Mente femenina

Mi problema con Ashley Graham

lunes, octubre 29, 2018

Ashley Graham en Madrid, donde promocionaba la nueva campaña de la línea Violeta by Mango

Ashley Graham es una mujer hermosa, con muchos méritos, como ser considerada una súper modelo "a pesar" de ser plus size  y aparecer en la portada de la edición de trajes de baño de la revista Sports Illustrated. Tiene emprendimientos como diseñadora, un increíble following de millones de personas en sus redes sociales y es una activista del movimiento #BodyPositive.

A riesgo de sonar como una verdadera arpía, mi problema con Ashley Graham es que es plus size con respecto a las modelos delgadas, pero quitando la comparación, para mí se ve como una talla real, una mujer con algo de sobrepeso. Ya quisiera yo verme como ella, solo tengo que crecer unos 20 centímetros y perder varias libras. He visto los videos de su rutina de ejercicio en Instagram y la mujer trabaja duro por verse así, curvy fit.

La gente que la critica por aparentemente perder de peso, debería conseguir algo mejor que hacer. Pero para esto, Graham no necesita ayuda. "Mi cuerpo es mío y no le debo nada a nadie. No estoy aquí para agradar a nadie más que a mí misma... Sé cómo vestirme para estar favorecida y conozco mis puntos fuertes, así que un día puedo parecer más delgada que otro. Y, sinceramente, me importa un bledo. No estoy aquí para gustar a nadie que no sea yo misma", declaró en una entrevista a la revista Telva.

Mi problema no es con Ashley Graham y sus colegas modelos, sino con la industria de la moda, con sus reducidos cánones de belleza, que considera que mujeres como Graham se salen de la norma antigua de las tallas, y entonces crea una nueva categoría para que encajen: plus, cuando en realidad son promedio. Algunos argumentan que algunas de estas modelos ni siquiera son plus, sino que las ocupan como un token, porque oscilan entre "muy grande" para las tallas "normales" y "muy pequeñas" para las tallas grandes, algo que exploran en este artículo de Pop Sugar.

Otro ejemplo sería la modelo curvy de Barbie Fashionista. Barbie no puede subir un par de kilos, pero puede tener una amiga que sí los tiene, un esfuerzo que no obstante aprecio como un avance y cambió mucho la opinión que tenía de Mattel, y que se refleja en este post de hace 9 años.


La modelo curvy de la colección de Barbie Fashionista


Barbie "normal", versus la modelo curvy


Este tal vez sea uno de esos argumentos que no tiene fin y Graham tiene toda la razón. Nuestros cuerpos son nuestros son nuestros y no le debemos nada a nadie.

Opiniones

Por qué la representación importa

sábado, octubre 27, 2018

Fui a ver "Crazy rich Asians" en su fugaz paso por las carteleras de cine en El Salvador y debo decir que me encantó por varios motivos. Uno, porque es un estudio grande (Warner Bros.) apostando por una comedia romántica, un género que actualmente está relegado. Dos, porque era una heroína sin traumas pasados o limitada por sus inseguridades. Por el contrario, era una mujer profesional con una carrera exitosa como catedrática universitaria, quien por aquello de las casualidades tiene a un novio guapo e inteligente que resulta ser ultra millonario. Ya quisiera yo tener esa suerte 😂. Tres, porque recibí un tour por Singapur mientras veía la película. Y cuatro, porque es una historia entretenida y bien desarrollada, con un par de actores que aportan buena comedia, como Awkwafina.



Pero lo que más me gustó de "Crazy rich Asians" es que todo el cast era asiático o de ascendencia asiática, algo que no se ha salvado de la polémica, pues hay quienes critican que no hay diversidad étnica asiática. Como dice el refrán, a veces no se puede quedar bien ni con Dios ni con el diablo.

Sin entrar en detalles de qué tan asiática es o no la película, pienso que lo encomiable es que haya representación en los productos de las industrias culturales. La representación importa en todos los sentidos, tanto para quienes puedan sentirse representados como para los demás que nos vemos expuestos a la diversidad.

En mi opinión, importa que haya mujeres en papeles protagónicos. Importa que haya personas de todos los colores fuera de los estereotipos tradicionales y en papeles protagónicos, no solo el villano o el compañero del héroe. Importa que el personaje del latino no perpetúe el cliché del acento marcado en inglés o que eso sea objeto de burla. Importa que haya personajes de diferentes orientaciones sexuales y que eso no sea siempre el centro de la historia. Importa que haya diferentes tipos de familias, no solo papá-mamá-hijos. Importa que no todos los actores parezcan súper modelos recién bajados de la pasarela. Importa que tengan problemas con el que el resto nos podamos identificar.

Por esto son importantes programas como "Mike and Molly", "Black-ish", "Fresh off the boat", "Jane the virgin" y "This is us". Pero también importa que Chrissy Metz no sea una actriz usando un "fat suit", como el actor que hace de su interés romántico en "This is us", porque de lo contrario los productores solo están pretendiendo ser diversos.

Creo entonces que "Crazy rich Asians" es un buen intento por dar un paso hacia adelante en el tema de la representación. Ojalá no sea algo de una sola vez y próximamente veamos otras historias que resuenen con alguna de las minorías que aún no han sido lo suficientemente representadas por Hollywood. Tal vez esas películas ni siquiera lleguen a El Salvador, o duren dos fines de semanas en cartelera con apenas una sala exhibiéndolas, pero en este caso, la intención es lo que cuenta.

Henry Golding y Constance Wu en los papeles protagónicos de "Crazy Rich Asians"

P.D. En una ironía, esa misma semana fui al cine a ver "La Palabra de Pablo". Me limitaré a decir que no me sentí representada en lo más mínimo 😶.

Divagando ando

Cuando Netflix te da choque cultural

jueves, octubre 25, 2018

De todas las personas que conozco, probablemente mi mamá es quien le saca mejor provecho a Netflix para consumir contenido de otros países. A veces hasta me sorprende su diversidad cultural con sus descubrimientos de especiales de comediantes de stand-up chilenos, películas mexicanas (se hizo fan de Cecilia Suárez desde que la vio en "La casa de las flores") y series españolas, sin dejar de lado sus doramas asiáticos.

Una noche de estas terminamos viendo una película de Bollywood. No es la primera que veíamos, pero sí la primera que me dejó en absoluto choque cultural. La película en cuestión se llama "Toilet" ("Baño") y está inspirada ligeramente en una historia real. Trata de una mujer que se entera de que en la casa de su nuevo esposo no hay baño, lo deja y amenaza con divorciarse de él a menos que construya uno, en una aldea donde no ha habido divorcios en décadas.



