte a la puerta si no estás preparado.

La felicidad encontrada es la sonrisa de oreja a oreja después de una noche de risas. Es sentirse bienvenida y parte de. Es llevar la cuenta de los domingos en que terminamos la semana juntos. Es hacer planes en plural. Es un playlist de canciones cursis. Es sanar el pasado, vivir el presente y ver de reojo el futuro.

La felicidad encontrada es tenerte en mi vida.


Dulce amargo amor

Comienzo

miércoles, octubre 30, 2013

Suddenly I see
What I could not see
Something suddenly
Has begun


El tiempo no pudo ser calculado de manera más perfecta. Te encontré en el momento justo de un desenlace y sin planearlo, tal vez sin quererlo, fuiste parte de un nuevo comienzo.

No me enamoré de ti a primera vista. Probablemente ni la segunda, tercera, cuarta o quinta vez que nos vimos. En verdad, para serte honesta, no sé cuándo me enamoré de ti.

Solo estoy segura de que has sabido enamorarme cada día, en cada gesto, cada detalle. Es una felicidad a la que no necesito buscarle explicación. Soy feliz porque te quiero y te quiero porque me haces feliz.

Un comienzo, un futuro, el resto de mi vida.


10 cosas

10 cosas que aprendí de mi querida Jane

miércoles, septiembre 11, 2013

Mientras que esta entrada no puede ser tomada en serio ya que dista mucho de ser el análisis comparativo que sueño algún día hacer de la obra completa de Austen (sí, eso incluye "Northanger Abbey", ugh), es la amalgama perfecta de mis detalles favoritos o más recordados de los libros y las diferentes interpretaciones que el cine se ha encargado de dar a las cuatro principales novelas de mi querida Jane.

1. Un par de finos ojos y leer contribuyen a que una mujer sea considerada como realizada y con logros. 

Y esto es algo que aprecio mucho de Elizabeth Bennet como heroína austeniana. Que toma ventaja de su inteligencia, porque ya Jane es la hermana "bonita", y aparte le da personalidad (cosa que creo que ni Jane tenía y mucho menos Mary, Lydia y Kitty). Podríamos hasta decir, por qué no, que Lizzie es ocurrente e irreverente.


2. Mi buena opinión una vez perdida, está perdida para siempre. He dicho. No cambiaré de opinión. 
“In vain have I struggled. It will not do. My feelings will not be repressed. You must allow me to tell you how ardently I admire and love you.”
― Jane Austen, Pride And Prejudice
Ustedes no tienen idea cuánto odié al señor Darcy cuando se le propuso a Elizabeth y después de esa frase magistral, lo siguiente salió de su boca:



Pero si me abre las puertas de Pemberley, me admira mientras toco el pianoforte con su hermana Georgina y me hace estos ojitos... Ahí sí que no respondo. No, que me enamoro.

3. Hay que tener cuidado con los hombres malintencionados como Willoughby y Wickham...

George Wickham es un ser despreciable. Eso ya lo sabemos. Jamás se arrepentirá de todo lo que hizo. Pero Willoughby me parece peor. Imperdonable. Enamorando a Marianne y después descartándola por pobre. Eso sí que no.

Muchacho, muchacho malo. Es mentiroso.

4. ...porque de lo contrario, te podés escapar a morir de neumonía y mal de amores.



He de confesar que nunca fui partidaria de que la romántica Marianne casi se muera "por amor". Pero entre más veo la película, más he llegado a apreciar esa serie de escenas. Marianne bajo la lluvia recitando, la idea de Willoughby a la distancia, la preocupación de Elinor, la desesperación del Coronel Brandon. Es demasiado para mi cursilería.

5. No hay que jugar a la casamentera. Te puede ir mal.

Emma no es mi favorita. Por mucho que vea la película e incluso me guste la adaptación de "Clueless" (Paul Rudd jovencito, pfff, ¡por favor!) detesto a la Emma del libro. Es mala. En serio. Es la mean girl de todas las heroínas austenianas. Pero algo que sí aprecio es que Emma y el señor Knightley sean los únicos que en verdad se conocen (para los parámetros de la época) antes de casarse. Por eso no hay que jugar a la casamentera. Tu mejor amiga Tai la señorita Smith puede enamorarse del hombre del que tú no sabías que estabas enamorada.

6. Las hermanas van primero. 

Es un tema recurrente en el mundo austeniano. Aún si Emma no tiene una relación cercana con su hermana porque ella ya es casada y si las hermanas de la pobre Anne están a cuál peor, Jane siempre nos remarca que el lazo entre hermanas es de los más fuertes. No hay mejor ejemplo que las hermanas Dashwood, las personificaciones de la sensatez y el sentimiento. Una de mis escenas favoritas de S&S es cuando Marianne se entera del compromiso de Edward y le reclama a Elinor y esta se quiebra demostrándole que ella también tiene sentimientos. No sé. Quizá me lo tomo muy personal. Pero me encanta.

Cuando Marianne ve a Willoughby con la otra. Igh. Demasiado heavy.

7. Tu familia puede presionarte para que te cases, pero nadie será jamás tan malo como la señora Bennet.

Mis pobres nervios con sus diez mil libras al año. Tiene que ser uno de los mejores personajes de P&P y de las interpretaciones actorales en la adaptación de la BBC de 1995. Nunca me quejaré de nadie de mi familia si la tengo a ella en mente.


8. Los hombres, incluso los más serios como el capitán Wentworth y el señor Darcy, se expresan mejor por escrito. ¡Y vaya qué cartas hacen!
“You pierce my soul. I am half agony, half hope...I have loved none but you.”
― Jane Austen, Persuasion
No le digan a Darcy pero a veces creo que prefiero a Wentworth. Y no es solo por la carta. Es la idea de que ese amor que dejaste ir regrese y el timing sea el correcto.

9. No importa el malentendido. Todo se soluciona con una declaración romántica capaz de que Emma Thompson tiemble y entre en llanto.

Edward Ferrars es un "Mñe" absoluto. Entre más lo pienso, el tipo prácticamente ni sale en el libro. Lo que lo salva en la película de Ang Lee es que lo haya interpretado un joven Hugh Grant. Aún así, la declaración al final de S&S es memorable.

10. Está bien si te querés casar. Y preferiblemente con un hombre soltero en posesión de una buena fortuna. Pero que sea "por amor". 
“It is a truth universally acknowledged, that a single man in possession of a good fortune, must be in want of a wife.”
― Jane Austen, Pride And Prejudice
Tengo mis dudas sobre si Lizzie es o no gold digger. O si incluso se casa en agradecimiento con Darcy por haber recuperado a Lydia. Lo mismo en el caso de Marianne y el Coronel Brandon. Pero a final de cuentas es un libro y ellos son personajes, por lo que elijo irme a dormir tranquila pensando que mi querida Jane nunca condonaría el matrimonio por conveniencia y que sus obras son un reflejo de la situación para las mujeres de su época. 

And they lived happily ever after... until people started writing crazy fan fiction.



