Cirque and Love is all you need

domingo, noviembre 04, 2012

Ir a un show de Cirque du Soleil entra en mi lista titulada "¡PLGP, no puedo creer que haya hecho eso!", junto con asistir a un partido del Manchester United y ver Wicked en Broadway. Como ven, la lista es corta, así que no tengo mucho con qué compararlo y mi inventario de palabras se queda corto para poder describir cómo fue la experiencia de ver Love.

Mi mejor esfuerzo es decirles que así se debe sentir estar bajo el efecto de hongos alucinógenos.





Antes de entrar al Mirage a las 9:20 p.m., afligida por el pensamiento de no llegar a tiempo, no podía dimensionar exactamente cuánta gente va a los espectáculos de Cirque du Soleil. Hay seis shows residentes en Las Vegas y todos se venden completos cada noche. Para mí, que ver un especial de CdS en la televisión ha llegado hasta a darme pereza, fue sorprendente ver que, a pesar de que este es uno de los shows más viejos, aún atraiga a tantas personas. Obvio, son LOS Beatles. 

La única foto que me atreví a tomar adentro del teatro.
De nuevo, primera fila, ¡y aún más barato que atrás!
La asignación de los precios es algo que nunca entenderé.

Previo al show me comentaron que no era "el mejor", que debería haber comprado entradas para Ká o para O. Yo compré mi entrada porque eran los Beatles, porque pensé "Mejor viejo conocido, que nuevo por conocer". No voy a pretender que soy una gran fan de los de Liverpool. Un verdadero fan conoce la música, la historia, los fun facts, la vida, obra y milagro. Pecaría de urban hipster si fingiera que toda mi vida he sido fan y me pusiera una camiseta con la cara de John Lennon comprada en Zara o Bershka. 

Les decía que no sé tanto de los Beatles como aparentemente debería de saber por aquello de la pop culture, aparte de las canciones más populares y que Yoko Ono es algo así como el enemigo público #1 para algunos fans. En mi casa se ha crecido escuchando otra música. Si quiere échele la culpa a mi mamá. Sí, a ella dele su mirada reprobadora.

Pero dos cosas muy diferentes son escuchar la música de los Beatles y VER la música de los Fab Four con las acrobacias de CdS. Sí, sí, la historia carece de un hilo conductor, pero ya les dije, fue un lindo viaje sin la necesidad de hongos alucinógenos.





Mis partes favoritas fueron "Lucy in the Sky with Diamonds", "Help" en patines, "Yesterday", "Hey Jude", "While my guitar gently weeps"... bueno, a quien engaño, me gustó todo, de principio a fin. Tuve otro de esos momentos de caricatura en que tu quijada toca el suelo de lo boquiabierto que estás.

Al salir de la función la tienda de regalos estaba a estallar. Creo que todos buscábamos un DVD que llevarnos a casa. No habría dudado en comprarlo sin importar el precio (los CD andaban por los $20-$30 en distintas presentaciones). Entiendo por qué no venden el DVD del show: sería como quitarle el alma. De verdad lo entiendo, pero me parece una lástima. Dudo mucho que regrese y me habría encantado mostrárselo a mi familia. Aún así, es curioso encontrar todo tipo de mercadería con "The Beatles" estampado por todas partes, hasta un lounge temático adentro del hotel.



Admito que quedé un poquito obsesionada con los Beatles. Pasé toda una noche de domingo viendo fragmentos de documentales de cómo crearon el show y que la idea fue de George Harrison. Vi tantos que a la mañana siguiente desperté cantando This is the dawning of the age of aquarius, que yo sé que no tiene absolutamente nada que ver con los Beatles, pero fue lo más hippie que encontró mi cerebro en su biblioteca musical al momento de dar el comando de cepillarnos los dientes.

Si tuviera la oportunidad de asistir a otro show de Cirque du Soleil, lo haría sin pensarlo dos veces. El dinero se ahorra o se va abonando a la tarjeta cada quincena. En Cinépolis están anunciando una película de CdS. Espero que se concrete. ¿Se apunta?  

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