Aunque el primer choque fue que al protagonista lo casaran con una búfala, esto fue superado con creces con la estadística de 564 millones de personas en la India defecan al aire libre, de acuerdo con la UNICEF, citada en este artículo del New York Times, y lo hacen por creencias religiosas y costumbres profundamente arraigadas a su cultura, como se ve en la película.

Que las mujeres tengan que ir a orinar o defecar a las afueras de su aldea antes de que amanezca, y por su seguridad tengan que hacerlo en grupo, es aún más sorprendente. Estas mujeres tienen que aguantarse todo el día para ir al baño, lo que origina problemas de salud, sin mencionar el tema sanitario por los desechos al aire libre.

Esto solo me demuestra una vez más que el mundo es demasiado grande para que conozcamos tan siquiera una fracción acerca de la realidad del resto de sus habitantes. Lo que no significa que no podamos hacer un esfuerzo por saber más, aunque sea a través de películas de Bollywood y búsquedas en Google.

P.D. Escribo tantas cosas relacionadas a Netflix que empiezo a pensar que debería recibir un descuento en mi membresía.

Mente femenina

Niñas con igualdad

martes, octubre 23, 2018

Hace cuatro años me convertí en donante de Plan International en El Salvador, en el contexto de la campaña "Por ser niña", que busca apoyar a niñas con becas para que terminen sus estudios de bachillerato, y desde entonces me enamoré del trabajo que hace esta organización a nivel mundial.

Parece absurdo que en nuestros tiempos aún exista la discriminación por el simple hecho de ser mujer o niña, pero esa es la realidad en que vivimos, y a veces la perdemos de vista porque en nuestros entornos inmediatos se ha avanzado.

Sin embargo, eso no significa que el problema de la equidad de género no exista, y el tema nos debe de importar -como humanos y especialmente como mujeres-, aunque no nos afecte directamente o en la misma medida que a algunas de nosotras.

Esto es un llamado a que nos importe. Desde la persona que tengamos más cerca, como nuestras mamás o hermanas, hasta aquellas niñas y mujeres a las que tal vez nunca conoceremos personalmente.



"Por ser niña" ha evolucionado al movimiento "Niñas con igualdad" ("Girls get equal"), que resalta el alarmante dato de que, de seguir a la velocidad que vamos, tomaría 100 años cerrar la brecha de género a nivel mundial. Todos deberíamos hacer nuestra parte porque pase más pronto.

Pueden leer sobre cómo será el mundo cuando las niñas alcancen la igualdad, de acuerdo a Plan International, en este enlace o aprender sobre cómo hablar acerca de discriminación en esta guía. Ojalá algún día, como dice la niña al final del video, las niñas se tomen al mundo.



Si están interesados en convertirse en donantes de Plan International El Salvador, pueden seguirlos en Facebook.com/PlanElSalvador Las donaciones son desde $10 mensuales y reciben su respectivo recibo de donación para garantizar transparencia.

Viajes

Los Ángeles: La ciudad de las estrellas

domingo, octubre 21, 2018

Mi viaje a Los Ángeles comenzó con un solo objetivo: Ver a Justin Timberlake en concierto lo más cerca posible y quitarme la "espinita" de hace cinco años cuando habiendo tenido la oportunidad de comprar el boleto para un mejor asiento en la pre-venta, no lo hice por maje. Porque no se me cruzó por la cabeza que podía hacerlo. Porque tuve miedo, quizás. Solo con el tiempo aprendes que te arrepientes más de lo que no haces, que de lo que sí.

Cuando salió "Man Of The Woods" (MOTW) en enero, vi la oportunidad de combinar dos de las cosas que más me gustan: viajar e ir a un concierto. Comprar el boleto no fue tan sencillo. Casi todas las funciones se agotaban el mismo día que liberaban la pre-venta para los miembros del club de fans. Elegí hacer el intento por la fecha en Los Ángeles, porque toda la idea de "Sunny California" me llamaba la atención, después del layover del año pasado camino a los Backstreet Boys en Las Vegas.

Así fue como terminé frente a una computadora contando los minutos para la pre-venta del concierto del 28 de abril (JT después anunciaría más fechas del tour MOTW), y después del estrés de encontrar un boleto que no me dejara en la bancarrota, compré uno de admisión general para el ground floor, que era de los más baratos. ¡L.A., allá voy! Espera... no tan rápido.

Digamos que anímicamente estos últimos meses han sido difíciles para mí, tanto así que llegué a considerar cancelar todo el viaje. Nunca me había pasado eso. Los viajes son por el contrario lo que me hace seguir hacia adelante, son la zanahoria que me pongo enfrente. Por suerte no me hice caso. Sin embargo, este tiene que haber sido uno de los viajes por los que me he preocupado menos. Sin investigar mayor cosa ni hacer grandes planes. ¿Y saben qué? Fue todo lo que necesitaba.

Everybody comes to Hollywood, they want to make it in the neighborhood  🎵

Cuando en La la land...

Tengo un soft spot por la película "La la land", como quedó evidenciado en este post, y aún más, por su banda sonora, a la cual recurro en Spotify cuando quiero subir mis ánimos en el tráfico. No les sorprenderá saber que mi relativamente corto itinerario en Los Ángeles se vio influenciado por la cinta protagonizada por Emma Stone y Ryan Gosling, comenzando por el paseo en el downtown.

La primera parada en mi primer día a solas fue el Grand Central Market, un mercado gastronómico hipster, estilo el Borough Market de Londres y el Mercado Roma en Ciudad de México, donde el indeciso es torturado con infinidad de opciones de dónde escoger y el observador curioso, como yo, se deleita caminando y viendo a la gente comer e interactuar.

Una de mis estampas mentales favoritas son los oficinistas con las corbatas guardadas en el bolsillo de su camisa mientras comían en "Sarita's Pupuseria", o el puesto de las especias latinas vendiendo frijoles de todos los tipos. Mi almuerzo consistió en pad Thai de "Sticky rice", probablemente lo más cliché que se puede ordenar en un restaurante tailandés, pero hay que darle al cuerpo lo que quiere y el mío quería fideos de arroz 😍.


    

    

1a fila, izq. a der.: El lugar de la cita de Mia y Sebastian; trabajos en neón en Grand Central Market: Angel's Flight
2a fila, izq. a der.: Interior de Grand Central Market; escultura en el MOCA; fachada de The Broad


Siguiendo con el tour del downtown y después de tomar el funicular Angel's Flight, que solo te ahorra las gradas, llegué a la Grand Avenue, donde están el Museo de Arte Contemporáneo (MOCA) y The Broad. Esta vez simplemente no quise ir a museos, y opté por hacer el tour gratuito del edificio del Walt Disney Concert Hall, una obra del arquitecto Frank Gehry. El recorrido se hace a tu propio paso, siguiendo las instrucciones de la audio guía. Uno de los rincones más bonitos es el jardín Blue Ribbon.