"One doesn't read Jane Austen; one re-reads Jane Austen."
William F. Buckley, Jr

10 cosas

Si Twitter hubiera existido cuando yo estaba creciendo

martes, septiembre 10, 2013

Habría escrito tuits como estos:

  1. @enrique305 tu concierto fue lo máximo!!! Lloré porque yo sé que me viste en medio de toda esa gente. Yo lo sentí. Te amo!!! #EnriqueIglesias4ever (1996).
  2. Púchica, qué pena con la Miss. Por qué mi papá no nos ha venido a traer? Siempre es lo mismo dejándonos tiradas en clases de inglés! (1997).
  3. Wow, I just watched the #BackstreetBoys on the MTV Music Awards. They were soooo amazing!!! #TeamBSB Brian please tweet me back, I love you! (1998).
  4. Mi @ricky_martin no es gay. No puede ser gay. Es demasiado lindo y baila súper chivo porque es latino. Aparte que en el video de "Livin' la vida loca" le echan cera de candela (1999).
  5. Hoy es el día más triste de mi vida. No puedo creer que se cambie de colegio. Ya no lo voy a volver a ver nunca T_T Él no sabe que lo amo </3 (2000).
  6. Oh my God! I can't believe I actually like a song from 'Nsync. I think I'm betraying my #TeamBSB. But that @jtimberlake is sooo cute. He should dump Britney! (2001). [Así empezó esto]
  7. Creo que acabo de conocer al niño perfecto. Está aprendiendo francés porque va a unirse a Médicos sin Fronteras. Y le gusta el Manchester United. Me muero <3 (2002). [Este de hecho es este
  8. ¿Por qué me confundís tanto? Ya, por favor. ¡Salite de mi cabeza y dejame en paz! No sé qué estaba pensando :( (2003). [Este otro es este]
  9. DAVID MALDITO POR QUÉ TE VAS AL MADRID????? ESPERO QUE TE DEJEN EN LA BANCA DESGRACIADO. FLORENTINO TE ODIOOOOOO (2003). [Pero hicimos las paces]
  10. ¿Qué estoy haciendo estudiando comunicaciones? ¿Qué estoy haciendo estudiando comunicaciones? ¿Qué estoy haciendo estudiando comunicaciones? (2004). [Terminé la carrera. No se aflijan.]

Moraleja: uno de bicho es tonto así que no tuiteen hasta que salgan de la adolescencia.

Mente femenina

De por qué aún tengo mis dudas sobre si me puedo ir de mi casa

martes, septiembre 10, 2013


Probablemente ya les he contado que cuando estaba en el colegio y era más joven e ilusa pensaba que a los 27 ya iba a estar casada o por lo menos al lado de la persona con quien me casaría. 

Probablemente tampoco les sorprenda que llegué a los 27 y sigo estando tan soltera como en bachillerato. Y si no les sorprende, me cuentan por qué.

En el último par de años más amigas a mi alrededor se están casando. Mientras me siento feliz por ellas, no nos demos paja, en más de una ocasión se me ha cruzado por la cabeza el típico "¿Y por qué yo no?". 

De esos gloriosos momentos Bridget Jones que la vida me regala y que tan siquiera me sirven para seguir escribiendo en el blog entradas como esta.

El viernes por la noche cenábamos en la casa de mi amiga casada. Ahí mismo, entre jugar con el bebé, ayudar a cocinar y muy posiblemente arruinar su licuadora mientras preparaba las margaritas, caí en la cuenta de que aún no puedo irme de mi casa. Mi mamá tiene razón. Mi inutilidad es tan grande.

Para muestra, acabo de fracasar como buena ama de casa salvadoreña con mis tortitas de fideos. Algo pasó con la mezcla del huevo o qué sé yo. Tendré que compensar mis destrezas culinarias de clásicos de comedor con otros artes y talentos.  

No hay duda de que hay una curva de aprendizaje al momento de independizarse. Tengo la esperanza de que voy a aprender a hacer las cosas que no puedo y a dejar de renegar por las que no me gusta hacer, como ir al supermercado, por ejemplo.

Pero en este preciso momento simplemente no estoy lista y no solo en el sentido financiero, sino que hablo en general. Mi mamá de verdad cree que podría morirme a la primera gripe que me dé viviendo sola. Yo sé que exagera, pero no me extrañaría ni me avergonzaría que venga corriendo a la casa cuando eso pase.

Y ya no hablemos de casarse y tener hijos, por mucho que me gusten los niños. Llevo un buen tiempo pensando que necesito vivir sola mucho antes de decidir vivir con alguien más. Tengo que aprender a cuidarme antes de cuidar a alguien más. Tengo que dejar de depender de alguien para que alguien pueda depender de mí. Yo sé que puedo.

Así las cosas, Raquel del futuro, espero que esta entrada te sirva para recordar que en algún momento reconociste que no estabas lista para dejar de ser hija de mami, pero sobre todo, que ya no lo seas.

Adultez

Final

sábado, agosto 31, 2013

No recuerdo la última vez que me sentí tan feliz de terminar algo. Feliz de continuar con mi vida y, al mismo tiempo, de empezar de nuevo.

No sé qué más hay allá afuera. Solo sé que estoy agradecida de haber llegado hasta aquí.

Ha sido una prueba de humildad, de carácter, de perseverancia, de locura, de paciencia. Una prueba física, mental, emocional.

Llegar al punto de querer llorar un "Ya no puedo". De tener que recordarme a mí misma de qué estoy hecha.

Ha sido un proceso de escrutinio tortuoso, de negociar conmigo misma, de ceder, de aprender a confiar y depender de terceros.

Llegar a la realización de que a veces no sabemos de qué van a servir las cosas, qué vamos a ganar al final de la carrera. Pero aprender a confiar en el tiempo y su manera de jugar con nosotros.

No sé qué más hay mañana. Solo sé que estoy orgullosa de haber llegado hasta el final.

Viajes

Justin Timberlake y una noche de fangirleada extrema

miércoles, agosto 07, 2013

Viernes 26 de julio de 2013 con el reloj apuntando las 6 p.m. Atravesarse San Francisco de un lado al otro y contar, en medio del tráfico a vuelta de rueda, los rótulos que alrededor del Cow Palace anuncian el festival guanaco que acercará a los hermanos lejanos con su país en la forma de música de los Hermanos Flores, Algodón, Marito Rivera y Aniceto Molina, el colombiano más salvadoreño.

Reír un poco ante la ironía de que a ellos les llevan un poco de El Salvador y yo me escapo de El Salvador para llegar hasta allá, después de cinco meses de espera. Llegar a Candlestick Park, en medio del hood como bien me dirían. Ver la bahía, sentir el frío hasta en los huesos -aún con tres camisas, un suéter y un abrigo-, y entrar con nervios de los buenos a ese estadio que pronto dejará de existir pero que, sin afán de cursilerías, siempre existirá en mis recuerdos.


Porque para esto me voy a los extremos: para tener algo qué recordar.

Entro al recinto con prisa innecesaria, pero los detalles no se me escapan. Las colas para comprar cerveza, el olor de las papas fritas, los ridículos tacones de 10 centímetros de algunas asistentes, un par de tipos en suit and tie, el vendedor de churros rellenos. Ya desde mi asiento en la fila 2 (no se emocionen: el 1 empieza después de la Z), veo las hordas desfilar sin nunca llegar a su asiento. Los que se tropiezan dos gradas más abajo que yo. Los que derraman su cerveza en una desconocida. Los que aprovechan a bailar. Los que se manosean. Los que fuman marihuana a mi lado y pasan el porro a un par de chicas en la fila de adelante.

