10 cosas que se aprenden de un trip al mar



  1. No sea bayunco y lleve calzoneta, bikini, trikini o al menos una lycra y camiseta. Cuando vea la piscina o el mar, le van a dar ganas.
  2. De nuevo, deje de ser bayunco y báñese. Seguramente el resto de los excursionistas van a andar demasiado entonados como para acordarse de sus tuches y sus canillas cheles.
  3. En mi opinión: sáltese la piscina y métase al mar. ¿Para que viaja tan lejos si no es para meterse al mar? Nada como que lo revuelquen los tumbos, aunque de regreso vaya con una maletada de arena en la calzoneta.
  4. Es altamente aconsejable que siempre, siempre, ¡siempre! lleve consigo una buena toalla. De lo contrario le tocará orearse con la brisa o ir con las nalgas mojadas en el camino de regreso.
  5. Úntese protector solar tal como le enseñó su mamá. Después se lamentará el bronceado de motorista de unidad de transporte pesado y el ardor en nariz y brazos. #TrueStory.
  6. Fíjese bien en quién le ofrece alcohol. ¿Tienen un motivo ulterior para embriagarlo? ¿Toma tanto como usted? No hace mayor diferencia, pero no está de más notarlo. De esa manera tendrá a quien culpar por la goma del día siguiente.
  7. Si le ofrecen tequila de buena marca, ¡acéptelo! Claro, recuerde el punto número 6. El tequila es una de esas bebidas espirituosas por las que alguien tan cuadrado como yo está dispuesto a hacer una excepción en su política de "Ay sí, ay sí, yo no tomo". Eso sí, aplique la regla de 3 (solo 3 shots) y calcule si es o no ladrillo seco.
  8. Cuidadito con ponerse a tuza si la excursión es de la oficina. Una cosa es chupar en familia y amigos de confianza. Una muy diferente es hacerlo con compañeros de trabajo. No importa si el resto liba de a galán. En ese bacanal siempre habrá alguien sobrio (o/) que se acuerde de lo borracho que andaba fulano, zutano, mengano y perencejo. Piense que hoy existe Facebook y Twitter.
  9. Evite a toda costa hacer el ridículo o causar una mala impresión con su jefe, el bicho/a que le gusta, los papás de su novio/a o hasta con sus hijos/as. Siempre en relación a los puntos 6, 7 y 8, está bien que disfrute socialmente, pero está mal que pierda el autodominio. Tómelo de alguien que a los 12 años le perdió el respeto a un adulto que confundió el pasillo con el baño. Nada en exceso, todo con medida.
  10. Baje sus barreras. Está bien divertirse. Es humano. ¿Qué es lo peor que le puede pasar? ¿Tener que admitir que lo pasó bien?








Comentarios

Publicar un comentario

Gracias por leer. Y por comentar. Y por existir. A veces es bonito simplemente escuchar un "Gracias".

Entradas populares de este blog

10 canciones de Pablo Alborán para cada necesidad

10 amigos explicados con personajes de Disney

Lenguaje vergocéntrico