  
El Walt Disney Concert Hall, hogar de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles y obra de Frank Ghery

Los Ángeles me obligó a no usar el transporte público y a optar en cambio por servicios de transporte compartido, en mi caso, Lyft. Esto me permitió a moverme por capricho del downtown a Rodeo Drive en Beverly Hills, solo por ver las fachadas de las tiendas, muy a lo Cher Horowitz en "Clueless" y Vivian Ward en "Pretty woman". Beverly Hills sí parece otro planeta.

Después de dicho interín, retomé mi tour "La la land" y terminé el día en el Observatorio Griffith, arriba en las colinas de Hollywood. El lugar, reconocido escenario de varias películas como "Rebelde sin causa", es el mirador perfecto de toda la ciudad de las estrellas, incluido el letrero de Hollywood, y además alberga un show en su planetario para aprender más acerca de las estrellas en el cielo.

Con mejor condición física, más tiempo y más sentido aventurero, el parque Griffith debe ser un excelente destino para caminar, pero para los menos atléticos, queda la preciosa vista del atardecer y el sentimiento de que llegaste a la cima.

  
A la izq. El Observatorio del parque Griffith, donde está el planetario. Sí, sale en un video de Luis Miguel.
A la der. El primer atardecer que veía en meses, con el letrero de Hollywood al fondo.

Las otras estrellas

Uno de mis conductores de Lyft más hablantines estaba lleno de recomendaciones para los parques temáticos y otras atracciones. Sin embargo, una de las menos conocidas es el tour por los estudios de la Warner Bros., así que no me sorprendió que la mañana en que otra conductora me dejó en la entrada al recinto en Burbank, esta exclamara "So you're an actress!" ("¡Entonces eres actriz!"). Creo que se decepcionó cuando le dije que solo era una turista de vacaciones.

¿Por qué se me metió en la cabeza ir a los estudios Warner? No sé. Creo que por los anuncios que me persiguieron en internet. Pero ahí estaba yo ese viernes, cansada del día anterior en Disneyland. Toda mi vida viendo incontables series de televisión y películas me habían preparado para ese momento.

El tour dura unas dos horas y recorre en un carrito las instalaciones. Este no es un parque, sino un estudio de Hollywood real que funciona en la actualidad. Ahí grabaron muchas de mis series favoritas. "Gilmore Girls", "Friends", "The big bang theory", por contar algunas. Además de una infinidad de películas. El guía te lleva a los diferentes sets y te da explicaciones de cada cosa. Cómo grabaron tal escena en "Jurassic Park". Cómo las gradas de la estación del metro no llevan a ninguna parte. Cómo graban los sonidos. Todo muy educativo.

Incluye algunas exhibiciones especiales, como los vestuarios de "Justice League" (el traje de Superman de Henry Cavill 😍) y props de las películas de Harry Potter. Se visita el set del show de Ellen. Ese día alcancé a ver de lejos el estudio de "The big bang theory", donde días antes habían grabado el final de temporada y estaban desmontando el set. El tour termina en una especie de museo, con más explicaciones de qué hace cada parte y cómo funciona cada cosa en una película o serie de TV, desde el guión hasta los efectos especiales. 

La cafetería Central Perk del set de "Friends". ¡Yo me senté ahí!

Ahí está el antiguo set de la cafería de "Friends" y los que se animan pueden recrear una escena. Yo solo fui una extra, pero créanme que cuando regresé del viaje no podía parar de decirle a mi mamá: "¡Ese es el banco en que me senté yo!" 😂 (coincidentemente estaba terminando de ver todas las temporadas de "Friends" por la enésima vez en Netflix). ¿Lo recomendaría? ¡Por supuesto!

Esa tarde tenía mi boleto para ver "Avengers: Infinity war" en el teatro El Capitán, sobre el boulevard de Hollywood. Ya el día de mi llegada había andado por el Paseo de la Fama con mis primas y sobrinos, con tal suerte de que vi a Jimmy Kimmel del otro lado de la calle, y a Scarlett Johansson salir del estudio por la parte de atrás. Así que se pueden imaginar que Avengers era EL tema del momento y esta película era el pináculo en mi objetivo de ver todas las películas de Marvel.

   
A la izq. "Infinity War" en la marquesina del Teatro El Capitán. A la der. El Guantelete del Infinito de Thanos.

Ir al teatro El Capitán, ahora propiedad de Disney, es una experiencia en sí misma, que comienza desde el momento en que tocan el órgano antes de la película. En los balcones del teatro habían colocado maniquíes con los trajes originales de los personajes, y la exhibición se extendía al primer piso con el traje de Capitán América, Thor y demás Vengadores y Guardianes de la Galaxia. 

Mi visita singular al cine, en que varias personas aplaudieron en diferentes momentos de la película (yo admito que Chris Evans pudo haberme quitado o no el aliento cuando aparece por primera vez en pantalla 🙈), terminó con una visita a la fuente de soda Ghirardelli, poniendo la guinda en el pastel helado de un día perfecto.

Siempre los espacios públicos

Venice Beach un sábado al mediodía
Siempre hablo de lo que envidio los espacios públicos en muchas de las ciudades que conozco. Lo curioso es lo poco que me esfuerzo por visitar espacios públicos en mi propio país, porque aquí no hago nada. Quizás por eso me gusta viajar, porque es una versión extraordinaria de la vida y de mí misma. Una versión en que me quito los tenis y calcetines, y me enrollo los jeans hasta la rodilla para caminar en la arena.

Venice es de esos lugares públicos envidiables, con las casas en los canales, la playa, el paseo marítimo con los artistas callejeros, los físicoculturistas al aire libre. La vibra es diferente del puerto de Santa Mónica, que al final de cuentas es un parque de diversiones junto a la playa. Y es perfecto para sentarse a observar a la gente, en mi caso, a unos chicos sin camisa jugando tenis en unas de las canchas 😆.

  

  

Arriba: los canales de Venice, donde hay que ser extra respetuosos pues son casas privadas.
Abajo: la playa en Venice y los turistas en el paseo marítimo


"¿Qué se sentirá vivir aquí?", es lo que siempre me pregunto. ¿Sería feliz de poder manejar a Venice uno que otro sábado por la mañana, tender una toalla en la arena blanca para sentarme a ver el mar y terminar mi paseo con una hamburguesa con queso de Eggslut? Sospecho que sí.

Sobre todo por la hamburguesa con queso de Eggslut.