Casi tres horas de espera que se me hacen eternas pero que un DJ desconocido y el WiFi del estadio de los 49ers hacen un poco tolerable. Porque si ya esperé tanto tiempo -desde que veía el concierto del FutureSex/LoveShow en el MSG-, ¿qué son tres horas más?


No sueño con Justin Timberlake desde mi adolescencia. A mí me gustaban los Backstreet Boys, no 'NSync. Si acaso un par de canciones, las que pegaban más, las de los videos chivos. Me atrajo ya grandecita, cuando había pasado la fiebre de las boybands y debutó con Justified. Pero FutureSex/LoveSounds selló el trato. No me aburro de escuchar ese álbum, aún considerando la espera de seis años hasta que estrenó The 20/20 Experience. Ya se los dije una vez: solo hay un Justin y no, no se apellida Bieber. El tipo es un gran artista. Así que imagíneme ahí a las 9 p.m. cuando las luces rojas del escenario se encienden y la voz de Justin interrumpe el silencio entonando "Holy Grail" de Jay-Z. 




Y los gritos. Los gritos. Los gritos. ¿Y por qué no? Un poquito de histeria. Querer pellizcarse para comprobar que no es un sueño, preguntarse si esto de verdad está pasando y desear que no se acabe -o en el mejor de los casos, que las partes de Jay-Z sean muy, muy cortas-. 



Este es otro de esos momentos para los que las palabras no me alcanzan. Y si me puse a escribir esto fue por miedo a que ciertos detalles se vayan diluyendo y que el disco duro no me alcance para almacenarlo todo.

Como no se me da la crítica musical, me basta con decir que fue el balance perfecto entre Justin y Jay-Z y el equilibrio exacto entre las canciones viejas y las nuevas. Aunque no soy conocedora del rap ni hip hop,  admito que Jay-Z me impresionó por el simple hecho de poderse de memoria todas esas canciones y poderlas decir rápidamente sin ningún problema.

Creo que los fans de JT eramos minoría, al menos en mi sector. Pocos se podían las nuevas de Justin pero todos hacían lo que Jay-Z les pedía: mover manos, ¿rebotar? y el signo ese que hace con las manos que aún no entiendo. Por algo el señor Carter es uno de los artistas más ricos de Estados Unidos y el esposo de Beyoncé. El tipo atrae a las masas ataviado con su bling bling.

El set list de Justin fue el siguiente:  los coros de "Holy Grail", que como les dije es de Jay-Z, pero me encanta (escúchenla aquí); "Rock your body", "Señorita" (que la tocó en el piano), "Like I love you" (en la que tocó la guitarra), "Tunnel Vision" y "My Love". También cantó en un puñado de canciones de Jay-Z pero no me las puedo.



Les siguieron "Pusher Love", "Summer Love", "Lovestoned", "Til the end of time" (que me sorprendió que la cantara pero amé que la tocara en el piano), y "Cry me a river" (que arrancó gritos de todas partes). Luego pidió que le dejaran cantar algo nuevo y sonó "Take back the night", otra canción en que además demostró lo bien que baila. Considerando que esa canción tenía solo dos semanas de haber salido al aire, era lógico que muy pocos la conociéramos. Cerró el bloque con "What goes around comes around", otra que subió los decibeles. 


Si me preguntan cuáles cantó Jay-Z solo supe reconocer "99 problems", que me la había recomendado alguien en mi preparación previa (sí, yo me preparé, ve chis). Hasta que salió JT a cantar un fragmento de "New York, New York" y luego salió Jay-Z a cantar "Empire State of Mind". Justin volvió con "Mirrors" y fue increíble. Para cuando cantó "Sexy Back", la gente se volvió loca. Y con "gente" me refiero a mí misma. Sobra decir que bailé como si no hubiera mañana, de principio a fin (lo que explica que mis videos sean tan malos).



La hora de la despedida llegó con "Suit and tie", cuando JT y Jay-Z bajaron con champán en mano para cantar el éxito del regreso de Justin. La última canción fue "Forever Young", que la dedicaron a Trayvon Martin, y con la que las pantallas de los celulares iluminaron el Candlestick.




Fue sin duda una de las mejores noches de mi vida y probablemente uno de los mejores conciertos a los que vaya. ¿Que si valió la pena? Mil veces sí. Tal vez no tenga una bucket list por escrito, pero un concierto de Justin Timberlake definitivamente entraría en ella. Por Dios, yo habría ido aún si el concierto hubiera sido featuring Pitbull, en lugar de Jay-Z.

Supongo que:



(1) Yo sí le grité "Justin, ¡pegame un bicho!" porque YOLO y porque al fin y al cabo, nadie me iba a entender.
(2) ¿San Francisco? Bien, gracias. Mejor de lo que lo recordaba.
(3) Gracias a la vida y a VISA también.

Dulce amargo amor

The hopeless romantic manifesto

jueves, julio 18, 2013

He venido reflexionado en el término "romántico" por un buen tiempo. Una creería que Goethe y los suicidios por Werther serían lo primero que se viene a la mente, pero no. Yo me acordé de la niña gordita de la ochentera Carrusel y su expresión "Es taaan romántico". Porque por inercia asociamos ser romántico con ser cursi. Y "cursi" es una palabra tan fea. Lo define la Real Academia.

Es curioso cómo la misma palabra puede recibir tan diferentes definiciones en diccionarios de distintos idiomas. Mientras que en español la RAE lo resume en cuatro acepciones, en inglés al término "romantic" el Merriam Webster lo explica con más detalle en seis, siendo mi favorita: having an inclination for romance: responsive to the appeal of what is idealized, heroic, or adventurous.

Satisfecha con la definición en inglés, después me di a la tarea de determinar si yo calificaba como "hopeful" o como "hopeless". Más inclinada a ser pesimista por naturaleza, parecía ilógico que fuera una esperanzada o hopeful, por lo cual fue inmediatamente descartado. Pero a la vez es irónico que sea una sin esperanza o hopeless a la que le aplica más la definición del diccionario que dice: incapable of redemption or improvement.

Así surgió el manifiesto de la Hopeless Romantic:
Me rehúso a creer que allá afuera en el mundo no exista el amor ideal, a la medida de cada uno de nosotros. No tiene que ser para siempre. Ni el primero ni el último. Pero al menos uno.
El amor ideal que explica los guiones de las películas románticas, de las canciones y de los libros con personajes que se enamoran y desenamoran. El amor ideal que termina de dar sentido a las construcciones simbólicas que nos han vendido la sociedad, las narrativas y las industrias culturales.
El amor que dicen los Beatles que es lo único que necesitamos. El amor que Foreigner quiere saber qué es y que quiere que ella se lo muestre. El amor que Nat King Cole deletrea L-O-V-E. El amor que Perales dice que es la entrega sin límites. O la biblia. O el que tenga los derechos de autor sobre la frase.
Pero ESE amor debe existir. Tiene que existir. Es la base del sistema de creencias de millones de habitantes del planeta Tierra. Los Hopeless Romantics del mundo que no importa si lo ven, si lo sienten, si lo conocen, si alguna vez lo han tenido o si nunca lo tendremos optamos por creer que todavía queda algo de ideal, heroico o aventurero. A la medida.

