En Ginebra siguiendo las huellas de alguien más

El lago Léman con el famoso Jet d'eau (chorro de agua)

Hasta hace un par de años mi mamá solía viajar frecuentemente por trabajo. Al menos una vez al año recibía mensajes por Whatsapp con fotos de Ginebra, Suiza. El hotel Bernina frente a la estación Cornavin para indicar que había llegado con bien, los cisnes en el lago, el Palacio de las Naciones, la comida del buffet del restaurante que se había convertido en su preferido y, en las raras ocasiones en que se atrevió a quedarse un día más por su cuenta, de los lugares que visitó: Chamonix y el Mont Blanc, Annecy, Gruyères, y una vez llegó hasta Lyon.

En mi vida adulta, apenas hemos viajado juntas tres veces, pero de una manera u otra, he perseguido el rastro de mi mamá en algunas ciudades que ella visitó antes que yo. Viajar en líneas de tiempo diferentes nos ha permitido tener una experiencia en común sin haber estado ahí para compartirla la primera vez. Para mí, es una conexión especial tanto con mi mamá como con el lugar.

      

Ginebra es la segunda ciudad más grande de Suiza, conocida por ser la sede de Naciones Unidas y de la Cruz Roja Internacional. Está cerca de la frontera con Francia, rodeada de montañas y junto al lago Léman. Creo que la palabra más apropiada para describirla es cosmopolita, si bien no se siente como una gran ciudad ni es nada espectacular, sino como un lugar tranquilo para vivir... si te alcanzara el dinero para pagarlo, claro está.

Aunque lo que menos hice en Ginebra fue pasar tiempo en Ginebra porque opté por hacer viajes del día a otros lugares, y apenas exploré un radio minúsculo de la ciudad, esas contadas horas y kilómetros esparcidos en dos días fueron los suficientes para llevarme un buen recuerdo y quedarme con ganas de conocer otros lugares de Suiza algún día.

A mi juicio, estas son las mejores experiencias en Ginebra:

1. El lago Léman, el Jet d'eau  y Bains des pâquis: El lago Léman tiene 580 kilómetros cuadrados de superficie y, como bien le escuché a una guía decir, su forma asemeja un croissant. Imagínense el croissant: el extremo izquierdo está en Ginebra donde desemboca el río Ródano y el extremo derecho llega hasta Vevey y Montreux. El Jet d'eau es una fuente, literalmente un chorro de agua que sale del lago, y se da vacación los domingos. Bains des pâquis es lo más cercano a una playa en el lago y ahí se dan a la cita ginebrinos y visitantes para tomar el sol o zambullirse en las cristalinas aguas del lago cualquier día menos el fin de semana frío y con viento en que yo visité en mayo. Me imagino que si viviera en un lugar así, no me molestaría caminar a la par del lago en mi ruta al trabajo o casa.


   
Bains des pâquis en medio del lago Léman


2. Caminar por el caso antiguo de Ginebra (Vieille ville), incluida la Catedral de San Pedro y el Parque de los Bastiones. Este paseo puede comenzar junto al lago desde el Jardín Inglés con su característico reloj de flores, que ese fin de semana se convirtió en el punto de celebración de la Maratón de Ginebra.

3. Visitar el Palacio de las Naciones: Ya sea que puedas visitarlo en un tour o solo verlo desde fuera (como yo), si ya estás ahí, el Palacio de las Naciones Unidas es una parada obligatoria. Enfrente hay una escultura llamada "Silla rota", que simboliza el rechazo a las minas anti persona.

4. Hacer viajes del día desde Ginebra: Aunque parezca contra intuitivo, una de las cosas que puedes aprovechar a hacer en Ginebra es visitar otros lugares, incluidos a sus vecinos franceses. Ya sea por tu cuenta o con un tour operador, hay bellas opciones por conocer en la Alta Saboya.

Otros tips y consideraciones prácticas:
  • En el aeropuerto de Ginebra ofrecen boletos gratuitos para el tren que te lleva a la estación Cornavin. Hay una máquina justo a la salida del reclamo de equipajes.
  • Los tranvías del transporte público son fáciles de usar y una buena alternativa cuando tus pies ya no quieren caminar.
  • Si viajas en bus, hay muchas opciones de conexión en la estación Dorciere. Flixbus tiene varias rutas, incluido Annecy y Venecia (este último con paradas en Turín, Milán y Verona). 
  • Si no tienes mucho dinero, puedes comprar comida en supermercados como Migros. Al final del día, es probable encontrar menos variedad de comida preparada, pero más ítems en oferta. Hay un Migros en la estación Cornavin.
  • En la estación Cornavin debes pagar hasta por el uso de los baños, así que no está de más tener cambio a la mano. Otra ventaja de esta estación es que tienen casilleros seguros donde puedes dejar tu maleta todo el día.

Ficha técnica
Fechas: 11 y 12 de mayo de 2019.
Entrada / Salida: Swiss Air proveniente de Madrid (con horas de retraso) y Flixbus hacia Venecia con conexión en Verona.
Alojamiento: Airbnb en Valais. Aunque no conocí personalmente a mi anfitriona, la recomendaría al 100%.
Lo que más me gustó: El lago Léman. 
Siempre recordaré: Que solo porque un buzón tiene cerradura no significa que está bajo llave (inside joke).
Aprendí a: Pagar un plan de datos que funcione en todos los países que visito, sin importar que sea solo por un par de días.

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