Fechas qué recordar: Del 24 al 30 de abril de 2018
Duración real: 6 días
Experiencias para siempre: Justin Timberlake, obvio. El tour por los estudios Warner Bros. Pasar momentos con familia, aunque fueran contados. A veces lo que necesito es compañía.
Comida memorable: Grand Central Market, el pie de cereza en House of Pie en Los Feliz (cortesía de "Comedians in cars getting coffee"), el helado en Ghirardelli, Eggslut, el desayuno en Polly's Pies con un bollo de canela gigante.
Qué faltó de esencial: Muchas atracciones en Disneyland y Disney California Adventure por lo lleno que estaba 😞
Qué aprendí: A perder el orgullo de no usar transporte público y a pagar por una tarjeta SIM con datos.

En la TV

La maravillosamente cómica señora Maisel

domingo, octubre 21, 2018

Comencé a ver "The marvelous Mrs. Maisel" francamente sin saber de qué se trataba. Sabía que la creadora era Amy Sherman-Palladino, la misma de "Gilmore Girls", pero no sabía qué esperar. Y por Dios que mi curiosidad fue premiada con una de las mejores comedias que he visto recientemente. 

Siendo una fan confesa de "Gilmore Girls", mi opinión es parcial, pero hay que reconocer que Amy Sherman-Palladino es talentosa para escribir y para crear. Tal vez no es una Shonda Rhimes, la showrunner mejor pagada de la televisión gracias a un contrato con Netflix que se especula en $100 millones, pero con 11 créditos como escritora en su haber, parece que con "The marvelous Mrs. Maisel" Sherman-Palladino llegó a las grandes ligas, ganando el premio Emmy por guión y dirección de una serie de comedia.

Midge Maisel actuando en "The gaslight cafe"

La serie, ambientada en 1958, cuenta la historia de Miriam "Midge" Maisel, una ama de casa cuyo esposo la abandona en un ataque de inseguridad después de fracasar terriblemente en un intento por hacer comedia stand-up. Ese frágil ego masculino... ¿Qué hace Midge? Después de una botella de vino, termina improvisando un acto por su cuenta y así comienza su propia carrera como comediante.




"The marvelous Mrs. Maisel" está graciosamente escrita, con personajes bien diseñados, y encuentra en Rachel Brosnahan (Mrs. Maisel) y Alex Borstein (Susie Myerson, su agente), dos actrices que llevan perfectamente a la pantalla el guión escrito por Amy Sherman-Palladino y su esposo, Daniel (como fun fact, solo uno de los ocho episodios de la primera temporada fue escrito y dirigido por alguien más).

No solo es un vistazo curioso al mundo del espectáculo y la comedia stand-up en la víspera de los años sesenta, sino al lugar de las mujeres en la sociedad de la época. Como muestra, lo primero que le pregunta la mamá a Midge cuando ella les dice que su esposo se fue de la casa es "¿Joel te dejó? ¿Por qué? ¿Qué hiciste?". Las mujeres eran amas de casa, esposas y madres, pero no comediantes.

Ya veremos qué nos trae la segunda temporada de esta serie. Solo podemos anticipar que será hilarante.

En el cine

Netflix y el retorno de las comedias románticas

domingo, octubre 21, 2018

Creo que no les sorprenderá que tengo una afición por las comedias románticas, de esas que los gringos llaman rom-coms y chick flicks. En mi caso, no sé por qué me gustan tanto, siempre me han gustado y a estas alturas de la vida ya no me importa, solo lo acepto.

Es por ello que una de mis quejas cinéfilas en años recientes no es solo que ya no hacen las comedias románticas como antes (pensemos "You've got mail", "Sleepless in Seattle"), sino que simplemente las dejaron de hacer. No venden tanto como los superhéroes o las películas de acción. ¿Cuándo se ha visto a Dwayne "The Rock" Johnson hacer una? Nunca. (Ahora bien, yo vería esa película).

Entra en escena Netflix, que este año pareciera que se ha dado a la tarea de satisfacer las necesidades de sus suscriptores con la producción de diferentes películas originales de este género, como "When we first met", "Set it up" y "Our souls at night", si contamos la de Jane Fona y Robert Redford. ¡Gracias, data 👏!

Escena de "To all the boys I loved before"


Este retorno ha visto también el auge de un sub género: la comedia romántica adolescente, entre cuyos vestigios se cuentan las ochenteras "Sixteen candles" y "Pretty in pink". De estas, Netflix ha lanzado al menos tres: "The kissing booth", la duramente criticada "Sierra Burgess is a loser", y mi favorita "To all the boys I loved before".

La premisa de "All the boys..." es sencilla y prácticamente todo lo que necesitan saber está en el tráiler:



Cuando Aidan de "Sex and the City" ahora es el papá de adolescentes en las películas

Basada en el libro del mismo nombre, "All the boys..." tiene todos los ingredientes mágicos para ser una buena comedia romántica. Aún a mis 32 años, me puedo imaginar el dolor de cabeza que sería si las cartas que les escribí a mis amores platónicos llegaran a manos de sus destinatarios. Aunque por suerte, nunca escribí tales cartas... ¿o sí?

No es de sorprenderse que la película se haya convertido en un fenómeno el pasado verano, y el chico protagonista, Noah Centineo, alias Peter Kavinsky (o como le dice mi mamá: "el cipote* bonito"), en el "novio del internet". En parte, su personaje tierno y gracioso es el que contribuye al éxito de la historia, porque es parte de la receta: una comedia romántica necesita un protagonista del que haga sentido que la heroína se enamore. Nadie anima a una heroína que se enamora de un idiota.

¿Niño bonito? Juzgue usted

Solo el tiempo dirá si las nuevas comedias románticas llegaron para quedarse. Para mientras, confiemos en que Netflix continuará prestando atención a lo que buscamos sus suscriptores.

* "Cipote" en El Salvador significa "niño".

En la TV

Esto somos nosotros

domingo, octubre 21, 2018



Como ya es costumbre, vengo tarde al "descubrimiento" de una nueva serie de TV, de esas que se ganan el corazón de los televidentes: "This is us". El mío se lo ganó en la vacación de agosto, cuando me dediqué a consumir de forma compulsiva los 18 episodios de la primera temporada en Amazon Prime, al grado de ver el final de temporada furtivamente en la pequeña pantalla de mi teléfono celular en altas horas de la madrugada 💔.

En el afán de no revelar detalles de la compleja trama, solo diré que "This is us" es la historia de una familia, los Pearson, y los hermanos Kate, Kevin y Randall - este último es adoptado después de ser llevado al mismo hospital en que nacieron los trillizos. La serie comienza en el día del cumpleaños #36 de los Pearson, incluido el patriarca Jack, que comparte fecha de nacimiento con sus hijos.

Pueden ver el tráiler aquí:




Lo que sigue es un ir y venir de flashbacks y escenas de la actualidad. Algunos flashbacks se remontan a la niñez de los Pearson, otros van más atrás o adelante, y algunos son centrados en personajes específicos, pero lo que tienen en común es que los flashbacks explican en cierta medida por qué los personajes llegaron a ser lo que son hoy en día.