En verdad lo creo. Al menos el 49% de las veces.



Dulce amargo amor

El hombre de mi vida

miércoles, julio 17, 2013

Jeune demoiselle recherche un mec mortel
Un mec qui pourrait me donner des ailes
Un mec fidèle et qui n'a pas peur qu'on l'aime 
Donc si t'as les critères babe laisse moi ton e-mail
Jeune Demoiselle - Diams

 
Dice Mateo 7:7 "Pedid y se os dará". Dice el dicho "El que no llora, no mama". Y dice Diams "Todos los medios son buenos para encontrar al hombre de tu vida" (Tout les moyens sont bon pour trouver l'homme de sa vie). Así que ahí va, parafraseando a la francesa:

Mujer joven busca un hombre mortal en sus veintitantos. 
Un hombre tan inteligente como para no sentirse intimidado por una mujer inteligente.   
Un hombre amable y bondadoso, capaz de pensar en alguien más que sí mismo.

En mis sueños este hombre es un gran conversador y es aún mejor escuchando.
Tiene el carisma para hacerte sonreír como idiota.
Tiene el ingenio para hacerte reír hasta que te duela.
Este hombre no es superficial y no se ocupa de frivolidades.

En mis sueños este hombre sabe cortejar a una mujer.
Habla bajo, escribe cartas (¿?), dedica canciones y poemas.
Baila, ni bien ni mal, pero lo hace.
Swoonswoos and sways.
Hace el compromiso de ver, escuchar, leer y hacer las cosas que te gustan por el placer de descubrir o intentar descifrar por qué te gustan.
Y todo lo hace porque genuinamente lo desea hacer, no para ver qué obtiene a cambio.

Este hombre tiene valores y su mamá le enseñó a respetar a las mujeres.
Admira a su mamá, es amigable con los niños y quiere tener una familia algún día.
Tiene aspiraciones y trabaja a diario por alcanzar sus metas.
Tú cabes en los planes a corto, mediano, largo e infinito plazo de este hombre.
Porque sí: en mis sueños este hombre tiene planes.

En mis sueños este hombre no pide ni toma lo que no está dispuesto a dar.
Nunca alza la voz, ni juega a culpabilizarte, manipularte ni hacerte sentir de menos.
Por el contrario: este hombre te hace sentir más.
Más feliz, más libre, más dispuesta. Más tú. Tu mejor versión.

Este hombre hace de un simple beso una escena de película romántica.
Y de un abrazo, una necesidad.
Te toma de la mano no por codependencia, sino porque se completan. Como Wall-e y Eva.
Él no juega juegos. Él quiere enamorarse.
En mis sueños este hombre también está buscando a la mujer de sus sueños.

Hein j't'ai pas trouvé sur la planète
J'te trouverais p'têtre sur internet qui sait

Mujer joven, víctima del año 2013.
Todos los medios son buenos para encontrar al hombre de tu vida.
P.D. La dirección de correo por si cumplen el perfil es mujerjovenbusca@ocurrenteirreverente.com
Si puede, adjunte 2 fotos.

NPI

Baby crazy

jueves, julio 04, 2013


¿Cansado de sentirte agobiado o de mal humor? Tenemos la solución que transformará tu vida y te hará sentir profundamente feliz en cuestión de minutos.

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Así soy yo

I [love] you

martes, julio 02, 2013


I [Chory] you
I [cajeta] you
I [bailar] you
I [queso] you
I [tequila] you
I [Nutella] you
I [Pinterest] you
I [Mr. Darcy] you
I [margarita] you
I [chocolate] you
I [un abrazo] you
I [Jane Austen] you
I [pan con jalea] you
I [marshmellow] you
I [el olor a bebé] you
I [el primer beso] you
I [la risa de un niño] you
I [zapatos nuevos] you
I [canción de Sanz] you
I [pan con aguacate] you
I [pupusas de ayote] you
I [cantar en el carro] you
I [tomarte de la mano] you
I [un beso en la frente] you
I [un maratón de TBBT] you
I [lasagna de espinacas] you
I [dormir mientras llueve] you
I [un atardecer en la playa] you
I [una tarde de pampering] you
I [película de Disney/Pixar] you
I [un bol caliente de pasta] you
I [una tarde/noche con Kindle] you
I [andar en pijama hasta tarde] you
I [quedarse dormida en el sofá] you
I [reír hasta que te duela la cara] you
I [Choco Krispis con leche helada] you
I [la yema aguadita de un huevo estrellado] you
I [panqueques para el desayuno del domingo] you

O cosas aleatorias que me gustan.

Divagando ando

De por qué no quiero ser eterna

domingo, junio 30, 2013

Nunca me había puesto a pensar que esto de cumplir años es como morirse: todos dicen lo buena que sos. No sé ni cómo saben lo genial que soy, aún los que no me conocen bien. Pero les quiero creer que soy una persona increíble. La ley. Un crack. La ostia. Un fenómeno. Entre Ronaldo y Messi a mí me eligen como la mejor del mundo.

Modestia y sarcasmo aparte les digo con toda honestidad: soy una buena persona. Mala no soy. Me cuesta creer que allá afuera por el mundo ande alguien diciendo "Esa _____ es una _____". A menos que no me conozcan, y si ese es el caso, pues no me quita el sueño.

A mis 27 años yo sé lo que soy, cómo soy y lo que he hecho y, aunque no estoy orgullosa de todo, tampoco guardo algo de lo que deba arrepentirme. Espero que así me encuentre la muerte y que, a la hora de los tamales y el pan dulce, todos puedan decir "Ay viera, es que ella era tan buena gente".

En algún momento pensé escribir de por qué no quiero ser eterna. Seguro había una idea decente de por medio, como que cuál es el punto de ser eterno si todos los demás van a morirse. O cuál es el objetivo de correr en una banda sin fin que no tiene botón de apagado. Disparates así.

Hoy se murió Don H. Tenía noventa y tantos años. Quisiera tener más qué decir sobre él aparte de que cumplía años el 1 de enero, le gustaban los trenes y armaba rompecabezas. De las pocas cosas importantes que sé sobre Don H es que su familia lo amaba y le decían "El abuelo".

Pasé varias fiestas de año nuevo en sus cumpleaños y, aunque siempre éramos bienvenidas, nunca me dejé de sentir en calidad de voyeurista. Vi a los nietos presentar al novio o novia que luego sería el esposo o la esposa. Vi bisnietos. Vi siempre caras felices y les aseguro que no era por el pavo y la ensalada rusa. Vi una familia.

Les he contado que admiro/envidio a las familias tradicionales? Bueno, ahora ya lo saben. Eso no significa que no quiera a mis familias. Quizá es una fantasía que tengo de ver una pareja de abuelos (los míos unos eran separados y se murieron cuando yo tenía 4 y 8 años; los otros eran divorciados, y mi abuelito se murió antes de que yo cumpliera los 18). O unos padres... ya me entienden por dónde va la cosa y el trauma de infancia aparentemente no resuelto.
Así que no. Yo no quiero ser eterna. Yo quiero hacerle falta a alguien un día. Que me extrañen y que me recuerden. Preferiblemente no llegar a los noventa y tantos, sino que a los suficientes como para ver atrás y decir "No puedo creer que haya hecho eso" y que sean muchos, muchos 'esos', el siguiente cada vez más legen-wait for it-dary que el anterior.

