Un pensamiento final

Que Nueva York es lindo en verano, que me gustaría regresar alguna vez en el futuro y entrar al Lincoln Center, ya sea al ballet o a la ópera, no solo irme a sentar a la fuente, sino de verdad vivir la experiencia del teatro... y otras tantas cosas que quedaron pendientes.

Que lo que más falta es el dinero y que siempre va a faltar, pero que si usted aparta el tiempo para buscar y rebuscar en internet encontrará varias maneras de ahorrarse unos centavos (como enseñar la Metrocard en Madame Tussauds para un 20% de descuento).

Que el tiempo tampoco abunda pero que no hay que andar apresurada, porque al final de cuentas una anda disfrutando y no vale la pena ofuscarse. A veces es mejor detenerse y sentarse solo a ver (como cuando va a la Grand Central Station solo porque sí).

Que usted tiene que perder la pena y meterse adonde quiera y pueda. Como la Biblioteca Pública y la exhibición que tenían para conmemorar sus 100 años. Ver es gratis. Oír también es gratis por si halla algún músico tocando en la estación del metro o en la entrada del Met sobre la quinta.

Que un sistema de transporte público efectivo es admirable y también digno de envidia. Buses, subterráneos, trenes, todos cumplen con un horario. O que si es de día puede caminar, caminar y caminar porque todos lo hacen, unos con más prisa que otros.

Que usted se lleva la paranoia de acá a cualquier lugar adonde vaya. Los primeros días abraza la cartera contra sí cuando va en el tren y vuelve a ver a todas partes cuando va caminando, hasta que después cae en la cuenta de que cada quien anda en lo suyo y nadie se fija en nadie.

Que lo que más se puede admirar de una metrópoli como Nueva York son sus espacios públicos, aunque varios sean administrados de manera privada o a través de asociaciones.

Que cuando usted anda turisteando hace cosas que jamás haría en casa, pero que tal vez debería comenzar a hacerlas 

Que si usted desea algo, puede hacerlo. Solo tiene que empezar ese proyecto y llevarlo a cabo. Y en ese punto tengo que agradecerle mucho a la persona que me decía "No lo piense, hágalo", citando libros acerca de puyar cajas y comer ranas.

Esto es todo por este blog.

Gracias por haberme acompañado hasta acá.

Nos vemos.

Comentarios

  1. Espero que yo haya malentendido el final de tu nota y que esta no sea una despedida, por lo menos no una definitiva.
    Hasta el dia de hoy he sido seguidora de tu blog, a lo mejor no he opinado, a lo mejor muchas veces no he dicho las carcajas que me producen tus bitácoras, o en otros casos el grado de identificación que tengo con alguna de ellas; independientemente de lo que decidás en mi primer comentario quiero decirte que sin duda tenés talento y que he disfrutado enormemente de este blog.
    Ci Viedamo Presto

    ResponderEliminar
  2. Nunca he tenido la oportunidad de ir a NY, sin embargo, espero poder hacerlo pronto, y al leer tus anécdotas en Manhattan y Brooklyn, únicamente puedo decir que espero viajar lo antes posible! Y definitivamente tendré muy en cuenta tus recomendaciones!!! Así es que si tienes más que contar sobre los lugares a conocer, estaré pendiente de leerlo!

    ResponderEliminar
  3. KC y Ale, gracias por sus comentarios :)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Gracias por leer. Y por comentar. Y por existir. A veces es bonito simplemente escuchar un "Gracias".

Entradas populares de este blog

10 canciones de Pablo Alborán para cada necesidad

Que todos los niños estén muy atentos

Esas películas de navidad de Hallmark