Salir a las calles de San Salvador

Cada día compruebo que El Salvador es un país demasiado chiquito y, de ribete, con demasiados carros circulando por sus calles. Seguramente este no es el único país en que las principales arterias se congestionan tanto o más que las de un consumidor asiduo a la comida chatarra al borde de un infarto, pero sí tiene que ser de los pocos países en que, después de haber pasado hasta una hora metido en una gran trabazón, te das cuenta que no tenía razón, motivo ni circunstancia. No había choque, ni carro quedado, ni semáforo arruinado, ni asesinato o asalto (que en este país pasa). El tráfico es solo porque sí.

En verdad quiere ganas (y suficiente gasolina) salir a las calles de San Salvador en horas pico y las trabazones (en bus o en carro) solo te sirven para pensar la diferencia que haría tener un sistema de transporte público más efectivo. Si bien el tráfico también colapsa en grandes ciudades, al menos en otros lares tienen sistemas de trenes subterráneos, como Nueva York, o súper autopistas como en Los Ángeles (estas no me constan porque solo las he visto en la tele). Para mientras, sigamos esperando la Diego de Holguín...

¿Ya te ha tocado echarte horas en una trabazón sin sentido? ¿Qué haces para no desesperarte?

Comentarios

Entradas populares de este blog

10 canciones de Pablo Alborán para cada necesidad

10 amigos explicados con personajes de Disney

Lenguaje vergocéntrico