Gracias a los que se acordaron de mi existencia hoy. Ustedes sí son geniales, la Constitución completa, unos cracks, sois todos las ostias.

Nunca me había puesto a pensar que esto de cumplir años es como revivir: todos los años podemos volver a comenzar de nuevo.

Dulce amargo amor

El regalo más grande

sábado, junio 29, 2013

Entradas para un concierto de Michael Bublé, una caja de música, leer al menos un libro de Jane Austen, bailar aunque sea una vez, mariachis, flores, una rima de Bécquer, un viaje a casi cualquier lugar del mundo, la canción de "The wedding singer", un atardecer, lo que dice Bruno Mars en aquella canción, una buena risa, una mano, una tan sola canción de Sanz, un amanecer y todo lo que a mi imaginación aún no se le ha ocurrido.

Aunque con un rancho y un lucero también me conformo.

Distiempo

Se me va la vida

sábado, junio 15, 2013

Por años (10 consecutivos para ser exacta) mayo fue sinónimo de Eurovisión y la final de la Champions League. Aunque no sintonizo la final de la UCL desde el 2011, el festival de la canción había sido una constante. Mi dosis de friki anual. Algo a lo que aferrarme en abril para decir "¡Ya va a ser mayo!". No tengo nada en contra de mayo, pero vamos, que tampoco tiene algo súper especial.

Amiguitos, la mañana del 27 de mayo pensé "Hey, ya se va a acabar mayo. ¿Y Eurovisión?". Eurovisión ya había pasado y yo me lo perdí. España quedó en penúltima posición y yo me perdí los comentarios agrios de los presentadores de la Televisión Española (TVE) que cada año se resumen a un "Cantamos como nunca, perdimos como siempre". La ganadora fue Dinamarca y, con ello,  me perdí otro comentario agrio de cómo ganó un país escandinavo en una final celebrada en Malmö, Suecia. 

Mi problema no es con Eurovisión. Es con mi memoria, con el tiempo y la manera en que a veces parece que se me va la vida y los planes que tengo, o que creo que tengo, también se me van porque se quedan en el olvido, porque no hay tiempo para acordarse y cuando menos lo siento ya se acabó el día, la semana, la quincena, el mes, el trimestre, el semestre, el año. La vida.

Eurovisión solo fue una cosa estúpida que me lo recordó.

Para muestra, esta entrada la quise escribir hace 19 días.

Libros

Lee The Fault in Our Stars

sábado, junio 15, 2013


El domingo pasado lloré como una pequeña niña mientras leía The fault in our stars de John Green. Desde el momento en que leí la sinopsis y luego la muestra, supe que estaba condenada a llorar si leía toda la novela. ¿Personas con cáncer? Puntos demasiado sensibles como para ir ahí.

Cuando el post it cyan indicó que ya era turno -en ese jueguito que me traigo de "¿Cuál es el próximo libro que voy a leer?"-, me sentí un poco reticente. Hay libros que implican una inversión emocional considerable y este sin duda pintaba a que me iba a dejar en números rojos.

Ni bien iba por el 10% del libro (una de las ventajas de leer en Kindle), cuando ya estaba "enamorada" de Augustus Waters y Hazel Grace Lancaster, los jóvenes protagonistas que se conocen en un grupo de apoyo.

No es mi intención contarle el libro (si está intrigado, lea aquí). Solo quiero compartirle una idea que me nació gracias a estas líneas de Augustus:
"I'm in love with you", he said quietly.
"Augustus", I said.
"I am", he said. He was staring at me and I could see the corners of his eyes crinkling. "I'm in love with you, and I'm not in the business of denying myself the simple pleasures of saying true things. I'm in love with you, and I know that love is a shout into the void, and that oblivion is inevitable, and that we're all doomed and that there will come a day when all our labor has been returned to dust, and I know the sun will swallow the only earth we'll ever have, and I am in love with you."
Si tuviéramos que fragmentar el discurso de Augustus, aprenderíamos que:

#1 ¿Por qué nos negamos el placer de decir las cosas? A veces tenemos que estar contra el tiempo u otras circunstancias para permitirnos decirle a alguien que lo amamos. Todo por miedo, en su mayoría a ser rechazados.

#2 El amor es un grito al vacío. No tengo más comentarios en esto, querido Gus.

#3 Caer en el olvido es inevitable. Esta es la más pura verdad. En mis pocas visitas a Jardines del Recuerdo me he puesto a pensar quién recordará lo maravillosos que eran ellos cuando nosotros, los que los conocimos, ya no estemos. En algún momento que me tomó desprevenida pensé eso hasta de alguien que está viva. Y no hay nada que podamos hacer al respecto.

#4 Después de todo lo anterior, "I am in love with you".

Luego la historia dio un giro y lloré, lloré, lloré. Quisiera decir que fue por algo que me recordó, pero no. Que sí, me recordó cómo es ver a alguien consumirse hasta la muerte. Pero no. Lloré porque genuinamente estaba metida en la historia. Quisiera decir que lloré por mí misma, porque nunca he estado en una situación así, de tener una conexión al grado en que ni estar consciente de que vas a morir, el vacío, el olvido, ni saber que el sol se tragará a la Tierra importen lo suficiente como para negarte el placer de decirle a alguien que lo amas. Pero tampoco.

Click aquí si le interesa leer una muestra o comprarla en Amazon.

Online

30 golpes de genialidad que leí en Twitter

sábado, junio 15, 2013

Aquí los tienen: algunos de los golpes de genialidad que he leído en Twitter en lo que va del año. Podríamos decir que es mi lista favorita de mis favoritos.

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En la TV

Familia ¿moderna?

jueves, junio 06, 2013


Hace un tiempo reflexionaba sobre las series de televisión Modern Family y la difunta The New Normal. Hace tres años, en este mismo blog, aplaudía la manera en que Jay, Gloria, Claire, Phil, Mitch y Cameron presentaban "diferentes" y "modernas" maneras de ser familia. Digo "diferentes" y "modernas" porque no tienen nada de nuevo: yo he vivido en una de esas familias modernas (eufemismo de "no tradicionales") por 27 años. Sin embargo, ponían en el mapa el tema de las parejas de padres del mismo sexo que adoptan. Similar al caso de la serie de Ryan Murphy en que se introducía el tema del vientre de alquiler.


Mis divagaciones van más en el sentido de que estas series no han sido las pioneras. Antes de Mitch y Cam estuvieron Will Truman y Jack McFarland (Just Jack!) de Will & Grace, por ejemplo. Pero en el tema de familias modernas hay que reconocer a Friends marcó la pauta en los 90.

Carol y Susan probablemente fueron la primera pareja del mismo sexo en "casarse" en televisión nacional en Estados Unidos. Ben Geller, el hijo de Ross producto del final de su matrimonio con Carol, creció con dos mamás y un papá al que veía los fines de semana. ¡Ellos fueron el Mark Sloan, Arizona y Callie original (Grey's Anatomy)! Phoebe fue el vientre de alquiler de los trillizos de su medio hermano Frank, quien se casó con su profesora mucho mayor que él (la mamá de Eric Forman en That 70's Show).