Pienso que eso somos todos nosotros ("this is us"), el cúmulo de experiencias en nuestra vida y también la de las personas que estuvieron antes de nosotros, nuestros padres, abuelos y otros personajes que se cruzan. Mi familia podría ser la protagonista de un "This is us", con tanto o más drama quizás.

Y a mí me sigue interesando descubrir por qué los Pearson llegaron a ese punto de sus vidas. Solo necesito prepararme emocionalmente para seguir con la segunda temporada.

P.D. Milo Ventimiglia es otro buen motivo para ver la serie. #TeamJess por siempre 😉.

En el cine

Es oficial: Bradley Cooper es perfecto

miércoles, octubre 17, 2018


El domingo vi en el cine "A star is born". Estaba un poco dividida porque, a juzgar por lo poco que había visto en el tráiler, no creía que fuera "mi tipo" de película. Pero en la semana previa a su estreno en el país, leí un extenso perfil en el New York Times acerca de Bradley Cooper, su proceso creativo de años y su preparación concreta para su ópera prima que terminó de convencerme.



Lo primero que deben saber es que yo no me dedico a criticar cine. Digo si algo me gusta o no basado en algo tan sencillo como si me gusta o no. A mí me gustó "A star is born", me gustó la actuación de Lady Gaga, la de Bradley Cooper, el guión, la música, las interpretaciones de ellos como cantantes, la composición visual.

Y quizás haber leído el artículo del Times me hizo más receptiva a apreciar que las cosas que me gustaron de la película habían sido obra de una mente meticulosa que trabajó en ella por 4 años, al grado de aprender a tocar la guitarra, el piano y a bajar su voz un octavo, pero que además es como si ha dedicado toda su carrera a prepararse para el momento en que dirigiera su primera película. Me animaría a apostar que aceptó el papel de Rocket en "Guardians of the Galaxy" para explorar cómo actuar solo con su voz.

Valga la aclaración de que Cooper actúa, canta, toca, escribe (incluida la letra de tres canciones), dirige y produce "A star is born". Estoy casi segura de que también barrió y trapeó el set 😂.

Es interesante cuando descubrimos que alguien tiene más dimensiones de las que pensábamos. En este caso, la cara bonita va acompañada de mucho, mucho más, y me intriga ver qué hace más adelante en su carrera como actor y director. Aparte, justo anoche descubrí que dio una entrevista de alrededor de 20 minutos hablando en francés fluido y casi perfecto durante la gira de medios para promocionar la película, así que ya lo saben, es oficial: Bradley Cooper es perfecto.

PD. La foto es de Ryan Pfluger para el New York Times.

En la TV

Sal, grasa, ácido, calor y pasión

miércoles, octubre 17, 2018



Alguien me dijo una vez que dejó de ver "Chef's Table", la docuserie de Netflix que recién lanzó su quinta temporada, porque le hacía sentir que no hacía nada con su vida. Hace sentido y ahora entiendo aún más a qué se refería.

Este fin de semana, en lo que se sintió como un abrir y cerrar de ojos, vi la nueva docuseries "Salt. Fat. Acid. Heat.", de la que solo haré dos acotaciones. La primera es que Samin Nosrat me hizo caer en cuenta de que es la primera vez que veo a una mujer al frente de la cámara en una serie similar, y ella es sumamente agradable (likeable) y genuina.

Que sí, la mayoría de los talentos de los programas de cocina han sido tradicionalmente femeninos, pero al menos en Netflix, con su cada vez más amplio catálogo enfocado en gastronomía, no había visto uno en que la protagonista fuera mujer. Está Anthony Bourdain, Phil Rosenthal, Dave Chang, los motociclistas barbudos... Pero no había una mujer recorriendo el mundo. Claro, puede que me esté equivocando. Netflix es casi infinito.



La segunda acotación es que fue la misma Samin la que me hizo darle la razón a mi interlocutor. "Salt. Fat. Acid. Heat." es la culminación del trabajo de por lo menos cuatro años que le tomó escribir el libro, con el que busca enseñarte a dominar los elementos de la buena cocina. Eso más todos los años que le tomó a ella a acumular todos sus conocimientos y adquirir sus habilidades culinarias.

Y se nota. Se nota que el quinto elemento es la pasión que puede tener alguien para embarcarse en proyecto así. Y sí. Me hizo sentir que yo no la tengo, y que me gustaría tener ese tipo de emoción en mi vida, esa pasión que llena programas como "Chef's Table" y "The world's most extraordinary homes", con las historias de esos creadores. Eso sí, mis hábitos de bingewatcher no me permitirían nunca dejar de ver mis series, sin importar lo mucho que me hagan sentir que no hago algo con mi vida.

Tal vez el libro de Samin me motive y encuentre los cinco elementos en la cocina. O al menos los motive a ver su serie en Netflix.

Divagando ando

Te quiero porque...

martes, octubre 16, 2018

En una pizarra de corcho, sujetada frágilmente con un alfiler, se lee una felicitación en una pequeña tarjeta que venía en un arreglo floral. Dice "Te quiero. Gracias por apoyarme siempre".

La leo casi todos los días. Creo que de manera deliberada le concedí tan estratégica ubicación, justo al lado de la puerta, porque no todos los días (ni años) se reciben flores, y el recordatorio de que alguien te quiere nunca está de más.

Pero la he leído tantas veces que he llegado a pensar si uno quiere a los otros en función de uno mismo, lo que recibimos u obtenemos de ellos, o si de verdad los queremos por ser cómo son.

Piensen en un vaso. Lo quiero porque en él deposito agua para satisfacer mi sed, y por ende, en el momento en que el vaso ya no sirva ni lo necesite, la lógica indicaría que ya no lo voy a querer. O puedo querer un vaso por su diseño, su forma, su originalidad, qué sé yo. La analogía del vaso se queda corta, pero la idea está ahí. 

¿Te quiero por ti o por lo que de ti obtengo emocionalmente? ¿Me quieren por mí misma o por lo que doy a los demás? Que a veces lo que damos es por ser como somos, pero que no es lo mismo que ser reducido a una transacción.

Piénselo.

Online

Lucas Kwan Peterson, cásate conmigo

domingo, septiembre 30, 2018



Nos presentó una amiga en común. Lucas viajó a Islandia con Jada Yuan, la "52 Places Traveler" del New York Times, y co-escribieron el artículo sobre el país nórdico, aunque si soy honesta, él pasó un poco desapercibido en mi radar. A pesar de esto, lo comencé a seguir en Instagram (@staletwizzlers), porque cualquiera que se dedique a escribir una columna que se llama "The Frugal Traveler" (El Viajero Frugal), es un buen contacto para alguien interesado en viajar.

