Mente femenina

Ser lindas

jueves, mayo 31, 2018

Hay una escena en "Miss Congeniality 2" en que Gracie Hart (Sandra Bullock) firma un autógrafo para una niña que, si no mal recuerdo, le comenta que los niños le hacen bullying en la escuela por su apariencia, a lo que ella le responde algo que se traduce como "A la gente le importa la gente que se cuida" y le aconseja que haga algo diferente con su cabello. ("People care about people who care about themselves").

A menudo me pregunto qué tan cierto es esto. Quizás porque he escuchado a mis dos ex-novios literalmente decirme la misma frase: "Es que te has descuidado", en medio de discusiones de por qué las cosas no funcionaban. Quisiera estar exagerando, pero no. Lo curioso es que ninguno de ellos podría ser el poster child del autocuidado y yo nunca pretendí ser diferente de lo que soy.

La realidad es que vivimos en un mundo de apariencias, donde lamentablemente en más de una ocasión cómo te ves es cómo te juzgan, y esto es tan cierto para las mujeres. Todas tenemos experiencias que lo comprueban. Por ejemplo, en el día de mi graduación, alguien me dijo que era el momento de concentrarme en encontrar un mejor trabajo, pero que para eso tenía que perder peso, porque tener una maestría no basta.

He tenido personas preguntarme en un contexto de trabajo por qué no sonrío más, por qué soy tan seria, y en el otro extremo me han felicitado por llegar a un evento "dressed to kill", lo cual admito había sido mi objetivo a manera de boost automático de autoconfianza. Siempre hay alguien que se fija en todo, aunque no lo parezca

Y en el tema de las apariencias, he escuchado a dos prominentes empresarias hablar en diferentes eventos que tenían por propósito empoderar a las mujeres sobre cómo podemos hacer todo lo que nos propongamos en nuestras carreras... sin descuidarnos de ser lindas, delicadas y femeninas. Ahora, "ser linda" sí es una frase que me choca mil veces más que el "Es que te has descuidado".

Sinceramente, si ser linda y femenina es verme como una Stepford wife o esa idea frívola que tenemos por femineidad, lamento informarles que no creo estar equipada genéticamente para serlo. Conmigo básicamente es "What you see is what you get". No maquillaje, no zapatos altos, no visitas al salón cada semana. Tendría que pasar por un make-over como la gran mayoría de las protagonistas de los chick flicks que para conseguir el trabajo, el novio, los amigos, el respeto, el éxito o más tienen que alterar por completo su apariencia.

Sí, como Mia Thermopolis.

Y esto no es algo que haga consciente, como una declaración en contra de ciertos cánones de belleza. Sino que es la suma de los hábitos que me he creado o no a lo largo de 32 años. Es mi estética. Es mi personalidad. Es mi pereza de hacer cita en OPI para que me quiten el gel. Es mi miedo a que me dañen el cabello. Es mi "prefiero apagar cinco veces la alarma" a salir de mi casa maquillada. No significa que no lo disfrute cuando lo hago. Es agradable sentirte bien cuando consideras a tu juicio que te ves linda. 

Irónicamente en la relación exclusiva en que estoy conmigo misma estoy a un paso de verme en el espejo y decirme "Es que te has descuidado". Lo veo en mi mala alimentación, falta de ejercicio y consecuente aumento de peso (adiós avances 💔). Lo veo en mi cansancio acumulado y mis ojeras por la falta de sueño. Lo veo en los exámenes de sangre que no me salieron bien. Lo veo en la sonrisa a medias. Y más importante, lo siento en mi espíritu. Algo tengo que hacer y pronto.

Entonces, ¿ser o no lindas? Esa es la cuestión. Ya hay suficientes mensajes contradictorios acerca de la femineidad, pero mi respuesta es sí y no. Ser y sentirse "linda" es tan relativo y subjetivo que creo que lo más importante es respetar qué entienden las demás por ello y las decisiones que toman al respecto. En las sabias palabras de Gracie Hart cuando se redime a sí misma al final de la película: lo que necesitamos es la fortaleza para aferrarnos a nuestras creencias mientras la sociedad nos quiere obligar a moldearnos a una imagen de muñeca Barbie.


En lo personal, más que ser linda, prefiero sentirme bien por dentro, ser feliz y estar satisfecha conmigo misma, más allá de cómo me veo. Sentirse "linda" viene por añadidura.

Ah, y la paz mundial.

En mente