Monica y Chandler no podían tener un bebé de manera natural y terminaron adoptando a través de una agencia. Después de tres bodas y tres divorcios, para cuando Ross y Rachel caen en la cuenta de que nunca se han dejado de querer, ya tienen una bebé de más de un año consecuencia de un preservativo defectuoso. Buena parte de sus primeros meses de vida, Emma los pasa viviendo solo con Rachel.

Si el "nuevo normal" ya poco tiene de nuevo, ¿por qué nos sigue sorprendiendo? Y lo más importante, ¿por qué siguen habiendo personas que no dejan ser a los demás? Si las familias son como la multiplicación: el orden de los factores no altera el producto.

10 cosas

10 cosas aleatorias que odio

lunes, junio 03, 2013

Ni siquiera necesito explicárselas. Es probable que sean cosas que solo siento en el momento. Definitivamente no gano nada con escribirlas. No vienen al caso. Pero simple y sencillamente las odio. Las detesto.


1. La gripe. Maldita. La odio. Hace que solo funcione al 40% de mi capacidad.

2. Los zancudos. Desgraciados, los detesto. Cada círculo del infierno está lleno de ustedes.

3. Que quiten el cable por culpa de la cadena nacional. Peor aún, que bloqueen la señal porque otro canal tiene los derechos "exclusivos". ¿Para qué pago el cable pues? ¿Ah?

4. El polvo. Detesto el polvo. Esa fina capa gris que se forma en los muebles. Lo detesto.

5. El aire acondicionado cuando hace un frío exagerado que provoca que no quieras ni moverte. Los espacios que simulan el polo norte no son agradables y los arquitectos/ingenieros lo deberían saber.

6. Los espacios mal iluminados. Son deprimentes. Nadie debería pasar el 80% de su día sin ver la luz del sol. Debería existir una ley que asigne una ventana por cada habitante, aunque sea diminuta.

7. El tic toc de los relojes. Me desespera. Especialmente de noche. Ya le he quitado las baterías a un reloj de pared con tal de poder dormir. También meto los relojes bulliciosos en una gaveta.

8. Las contraseñas. Quizá lo que más odio es tener que cambiar contraseñas que vencen cada cierto tiempo o tener varias que no se sincronizan automáticamente u olvidarlas a los 5 minutos.

9. El spam. Aún cuando se va directo a su carpeta, me molesta. Por la enésima vez, ¡no necesito pastillas para aumentar el tamaño de mi pene porque yo no tengo!

10. Que las piernas se te duerman justo cuando tienes que levantarte de tu asiento. Siempre deciden dormirse en el lugar y momento menos indicado. Esa sensación de hormigueo por todas tus extremidades… la odio.

Y para usted, ¿cuáles son sus cosas menos favoritas?


Dulce amargo amor

Stalker

sábado, junio 01, 2013


Ahora todo lo que necesitamos saber sobre alguien lo deducimos de sus fotos de Facebook. O en las de Twitter. O en las de Instagram. O en cualquier página recóndita que encontremos en internet con base en nuestras habilidades de acoso.

A veces puede ser demasiada información, o peor aún, hacemos una interpretación demasiado libre de lo que vemos. Lo suficiente como para idealizar a alguien y convertirlo en un "algo" deseable.

Todo empieza en el momento en que suspiras y deseas para tus adentros, aunque sea por una milésima de segundo, ser quien sonríe en esas fotos. Ser la protagonista de al menos un álbum en la vida de alguien.

Algunas personas deberían aprender a cambiar la configuración de privacidad de sus cuentas de Facebook. Para mientras otros aprendemos a resistir la tentación de ver lo que no podemos tener.


Fútbol

Adiós David

viernes, mayo 17, 2013

"If you had told me as a young boy I would have played for and won trophies with my boyhood club Manchester United, proudly captained and played for my country over one hundred times and lined up for some of the biggest clubs in the world, I would have told you it was a fantasy. I'm fortunate to have realised those dreams."



David Robert Joseph Beckham pasará a mi historia personal como mi último gran ídolo adolescente. Cuando lo "conocí" hace 11 años él "me llevó" directo al Manchester United, algo por lo que le estaré siempre agradecida. En aquella temporada, el United llegó hasta finales de Champions League frente al Bayer Leverkusen, y en el camino, David anotó un gol frente al Deportivo de La Coruña que a la fecha de hoy aún recuerdo. El fútbol, de a poco, se encargó de llenar por 90 minutos mi vida monótona, especialmente mis sábados. Empecé a adquirir hábitos que asumo son parte del fanatismo, como grabar en el VHS los partidos de la Premier League cuando tenía clases y a renegar a toda costa contra el sueño los domingos que en la televisión pasaban juegos en vivo. Si bien sabía poco de fútbol, lo disfrutaba. Hay algo de catártico en estresarse frente a la televisión por 11 hombres a los que no conoces, por muy contradictorio que suene.



Aunque David fue mi introducción al fútbol, nunca me tomé por una de esas mujeres que solo siguen el deporte por ver a los futbolistas. Le tomé tanto "afecto" a Beckham como alguna vez se lo tuve a Tévez o a Phil Neville. Pero sí, le rendí culto a Beckham. El tipo es un dios de cabello dorado y sonrisa sincera. Durante el Mundial Corea-Japón 2002 y la temporada 2002-2003 David se apoderó de mis paredes en la forma de pósteres, de mis cuadernos del colegio en forma de recortes (aunque tenía de otros jugadores, como Van Nistelrooy y Solskjaer) y de la contraportada de mi libro de matemáticas de primer año de bachillerato (que luego reutilicé en segundo año), justamente con la foto arriba de estas líneas. Luego se fue al Real Madrid -no se me olvida el anuncio en la radio el 17 de junio de 2003-, y lo dejé de seguir. Bueno, si tan siquiera eso fuera posible. ¿Quién no ha sabido los ires y venires de David en toda su carrera? Llegó otro 7, Cristiano Ronaldo, quien curiosamente después hizo lo mismo. Irse al Real Madrid.

No digo nada nuevo al ensalzar las cualidades de Beckham como jugador, las cuales apenas pude disfrutar poco más de una temporada en el United, y también se han exaltado hasta el cansancio sus cualidades para llenar calzoncillos de H&M o para lucir trajes o para innovar cortes de cabello. Lo que digo es que el anuncio de su retiro del fútbol profesional, así como el de sir Alex, me han tomado desprevenida, como un recordatorio poco gentil del paso del tiempo. De como mis preocupaciones dejaron de ser si el Man U iba a pasar a la siguiente ronda de Champions League, de como perdí el track de cuándo pasaban los partidos y por cuál canal, de ya no tener un póster en la pared. Es el cierre de un ciclo. Es un símil al período comprendido entre mis últimos años de colegio, mi paso por la universidad y cómo me acerco a cerrar la transacción del título de la maestría. Quizá yo también me retiré de tener emociones reales o imaginarias, de las ilusiones superfluas y de alegrarse por cositas que hoy parecen tonteras y hasta pueden ser mentira. Y quizá en el fondo extraño un poco esa versión de mí que gritaba emocionada frente a la televisión un 21 de mayo de la mano de Van Der Sar.