No fue sino hasta hace dos semanas cuando recordé su existencia y, después de leer una de sus piezas en el Times, finalmente lo busqué en YouTube. Lucas, aparte de escribir, lleva años haciendo una serie para Eater, un sitio web especializado en comida. Ahora bien, admito que para ser alguien que consume horas y horas de televisión, no soy muy fan de los videos en YouTube. Soy rara, lo sé. Pero Lucas llamó mi atención, comenzando por el hecho de que su programa se llama Dining on a Dime. Viajar, comer y ahorrar, ¿qué más se le puede pedir a la vida?

Fue un sábado 15 de septiembre cuando conocí la magnificencia de Lucas Kwan Peterson. Después de hacer un poco de scrolling, di con un episodio en que está en Brooklyn, Nueva York, en un food truck de comida salvadoreña ("El Olomega") e intercambia anécdotas con la dueña sobre el calor de La Unión. Una simple búsqueda en Google me llevó a su perfil en LinkedIn, para enterarme de que estuvo poco más de un año en los Cuerpos de Paz en El Salvador, a lo que él mismo agrega graciosamente que contrajo disentería por amibas en dos ocasiones. Siete minutos, 41 segundos más tarde, al fin había captado mi atención.

Ese fin de semana me dediqué a ver la serie desde su primera temporada, donde en otro episodio, Lucas no solo ordena en perfecto español una pupusa de ayote (mi favorita) y otra revuelta, sino que demuestra que las sabe comer correctamente con las manos, con curtido y salsa, sellando nuestro amor por siempre ❤️.


Lo curioso es que ya había visto ese video porque alguien lo había compartido en Facebook no hace mucho (a pesar de que fue subido a YouTube en el 2015), porque pues, ya saben, las pupusas son prácticamente el orgullo nacional y ver a un "gringo" comiéndolas es un gran acontecimiento en los medios y ya no se diga en internet, como aquella vez que El Diario de Hoy publicó un reportaje sobre la pupusería en el Grand Central Market de Los Ángeles que aparece por unos segundos en pantalla en la película "La La Land".

Volviendo a lo que nos compete...

Lucas es el perfecto presentador de un programa de viajes y comida. Por el mismo concepto del programa, pueden esperar recomendaciones para comer con poco presupuesto, lugares casuales, operados por familias. Él es informativo, pero nunca pretencioso, explicando los ingredientes y el origen de la comida, que la mayoría de las veces es de diferentes culturas. Es amable al momento de ordenar, siempre agradeciendo a quienes preparan o sirven la comida, interesado en escuchar sus historias, lo que lo hace un buen entrevistador. Es inteligente, al grado de que muchos comentaristas bromean acerca de su manejo de los idiomas, pues aparte de inglés y español, habla chino y una vez lo vi ordenar en coreano, en un lugar que me encantaría visitar en Chicago. Es relajado, por lo general en camiseta (mi favorita: "Kiss me. I'm half Chinese"), y a menudo come con las manos como si no le importara absolutamente nada en el mundo. ¿Y mencioné que es lindo? El crush es evidente. No sé qué quisiera más, si a alguien como Lucas, o su trabajo 😂.

Quizás porque vivo en un país tan pequeño en que la influencia cultural más grande son los vecinos del norte, pero para mí "Dining on a dime" ha sido un aprendizaje multicultural y una inspiración para viajar a ciudades donde pueda acercarme a esas experiencias. Ese mercadito tailandés afuera de un templo en Los Ángeles. La pastelería siria y el restaurante egipcio en Toronto. El clam chowder en Seattle (otro destino que antes de #52places nunca había considerado). El pabellón de comida japonesa y el poke en Hawaii. El dim sum en San Francisco.

A veces el mundo nos queda pequeño y vienen personas, como estos columnistas de viajes, a abrírselo a uno.

Lucas Kwan Peterson, te propongo matrimonio, una de ayote y una revuelta, todos los fines de semana por el resto de nuestras vidas.

Demasiado personal

¿Me puede devolver mis pensamientos, por favor?

domingo, septiembre 30, 2018


Hace un tiempo acepté, o me resigné, a que mi tiempo no me pertenece. Recibo dinero a cambio de él. Así es como funciona el sistema, ¿o no? Pero de un tiempo acá, me preocupa caer en cuenta de que mis pensamientos tampoco me pertenecen. La rama en la que yo me desenvuelvo, mi trabajo, mi sustento, se trata justamente de pensar y de crear, pero en función de otros. En mi caso, un intangible, "la organización", "la marca". 

El tiempo por el que me pagan lo ocupo para tareas que dependen principalmente de que piense de manera estratégica. Ergo, me pagan por mi mente y, participar de ese intercambio por mis servicios, en la cantidad, calidad y frecuencia esperada, demanda bastante energía. No con esto quiero decir que tengo el trabajo más importante o que es más relevante que otros. Estoy convencida de que hay cientos de miles de profesiones en el mundo que son más vitales para la humanidad, y que demandan mucho más de quienes las desempeñan. 

Solo hablo de que mis pensamientos no son míos, porque para cuando llega el tiempo que me queda "para mí", no queda energía para pensar en otras cosas. Eso, dejando de lado que las ideas sobre el trabajo me persiguen a todas partes y a toda hora. Me persiguen mientras conduzco. Me persiguen cuando estoy intentando conciliar el sueño. Me persiguen hasta mientras me lavo el cabello, aunque admito que algo tiene el champú que produce buenas ideas. Tal vez si mi cerebro fuera normal...

Si mis pensamientos y el espacio en mi cabeza no son míos, es menos probable que las ideas ocurran. Y sin ocurrencias (y sin tiempo), no puedo crear. Y este blog es todo lo que tengo que sea mío. No de una organización, ni de una marca. Mío. Es lo único que he hecho. El único contenido que he creado. Propio. No nacido de una asignación, sino de un deseo personal.

¿Me puede devolver mis pensamientos, por favor?

Ideas aleatorias

Súper cabelleras

jueves, septiembre 06, 2018


¿Por qué las súper heroínas andan con el cabello suelto? La Mujer Maravilla, Black Widow, y ahora Carol Danvers, alias Captain Marvel. Todas con una cabellera lustrosa, que se mueve al ritmo de sus pasos, rebotando sutilmente sobre sus hombros, eso sí, sin un cabello fuera de lugar, no importa qué tan intensa sea la batalla.

La única protagonista que recuerdo que estiliza su cabello recogido en una cola de caballo alta es The Wasp. Claro, con un look como recién salida del salón.

Ocurrencias random que se cruzan por mi mente al ver a Brie Larson en la portada de Entertainment Weekly.

