Mujeres que viajan solas

lunes, mayo 28, 2018

Conozcan a Jada Yuan, la periodista que tiene actualmente el trabajo de mis sueños: está viajando a los 52 lugares a visitar que dicta la lista anual del New York Times, después de ser seleccionada de entre 13,000 candidatos. Pueden leer los artículos de Jada sobre cada uno de los lugares en la sección de viajes del NYT (The 52 Places Traveler), o seguirla en Instagram (@alphajada) para tener un behind the scenes de cómo es viajar por 52 lugares desperdigados por el mundo en un solo año.

Esta es una de las fotos que tomó en el Salar de Uyuni, en Bolivia, adonde hizo un viaje del día desde La Paz, en su parada #9 (a la fecha lleva 19/52) y ahora ya está en mi wish list:


Por si Jada no fuera lo suficiente cool (por lo menos a mis ojos), responde a los mensajes de Instagram, donde me tomé el atrevimiento de escribirle para decirle que me inspiraba no solo a viajar más y a hacerlo de una manera diferente, sino también a tratar de elevar mi escritura. Tuve un momento de fangirl cuando me respondió, lo admito, pero la verdad es que las mujeres necesitamos más mujeres que viajen solas (o acompañadas) y que nos inspiren a hacerlo. Y las que nos inspiran necesitan saberlo.

No tienen que ser periodistas. Pueden ser escritoras como Cheryl Strayed o actrices como Reese Whiterspoon que hagan la adaptación al cine (Strayed escribió "Wild" y Whiterspoon compró los derechos del libro para llevarlo a la gran pantalla con ella como protagonista). Otros ejemplos populares son Frances Mayes con "Under the Tuscan Sun" (Diane Lane) y Elizabeth Gilbert con "Eat, pray, love" (Julia Roberts).

No tiene ni siquiera ser una figura pública. Puede ser una amiga, una conocida o una perfecta extraña a quien seguimos en una red social. Para muestra, hace poco me uní a "Women who travel", un grupo cerrado en Facebook creado por la revista Conde Nast Traveler. He aprendido mucho de las mujeres en el grupo, a pesar de que no soy muy activa en él. También me he sentido bien al poder ofrecer consejos a viajeras que solicitan recomendaciones. Porque de eso se trata: de ser una comunidad.

Pero no basta con la inspiración. Una vez tomada la decisión, las mujeres que viajamos solas necesitamos respeto y ánimos, y no sentir que necesitamos justificarnos ante los demás. Me dijeron que tenía una crisis de edad cuando anuncié que me iría en un viaje de tres semanas por mis 30 años (fue una mujer de mi edad y lo dijo en serio). Me recriminaron "derrochar dinero en viajes en lugar de pensar en invertirlo", cuando eso dista de ser cierto. Me han insinuado que lo hago "porque tengo dinero", cuando sí, hago dinero con mi trabajo, ahorro desde hace ocho años, aprovecho oportunidades (millas ajenas, ofertas de vuelos, ofrecimientos de lugares donde quedarme a dormir) y siempre viajo apegándome a un presupuesto. Me han exclamado "¡Y cómo es que te da permiso tu mamá?", cuando yo no se lo pido a nadie.

Me han señalado que esto no lo podría hacer si estuviera casada y/o tuviera hijos - esto último lo he escuchado en diferentes tonos: mujeres mayores que me lo dicen en son de "Aprovecha mientras puedas"; alguien con la intención de venderme la soltería/soledad como algo bueno que me permite viajar para ir a un concierto (aunque yo confío que continuaría haciéndolo aún si tuviera una pareja. No podría estar con alguien incapaz de entender que mis viajes son míos); y también me lo he dicho yo misma en pleno viaje, llegando a cuestionarme si de verdad quiero un esposo e hijos algún día, algo que había asumido por mucho tiempo que sí. Más sobre eso próximamente.

También necesitamos seguridad. Hay países a los que no me atrevería a ir sola o a usar el transporte público o alojarme en un Airbnb. Tampoco podemos dejar de lado que el mundo no es un lugar seguro para las mujeres en general. Pero ya hemos avanzado tanto como para quedarnos en casa.

Así que sal.


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2 comentarios

  1. "Me han señalado que esto no lo podría hacer si estuviera casada y/o tuviera hijos"
    Pues, ya viste que sí se puede. En menor escala, dependiendo de cuánto lográs ahorrar, pero se puede. Los niños sobreviven a una semana que no estés, especialmente si son lo suficientemente pequeños o grandes (ajá, sí, entre los 3 y 12 años es la etapa más difícil).
    El don señor, pues, o acordás desde el inicio que te gusta hacer esto y no lo vas a dejar de hacer cuando se casen, o escoges las batallas que querés pelear en el proceso. Tampoco se mueren con una semana que no estés.
    Sigan viajando, sigan viajando...

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    1. Creo que es un mito que no se pueda viajar sola y dejar en casa a esposo e hijos, en el sentido en que no es imposible hacerlo. Claro, la frecuencia, la duración, el destino, todo dependerá del presupuesto y entre más obligaciones se tenga, menos disponibilidad habrá. En general, lo importante es animar a las demás y, por supuesto, animarse a sí misma. Gracias como siempre por comentar :)

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Gracias por leer. Y por comentar. Y por existir. A veces es bonito simplemente escuchar un “Gracias".

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