Lo que te quiero decir David es gracias por todo lo que no sabías que hacías por mí. Porque eso es lo que los ídolos hacen. Gracias, sobre todas las cosas, por hacerme feliz. Por los tiros de esquina, por las asistencias, por los tiros libres, por los goles. Hasta por las tarjetas amarillas, rojas, los sustos por las lesiones y los pleitos con Ferguson. Gracias por el fútbol, por el entretenimiento y aquellas fotos para Armani. Gracias David, gracias.


Siempre me sentiré afortunada de haberte visto jugar tamaño hormiga en el partido MLS All Stars del 2011 frente al Manchester United. Las ganas me sobran de asaltar un banco (o venderle el alma a uno), armar maletas e irte a ver a Old Trafford si anunciaran que te van a hacer un partido de despedida dirigido por Ferguson y que también juegan Scholes y Giggs. Supongo que ese sueño adolescente solo se cumplió a medias. 

Ya que estamos aprovechando, gracias a Solskjaer, Gary Neville, Phil Neville, Keane, Scholes, Van Nistelrooy, Verón, Forlán, Cristiano Ronaldo, Van Der Sar, O'Shea, Berbatov y Park. Tévez, a vos no porque te fuiste al City.

Y gracias a la noble afición que después de leer esta entrada no piensa que estoy mal de la cabeza.

Dulce amargo amor

Tu abrazo

miércoles, mayo 15, 2013


Deberías embotellar la esencia de tus abrazos, descubrir la manera de producirlos masivamente y llenar con ellos anaqueles enteros en cadenas de supermercados porque en mi libro están registrados bajo el título de "Los mejores abrazos del mundo".

Quisiera que mi memoria guardara más detalles de la perfecta medida de tus brazos, el arco de tu espalda, tu mentón en mi frente y las mariposas en mi estómago alborotadas por la mezcla de las feromonas adolescentes y tu perfume.

Retroceder una década y decirme a mí misma que no está mal pegarme a tu pecho, que el recuerdo solo será para mí y que llegará el día que al verte de lejos piense por qué no me aferré más al momento, a mi edad.

Porque de todos tus recuerdos, el de tus abrazos es el único que decidí guardar.

Viajes

Otra experiencia o "Me-voy-a-ver-a-Justin-Timberlake-no-me-importa-cómo"

lunes, abril 01, 2013


Hace poco caí en la cuenta que no quiero ser como ellos. Creo que ya lo había decidido desde hace un tiempo. Eso de vivir para trabajar y ganar para acumular... no creo que sea lo mío. Lo que yo quiero es vivir todas las experiencias posibles mientras pueda. Dentro de los límites de lo normal.

En la pasada entrega de los Grammys, cuando salió JT a cantar, recuerdo que pensé "Púchica, siempre quise ir a un concierto de Justin". En un tiempo récord -fue casi automático-, la voz en mi cabeza dijo "¿Y quién dijo que no podés?" o como Seth Godin diría, WHY NOT? Fue así como el 11 de febrero decidí que haría todo lo posible por ir a ver a Justin en concierto. Incluso me suscribí a su newsletter (para mí eso cuenta como ser proactiva).

Un par de semanas después, la página de Justin en Facebook anunciaba la preventa de entradas para el tour "Legends of the summer" y mi corazoncito salió corriendo, dando vueltas en círculos de la emoción. En breve, faltan 116 días. Justin Timberlake, yo, el Candlestick Park, la bahía de San Francisco. Ah, y Jay-Z. Siempre me olvido de él.

Sí, las experiencias requieren sacrificios (en el bosillo, sobre todo). Pero para vivir todas las experiencias posibles, hay que hacer todo lo posible. Así que vamos, que me voy a ver a Justin Timberlake no me importa cómo.



En otros temas, feliz cumpleaños #4 al blog. El blog de todas las experiencias ocurrentes e irreverentes. Un brindis porque la del 26 de julio sea una más para dejar por escrito de aquí al 2026.

Mente femenina

Entre Christian Grey y salir del clóset

jueves, marzo 28, 2013

Tengo una confesión que hacer. No me importa si la quieren leer o no. Tampoco me importa si corren a contársela a alguien más. Es que ya nada me importa. No puedo suprimir por más tiempo el deseo de decirles que salí del clóset. Del clóset de las mujeres que leen... novelas románticas. Femeninas. De esas que la sociedad nos enseña a despreciar y ver por encima del hombro.



El clóset era un lugar seguro, casi agradable. En serio, me la pasaba bien ahí. Veía en la comodidad de mi casa DVDs de comedias románticas y, cuando me armaba de valor y me despojaba de la vergüenza [gulp] también iba al cine a verlas. Sin embargo, si usted también es fan de las chick flicks, tal vez concuerde conmigo sobre que ya no las hacen como antes. No recuerdo cuándo fue la última vez que vi una buena. Una que hiciera click conmigo. Que me diera ganas de verla tantas veces hasta aprenderme los parlamentos.  

Con esas películas conocí a Bridget Jones. A Rebecca Bloomwood. A Gracie Hart. A Kathleen Kelly. Demonios, amo a esas mujeres. Podríamos hacernos cheras cualquier día.

Cuando mi amiga me regaló el libro "Confessions of a Shopaholic" para mi cumpleaños #25 -en lo que asumo fue una indirecta-, no lo pude soltar. Lo disfruté. Seguí con mi vida -aburrida como de costumbre-, hasta que otro libro de Sophie Kinsella se cruzó en mi camino. "Remember me". El Mount Blanc hizo que mi hermana y yo nos retorciéramos de la risa. Pero de nuevo, seguí con mi vida. Entonces "Julie and Julia" cayó en mis manos y bueno, ya sabemos cómo me afectó. Fue eso o el dolor remanente de la laparoscopia. Igual, seguí con mi vida.

De vez en cuando me acercaba a la sección de esos librillos en La Ceiba, tratando de convencerme de que no valía la pena leer "Sex and the city" cuando ya has visto la serie. O "The Devil wears Prada". Me alejaba cuidadosamente de ellos argumentando que mi dinero estaba mejor invertido en libros "serios".

Hasta que bajé la aplicación de Kindle y las arcas de Amazon se abrieron de par en par. 

Lo primero que hice fue bajar clásicos pretenciosos que no costaban un cinco. Pero luego, una noche cualquiera, después de escuchar a las locutoras de cierta radio del adulto joven (en serio, ¿cuándo empecé a caber en esa categoría?) y leer a varias tuiteras mencionar al tal Christian Grey, me di a la tarea de averiguar cuál era la gran alharaca alrededor de estos libros.

Sabía que tenían algo que ver con s-e-x-o, pero no fue sino hasta que leí la descripción que exclamé "¡Jesús, María y José!". No, el sadomasoquismo no es lo mío. Seguí leyendo las reseñas y me causaron gracia las comparaciones con "Twilight". Lo confieso [gulp]... yo leí "Twilight". Los cuatro libros. Hasta uno de los borradores de lo que habría sido el quinto, desde la perspectiva de Edward. Sí, yo también suspiré con Edward Cullen. No Robert Pattinson. Edward Cullen.