A mí sí me emociona ver "Captain Marvel" en 2019 🙌 La vida es eso que pasa entre un estreno de Marvel y el otro.

Online

Sabiduría en el humor gráfico

martes, julio 24, 2018

Siempre me han gustado las tiras cómicas. Mafalda es, por ejemplo, una de mis favoritas. Me cuesta creer que haya una persona a la que no le gusten, pero supongo que a medida nos hacemos cada vez más adultos es más probable que perdamos el contacto con esa parte de nosotros capaz de reír y reflexionar con personajes plasmados en papel.

La buena noticia en la era digital es que ahora es más fácil tener acceso a viñetas y tiras cómicas de artistas de prácticamente cualquier lugar del mundo. Gracias a la omnipresencia en redes sociales, estos artistas difunden su ingenio por diferentes canales, aparte de los tradicionales como los libros, revistas y periódicos. Conocerlos es tan sencillo como hacer scroll en nuestro feed de Instagram o de Facebook.

Esta es la lista de quienes me hacen reír (y pensar), en ningún orden en particular.

1. Tute - Humor al diván

Este argentino en particular me encanta, con sus viñetas mordaces acerca de las relaciones humanas. Siempre me sorprende con lo mucho que dice con apenas unas cuantas palabras.

Una publicación compartida de Tute (@tutehumor) el


2. The New Yorker Cartoons

Este perfil en Instagram comparte las viñetas de diferentes caricaturistas de la revista "The New Yorker", lo que permite ver diversidad de estilos y temas. Suelen compartir viñetas de años pasados, lo que también te da un vistazo a cómo enmarcaron con humor ciertos acontecimientos históricos o apreciar cómo hay situaciones que nunca cambian.



3. 72 kilos

Esta viñeta es probablemente la más motivadora de la lista. Curiosamente, acabo de descubrir que comenzó como un blog y hay un marcado contraste entre la primera publicación en 2008 y la más reciente, lo que en muchos sentidos nos habla de evolución y cambio, e inspira mucho más, seas corredor o no.


4. Agustina Guerrero, alias "La Volátil"

Captura algunas de las vulnerabilidades (¿o volatilidades?) femeninas con las que muchas nos identificamos. La amo y punto.



5. Flavita Banana

Otra viñetista femenina, con un estilo y humor particular.



6. Mostropi

Opi y Kipi, la pareja más linda de amigos desde Colombia.





7. The Good Advice Cupcake

La pequeña Cuppy, el "pastelillo de los buenos consejos" es una obra de Loryn Brantz y figura en Buzzfeed. Esparce dulzura y tough love por igual. Como un plus, también hay una versión animada de ella y es adorable.



8. Puterful

Este es la competencia menos dulce de Mr. Wonderful. Admito que me hacen reír con sus ocurrencias, aunque es un sentido del humor muy español.

En la TV

Alguien deme lo que Phil está comiendo

lunes, julio 23, 2018

Un buen programa de televisión hace todo lo correcto para ser memorable, hasta la canción del opening. Acabo de pasar unos 10 minutos buscando en YouTube y Spotify sin éxito alguno la canción que antecede el programa de Netflix "Somebody Feed Phil" para explicarles por qué me hace feliz desde el primer minuto. Tal vez les esté haciendo un favor al no encontrar la pegajosa canción, porque de lo contrario la andarían en la cabeza de aquí a la eternidad. Así que tendré que explicarles de otra manera por qué Phil Rosenthal me hace feliz.




La premisa de este programa es simple y no es nada que no hayan visto antes: Un tipo recorre diferentes ciudades del mundo comiendo de todo, con una fotografía excelente que hace que te enamores visualmente de cada lugar. Desde comida callejera hasta algunos de los restaurantes más galardonados de la escena culinaria. La diferencia, a mi manera de ver, es que Phil es uno de los nuestros, una persona relativamente común y corriente que, a pesar de tener la gran suerte de poder hacer este programa, reacciona como lo haría una persona que se maravilla ante las pequeñas cosas de la vida.

Quédate con quien te vea como Phil a la comida

Mi mamá dice que tiene cara de tonto. Yo digo que es de felicidad genuina, y los ojos y los gestos que hace en el momento de que le ponen un plato de comida enfrente o cuando prueba un platillo son una de las cosas que más me gustan del programa. Cero pretensiones, cero necesidad de ponerse en un altar superior por cuánto conocimiento tenga sobre la comida o el lugar, cero deseo de ser una guía absoluta. Por el contrario, Phil parece ser solo un observante de paso. Él mismo admite que solo es un lucky bastard.

Necesitamos más personas así en la pantalla. Alguien que al viajar hace lo mismo que haría uno de nosotros: tener una videollamada con sus papás para decirles lo increíble que es el lugar que está visitando. Aunque si hay algo que quisiera imitar de Phil es su habilidad de conectarse con personas del país que visita. Kudos a los productores que le consiguen invitados tan interesantes que le abren las cocinas de sus restaurantes y sus casas. 

No olvidaré el episodio de Ciudad de México en que Enrique Olvera (su restaurante "Pujol" está entre los 50 mejores restaurantes del mundo y tiene su propio episodio de "Chef's Table") lo invita a comer a su casa. Enrique Olvera toma Tecate. ¡Tecate! No quiero sonar como una lunática, pero ese fun fact me hizo comprar una en mi siguiente visita al supermercado solo para probarla. O en el episodio de Nueva York, cuando Massimo Bottura (el dueño del restaurante #1 en el mundo) se levanta a pedir un bocado del salmón que ordenaron en la mesa de la par... y luego dice que estaba sobrecocido. O cuando en Israel Phil simplemente se sienta con un grupo de señoras que se han reunido para un café en un centro comercial, o el grupo de amigos en Lisboa con los pasteles de nata.

Phil es quizás como el tío cuyos relatos de viajes y experiencias te gusta escuchar Yo no tengo un tío así, pero Phil puede adoptarme en su familia de Netflix el día que él quiera y espero que sea por muchas, muchas temporadas más.

Estas son las ciudades que ha visitado a la fecha:

Temporada 1:
  1. Bangkok
  2. Saigón
  3. Tel Aviv
  4. Lisboa
  5. Nueva Orléans
  6. Ciudad de México

Temporada 2: 
  1. Venecia
  2. Dublín
  3. Buenos Aires
  4. Copenhagen
  5. Ciudad del Cabo
  6. Nueva York

Demasiado personal

¿Me estoy perdiendo algo de la vida?

domingo, julio 22, 2018

El "Fear Of Missing Out" (FOMO por sus siglas en inglés) ha sido caracterizado como el miedo a perderse de algo en redes sociales, lo que irónicamente hace que las personas vivan prendidas a sus dispositivos móviles. Mi FOMO es un tanto distinto. Digamos que no tiene nada que ver con el mundillo digital, y está más relacionado con la vida misma.

Hace poco cumplí 32 años. Como una mujer soltera y sin hijos, sin prospectos ni de lo uno ni de lo otro, a estas alturas de la vida una creería que ya debería estar acostumbrada a los comentarios y preguntas relacionados con la maternidad. Aunque soy muy buena esquivándolas, en mi interior no salgo ilesa, porque la verdad es que yo también lo pienso, en ocasiones constantemente.

Quisiera saber de quién es esta ilustración para poder darle el crédito debidamente.


¿Estoy perdiéndome de algo por no estar en una relación? Si no llegara a experimentar una relación afectiva sana, vivir con alguien, el matrimonio o todas las anteriores, ¿de cuántas experiencias humanas me estaría quedando afuera? Sin los hijos, ¿cómo voy a saber qué se siente que otro ser humano dependa enteramente de mí? O qué se siente en el pecho verlo crecer y convertirse en su propia persona. Compartir sus sueños y sus miedos.

Esto importa, claro está, porque para mí son cosas deseables, si bien sé que no es algo para lo que esté del todo lista en la actualidad. Si fuera un capricho voluble, ni siquiera estaríamos teniendo esta conversación, y aunque estoy segura de que puedo tener una buena vida soltera y sin hijos, hay una parte de mí que está convencida de que está perdiéndose de algo. Es como tener un paquete de cable y que te salga un anuncio de que HBO no está disponible para ti. O que un sitio web te diga que un video no está disponible para tu país. O que el mesero te informe que ya no tienen del postre que sonaba más apetecible en el menú.

¿Me estoy perdiendo algo de la vida? Solo el tiempo lo dirá.


En la TV

Jake Peralta y su "Nine-Nine!"

sábado, julio 21, 2018


¿Les pasa que ven lo mismo, lo mismo y más de lo mismo, o en su defecto, solo lo que Netflix les sugiere? Tal vez yo soy la única, pero antes de sucumbir a "Brooklyn Nine-Nine" tenía un buen rato de no soltar un par de carcajadas y "descubrir" una comedia como tal -ya les había hablado de "The Good Place", pero sigo debatiéndome entre si califica como comedia o algo más... ¿tragicomedia tal vez?-.

No he descubierto nada nuevo. Brooklyn Nine-Nine lleva ya 5 temporadas de combinar la comedia con un ligero toque de género policíaco, aunque por momentos no sabes si es una sátira o si realmente intentan incorporar algo de seriedad tipo "Law and Order" y sus congéneres. De haberlo sabido antes, no estaría poniéndome al día en Netflix, donde pueden encontrar las primeras cuatro temporadas.

Admito que, aparte de mi falta de conocimiento sobre el plot de la serie, mi aversión a Andy Samberg fue lo que me mantuvo alejada de esta joya. Sí, Andy Samberg no me cae del todo bien porque lo asocio con su persona de "Saturday Night Live", pero a Jake Peralta... A Jake Peralta lo adoro. Creo que uno de los factores determinantes de la simpatía del show es que no hay personaje que caiga mal. A todos se les agarra cariño.

El ego de Jake (que van desinflando un poco cada temporada), la obsesiva y perfeccionista Amy, el ingenuo Boyle, la agresiva Rosa, el conciliador Terry, la loca y sarcástica Gina, hasta a los buenos para nada Hitchcock y Scully... todos son, pues, todos unos personajes. Pero mi favorito absoluto es el Capitán Raymond Holt. ¿Cómo hace el actor para no mostrar ninguna expresión facial? En serio. Si yo fuera él, no podría contener la risa.

Un jefe así, por favor 💙

Juntos hacen un gran equipo de detectives (y cast). Me encanta en particular cuando hacen su grito de "Nine-Nine!". Así que gracias al genio que decidió salvarlos de la cancelación, porque esta serie tiene potencial para ir para largo.


Divagando ando

4 verdades duras

sábado, julio 14, 2018

De alguna manera fui a parar al blog "Barking up the wrong tree", a un post titulado "4 harsh truths that will make you a better person" ("4 verdades duras que te harán una mejor persona"), que se resumen así: te vas a morir, cualquier cosa que valga la pena tomará más trabajo, nunca serás perfectamente feliz y las personas te decepcionarán. Vaya combinación.


Estas 'verdades' no podrían ser más... verdaderas. Yo incluso agregaría una quinta: La vida no es justa. En lugar de frustrarnos, aceptar estas verdades deberían motivarnos. ¿Llevaríamos la misma vida si recordáramos que nuestro tiempo en este mundo es finito? Si dejáramos de aspirar a una "vida perfecta" y de creer que seremos felices hasta que lo tengamos todo, probablemente seríamos más felices. Y si dejáramos de tener expectativas sobre los demás, el golpe de la decepción sería menor (o inexistente), porque pues, las cosas pasan.

Pero quizás la mejor de todas, y la más complicada, sea "Cualquier cosa que valga la pena tomará más trabajo". Aunque sea tan fácil desanimarse.

Alguien me dijo que la motivación es oscilante y que por eso es mejor tener disciplina y estar motivado. Tal vez esa persona tiene toda la razón.

Divagando ando

Consejos no solicitados

sábado, julio 14, 2018

A veces toca morderse la lengua para no dar consejos u opiniones no solicitadas. Me pasa más seguido de lo que quisiera (o debería), pero con el tiempo y la práctica, cada vez me vuelvo más consciente de cuándo quedarme callada y dejar que la otra persona resuelva por su cuenta lo que tenga que resolver. Porque por más grande que sea el cariño, una no puede ir por el mundo pretendiendo que puede arreglar las vidas ajenas. Después de todo, pensar siquiera que tenemos "la solución", "la razón" o "un mejor punto de vista", simplemente es pretencioso de nuestra parte.




Divagando ando

¿Por qué no podemos dejar lo que nos hace mal?

miércoles, junio 27, 2018


A veces me siento tan culpable como el perrito de la foto. Especialmente cuando tengo una recaída en un mal hábito, llámese la comida, hacer scrolling infinito en Instagram cuando podría estar durmiendo, binge watch la temporada de una serie de TV en un fin de semana en que tenía que hacer algo productivo, hablar con una persona.

¿Por qué no podemos dejar lo que nos hace mal? ¿Por qué cuando tenemos hambre (o ansiedad) el cerebro nos engaña para que creamos que cualquier comida es buena? ¿O por qué cuando nos sentimos solos aceptamos casi cualquier compañía? Aunque en ambos casos no sean lo mejor para nosotros. Claro, luego nos sentimos como el perrito de la foto.

No tengo respuestas para esas preguntas.

En mente