Promesa

Esta semana fue complicada, pero a decir verdad no hay semana que no lo sea. Siempre he batallado con aquello del "balance vida/trabajo", en parte porque todo mundo te dice y te hace creer que es normal que el costo de avanzar en tu carrera es tener más y más responsabilidades que te absorben más y más tiempo. Claro, es lógico, ¿pero a expensas de qué? Eso me pregunté un día que salí de trabajar pasadas las 8 p.m. y es algo que ha andado dando vueltas en mi cabeza desde entonces. Aquí entre nos, me entristece trabajar un viernes hasta las 10:30 p.m., o dos noches consecutivas hasta pasada la medianoche. Me entristece que a pesar de que lo hago, el trabajo nunca se termina. Es complicado, y más cuando me pregunto ¿a expensas de qué?

Esta semana me pasaron dos cosas. En una plática con una chica mucho más joven que yo, me decía que uno de sus más grandes logros había sido no dejar pasar este año sin estudiar. Esa resolución de decir "No quiero dejar pasar x cantidad de tiempo sin que pase y cosa" me pareció muy sabia para su corta edad, y me hizo pensar en todas las cosas para las que dejo pasar el tiempo sin tomar acción, especialmente en mi vida personal, la cual a fuerza de ser sincera, a veces es inexistente.

Ayer falleció una conocida, algo que me ha impactado profundamente, como suele suceder. Pasó de estar bien a estar enferma en menos de una semana, y de estar recuperándose de un procedimiento médico a simplemente ya no estar. Cumplía 42 años en julio. Deja a tres hijos que crecerán sin su sonrisa. Y todo lo que puedo pensar es que cualquiera de nosotros puede estar en esa situación en cualquier momento y si fuera yo, no quisiera estar en la cama del hospital lamentándome que hace tres noches estaba trabajando hasta la 1 a.m. cuando pude haber jugado al menos una hora Scrabble con mi hermana o pasando tiempo con mi mamá o rascándole la panza a Lucas.

No voy a dejar pasar este año sin que me priorice a mí misma por encima de mi trabajo. Esa es mi promesa.

Comentarios

  1. Si tu trabajo requiere que hagas tantas horas extra, es que estás haciendo el trabajo de más de una persona. Necesitás un asistente. Es así de sencillo. Las empresas se acomodan a que con uno resuelven todo, por el mismo precio.

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