Asustada por mi búsqueda en Google, opté por dejar "50 Shades of Grey" en la sombra. No necesito saber qué pasa. Puedo vivir con el misterio. Pero la curiosidad por este fenómeno de lectoras femeninas pudo más. Empecé a explorar la categoría. Algunos títulos dejaban mucho que desear. Lo único que les faltaba era a Fabio en la portada. El resto no me decía nada. Hasta que uno en particular llamó mi atención.



Este Fabio

Leí la descripción y era exactamente una comedia romántica. Parecía el plot de "Pillow talk", aquella película de los 60's con Doris Day y Rock Hudson. Esa en la que basaron "Down with love". Convencida de que no había nada malo (vamos, que cumpliré 27 este año), bajé la muestra.

Dos capítulos después, corría frenéticamente buscando mi tarjeta para comprar el libro. Tenía que tenerlo. Necesitaba saber qué pasaba entre Caroline y Simon. Y así fue, estimados lectores, cómo empecé a leer novelas románticas que Disney no podría convertir jamás en película.

Esos malditos increíbles libros. Con sus malditos increíbles personajes. Después de Simon y Caroline vinieron Sky y Holder. Luego Ryan y Kate. Ayer terminé el primero de Grace y Jack. Hoy decidí descansar, por lo menos del género. Tengo los "White girl problems" esperando para reírme. Y "Austenland" para refrescar mi amor por todas las cosas relacionadas a Jane Austen.

Lo cierto es que se siente bien vivir en una época en que las mujeres de cualquier edad ahora leen libros como "50 Shades..." sin esconderlos. Si el sexo es lo más natural del mundo, ¿por qué no se habría de escribir o leer al respecto? Para muestra, la última persona que yo habría imaginado leería ese tipo de libros acaba de terminar el último de la trilogía Grey.

Dejando el tema del pudor atrás, debo admitir que encontré un motivo más para admirar el poder del internet. Cualquiera puede escribir y vender su libro en Amazon/Kindle. Tanto así que he llegado a pensar ¿por qué yo no? Bueno, bueno, quizá es el desvelo acumulado hablando. O el daño cerebral que me ha causado esta nueva adicción.

¿No sabía ni que existía Christian Grey? Póngase al día:



Para lo demás, existe Google.

Si usted ya leyó el dichoso libro u otros de su género, por favor deje su comentario. No importa si es anónimo. Quiero saber por qué cree que estos libros se han hecho tan populares entre las mujeres. U hombres.

Mente femenina

Ryan Gosling me trastornó de por vida

jueves, marzo 28, 2013


Hace un tiempo llegué a la conclusión de que Ryan Gosling me trastornó de por vida. Al diablo Disney, ellos solo son parcialmente culpables. Gosling y sus abdominales de Photoshop han arruinado la vida íntima -existente o inexistente- de millones de mujeres. ¿Por qué? Simplemente porque pone las expectativas demasiado altas. 

Ni siquiera es porque el tipo es pre-cio-so y cada centímetro de su físico lo hace merecedor de estar en la lista. Sino porque Noah lo convirtió en el Rhett Buttler o el Rick Blaine de nuestro tiempo. Ryan Gosling saca a cualquier romántica enclosetada de su escondite.

Viendo "The Notebook" pensé: "¡Ajá! Ryan Gosling tiene la culpa". Él o Nicholas Sparks. Pero vamos, quién no recuerda cuando se bajan del barquito en plena lluvia y ella le dice 'Why didn't you write to me? It wasn't over for me. I waited 7 years for you and now it's too late'. Y Ryan le dice 'I wrote you 365 letters, I wrote every day for a year'. Y creo que él se acerca y le dice 'It isn't over' y la besa. Y la levanta en sus brazos (¡esos brazos!) y se la lleva a la casa… y pues, "eso" pasa [Inserte, si lo desea, un suspiro aquí]. 


Pasa al estilo de Hollywood. En "Crazy Stupid Love" lo hace de nuevo [Sin pena, inserte otro suspiro acá].




De acuerdo con mi teoría, Hollywood se esmera en hacer una distinción simbólica entre los eufemismos "tener sexo" y "hacer el amor", cuando Sheldon Cooper no se complicaría y lo llamaría "coito". Usan la carita (y el cuerpecito) de actores como Gosling para que podamos ponerle nombre y apellido a las emociones evocadas por historias como las de Sparks y otros tantos escritores o guionistas. O simplemente a esos deseos que no nos atrevemos a compartir con nadie.

Por favor, Nora Ephron hizo deseable a Tom Hanks en "Sleepless in Seattle" y en "You've got mail" y casi lo logra con Billy Crystal en "When Harry met Sally".

Con la iluminación y la banda sonora adecuada, consiguen que muchas mujeres a menudo idealicemos de manera romántica el mismo acto que muchos hombres conciben como una escena sacada de una película porno. ¿Venus y Marte? Mejor intenten con comedia romántica versus Noches de Clímax.

Y de ahí que haya tantas parejas frustradas por el mundo.

Es solo una teoría. No debe tomarla tan a pecho.

Mente femenina

La lista

jueves, marzo 28, 2013

Si usted ha visto casi todos los episodios de las diez temporadas de Friends -como yo, por ejemplo-, seguro recuerda el episodio de "la lista", en que Chandler menciona que Janice y él han enlistado las cinco celebridades con quienes les gustaría pasar una noche sin que el otro se moleste. Sí, la lista.


Todas las mujeres tenemos una. A algunas les dará pena decir la suya en público, en parte porque tener una "lista" suena tonto e ingenuo. Tan ingenuo como Ross y su lista laminada.

A otras les dará pena porque tener una "lista" es una prueba de que, en general, les gustaría tener sexo (sí, dije sexo), pero aparte, de que sostienen fantasías con estos hombres inalcanzables.

Sobre este punto me encantaría tener los argumentos para sostener desde la psicología por qué fantaseamos o haber investigado antes de ponerme a escribir esto por capricho. Como no los tengo, puede empezar por leer aquí.

Supongo que es necesario y hasta saludable mientras no interfiera con nuestra vida normal. Vamos, que a nadie le ha hecho daño salivar mientras ve a Channing Tatum bailar en "Magic Mike". Es completamente normal que admiremos al sexo opuesto. Hombres y mujeres. 

Tratando de explicarle a mi progenitora por qué había tanta gente hablando del tal Christian Grey, le dije que era porque las mujeres se lo imaginan como el hombre más guapo del mundo. Ella respondió en automático "Ryan Reynolds". Por Dios mamá, Ryan Reynolds definitivamente no es el hombre más guapo del mundo.

Volviendo al tema, les comparto mi lista -no laminada y que puede cambiar en cualquier momento-, en ningún orden en particular:


  1. David Beckham
  2. Hugh Jackman
  3. Adam Levine
  4. George Clooney
  5. Ryan Gosling
  6. Bradley Cooper
  7. Michael Fassbender
  8. Jon Hamm
  9. Joe Manganiello
  10. Jake Gyllenhaal
Pueden disfrutar al #1 y son más que bienvenidas a compartir sus listas: