El MET a vuelo de pájaro

viernes, agosto 26, 2011

Te voy a decir cómo NO ir al Met: no vayas un jueves faltando 2 horas y media para que el museo cierre. Pero si en dado caso te encuentras en esa situación, trata de disfrutar todo lo que el tiempo te permita. Algo así como "Si la vida te da limones, haz limonada".

El Museo Metropolitano de Arte (Met) se encuentra a un costado de Central Park, frente a la quinta avenida, en la que se conoce como "La milla de los museos" (Museum Mile), donde también encontrarás el Guggenheim -una deuda pendiente-, el Whitney y la Colección Frick, entre otros.

El precio sugerido de admisión es de $25 (1) y la palabra acá es "sugerido": los museos públicos de NY te recomiendan cuánto pagar, pero tú decides cuánto donar. Podrías pagar $1 ¡e igual te dejarían entrar!, pero claro, hay que ser muy caradura para ahorrarse esos $24 que, en mi opinión, la visita los vale (2)

Las palabras "museo de arte" intimidan a cualquiera, pero que no te detengan de dedicarle, si es posible, todo un día al Met -como era el plan original-. A lo que sí le debes temer es a la inmensidad del recinto y la facilidad con la que te puedes desubicar al interior de cada exhibición.

Nuestro ajetreo por el Met comenzó en las galerías de arte medieval, con los tesoros bizantinos y mil y una madonas con el niño. ¿Cómo se llamaba todo lo demás y qué era qué? No me lo pregunte, que sin darnos cuenta nos quedamos atrapadas en el laberinto y por momentos caminábamos en círculos. 

Llega un punto en que es inútil buscar en el mapa para dónde ir o adónde cruzar. Es mejor levantar la vista e ir descubriendo qué hay detrás de cada puerta o a la vuelta de cada esquina. Así hallamos el arte griego y romano: las columnas, los bustos, las esculturas, la cerámica, la alfarería... y solo se me vino a la mente la clase de estilos artísticos con Carmen González Huguet. Otras las encontramos de pura chiripa, como el autorretrato de Van Gogh. Todas, absolutamente todas las exhibiciones que descubrimos, valieron la pena.



En verdad para ir al Met solo te puedo dar el mejor consejo que me dieron por ahí y que, confiada en que habría más tiempo que vida, no seguí al pie de la letra: anticípate a que difícilmente podrás verlo todo y decide antes qué es lo que más te interesa ver. Para muestra, a pesar de que in situ decidimos no entrar a las 54 salas de arte asiático, para cuando hallamos dónde estaba el arte egipcio, ya no te dejaban entrar (3).

Siendo realistas, aún si tu visita fuera de seis horas, tal vez no lo veas todo, tal vez te canses (rara vez te toparás con una banca), tal vez te abrumes, tal vez te termine de desesperar que haya 20 japoneses alrededor del cuadro que quieres ver y que nunca se quitan, tal vez para tu compañera de viaje el arte no sea lo suyo.

Tal vez solo hay que absorber y asimilar lo que tienes enfrente. Tal vez hay que regresar. Más preparada y con más calma, para que no te atrape la vorágine del Met.

(1) Al comprar tu entrada también tienes derecho de admisión el mismo día en The Cloisters -otra deuda pendiente-, otra rama del museo donde tienen arte y arquitectura medieval europea (eso sí, está hasta la calle 190 en el lado oeste).
(2) En mi caso, antes de irnos había comprado el New York CityPass por internet ($80 por adulto), con el que tienes acceso a seis atracciones:  el Museo Americano de Historia Natural, el MET, el Museo de Arte Moderno, el Empire State, la Estatua de la Libertad (eliges entre ir a las islas en ferry o hacer un crucero de dos horas circunnavegando Manhattan), y tu elección entre el observatorio del Rockefeller (Top of the Rock) y el Museo Guggenheim. Además de ahorrarte plata, te ahorras tiempo porque te saltas la fila para comprar las entradas y en algunos lugares te incluye atracciones especiales por las que tendrías que pagar, además del precio de admisión, una tarifa especial (como el show del planetario en el AMNH).
(3) En las exhibiciones especiales podrías toparte con enormes filas. Queríamos entrar a ver la colección de Alexander McQueen pero la fila le daba LITERALMENTE la vuelta a todo el museo. Habríamos tenido que hacer fila por al menos una hora para entrar.

You Might Also Like

0 comentarios