Downton Abbey, la película que no sabía que necesitaba


Si nunca vieron la serie, este artículo puede contener spóilers

Para lo mucho que disfrutaba ver "Downton Abbey" hace ocho años, es una sorpresa que no haya escrito más al respecto en este blog, aunque queda esta eufórica evidencia. Después de todos estos años, recuerdo más cómo viví la experiencia de ver Downton Abbey que la minucia de algunos arcos de la historia. Recuerdo la tristeza del episodio en que muere Sybil, lo mal que me caía la Mary cuando era mala con la pobre Edith, porque seamos honestos, la Edith era la sufrida de la familia. Recuerdo ponerme al día con la última temporada en un par de días para poder ver casi en estreno el episodio final en Navidad de 2015. Recuerdo que era un programa de TV que uno de verdad llegaba a amar.

Siempre desconectada del tiempo real, no entró en mi radar que harían una película de Downton Abbey. Sin embaro, héla aquí en El Salvador, dos meses después de su estreno, y seguro no pasará en cartelera más de una semana, lo cual es una lástima porque la película está producida espléndidamente. Antes de verla me pregunté "¿De verdad necesitábamos una película de Downton Abbey?", temerosa de que fueran a arruinar el legado de la serie. Después de verla les puedo decir "¡Por supuesto que necesitábamos la película de Downton Abbey!".

La película cuenta con el guión de Julian Fellowes, el creador de la serie. De alguna manera, viéndolo en perspectiva, este fue simplemente un episodio más largo y con más presupuesto, pero todas las fortalezas de la serie original están ahí: los diálogos (Violet Crawley, Dowager Countess, you are a goddess 👐), las actuaciones (Maggie Smith, you are a goddess 👐), la fotografía, todo a exquisito detalle.




En mi opinión, una de las cosas que no se ha dicho lo suficiente acerca de Downton Abbey es cómo le dieron arcos o momentos significativos a casi todos los personajes, a pesar de ser un cast tan numeroso, haciendo que los personajes evolucionaran a lo largo de las seis temporadas y abordando temas serios, como la clase, política, género, agresión sexual, raza y la homosexualidad. Fue sorprendente, por ejemplo, cómo convirtieron a Thomas Barrow en alguien merecedor de tu empatía, tras ser uno de los personajes más odiosos, siempre con intenciones ocultas o conspirando contra alguien de arriba o de abajo.

Creo que estoy lista para volver a ver toda la serie otra vez.

Yo también los estaba esperando, familia Crawley. Yo también.


PS. She's my spirit animal:

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